Combatir por nuestra primogenitura y ser uno con Cristo para redimir la primogenitura de los demás

Combatir por nuestra primogenitura y ser uno con Cristo para redimir la primogenitura de los demásTodos los creyentes en Cristo tienen la primogenitura para disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios. Sin embargo, no todos los creyentes disfrutar y ejercen su primogenitura. Hay muchos cristianos que no saben nada de su primogenitura; hay muchos creyentes que han sido derrotados, que han perdido su primogenitura y viven en pobreza espiritual.

Para poder preservar nuestra primogenitura necesitamos COMBATIR. Necesitamos pelear por nuestro disfrute de Cristo; necesitamos combatir para que todos los hermanos disfruten a Cristo. Si no combatimos perderemos nuestra primogenitura como Esaú (Hebreos 12:16-17).

Debemos darnos cuenta que sólo al pelear podemos preservar nuestra primogenitura y que es nuestro no solamente disfrutar nosotros de la primogenitura sino combatir porque los otros creyentes disfruten la suya.

Nosotros no tenemos la fuerza en nosotros mismos ni la voluntad para combatir, sin embargo tenemos la fe en el Señor, nos abrimos a Él, confiamos en Él y somos uno con Él. El Señor pelea por nosotros. Nosotros simplemente necesitamos creer que Él nos ha encomendado combatir al confiar en Él, y que Él combatirá por nosotros.

Un ejemplo muy bueno de alguien que combatió no sólo por su primogenitura sino por la primogenitura de otro es Boaz, en el libro de Rut. Él disfrutó la primogenitura y pagó el precio para redimir a Rut y a Noemí y la primogenitura de ellas.

Este es nuestro Cristo: Él nos vio, los pobres pecadores que habían perdido su primogenitura y estaban en pobreza. ¡Él no nos condenó ni nos criticó sino que vino para redimirnos, trayéndonos de regreso a la primogenitura para que disfrutáramos a Dios! ¡Cristo pagó el precio para redimirnos de regreso a Dios y para que recobrásemos nuestra primogenitura! ¡Ahora pelea por nosotros, por nuestra primogenitura, y por la de los demás!

Que tengamos el corazón de nuestro Dios hacia los otros creyentes y combatamos por la primogenitura de ellos para traerlos de regreso al disfrute de Cristo como la buena tierra todo-inclusiva. Cristo como aquel que es todo-inclusivo es la buena tierra en nuestro espíritu. Él quiere que seamos sus sacerdotes (que llevan el hombre a Dios) y sus reyes (que llevan Dios al hombre).

¡Necesitamos combatir por nuestra primogenitura y ser uno con el Señor para pelear por la primogenitura de los demás para que disfruten a Dios!

Preservar nuestra primogenitura – ¡El Señor combate por nosotros!

Josué 23:10 Un varón de entre vosotros hace huir a mil, porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como Él os ha hablado.

Josué 23:10 Un varón de entre vosotros hace huir a mil, porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como Él os ha hablado.

Hay una conexión entre Deuteronomio 20:1-20 (en relación con pelear, combatir) y Deuteronomio 21:15-17 (en relación con la primogenitura). Espiritualmente hablando, pelear y la primogenitura están relacionados: Para preservar nuestra primogenitura, necesitamos pelear. Si no peleamos por nuestra primogenitura, la perderemos (como el caso de Esaú, ver Hebreos 12:16-17).

Si estamos más preocupados por nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra situación familiar, nuestro dinero, etc, que por nuestra primogenitura, o si tememos luchar, no tendremos el disfrute de la primogenitura.

En Deuteronomio vemos la vida en la buena tierra. En Josué vemos la lucha por poseer la buena tierra. Dios nos dio el Cristo todo-inclusivo como la buena tierra, pero necesitamos poseerlo. ¿Cómo? Peleando para obtenerlo y disfrutarlo. Como Josué, necesitamos ser fuertes y valientes para tomar la buena tierra (Josué 1:6).

Ya que pelear es el medio para preservar nuestra primogenitura, si no peleamos, perderemos nuestra primogenitura. ¡Es una pelea el volvernos al espíritu para contactar al Señor, así que necesitamos pagar un precio y PELEAR por nuestra primogenitura! Necesitamos pelear para volvernos a nuestro espíritu y no permanecer en el yo, en la carne o en la vanidad de nuestra mente. Si somos pasivos, el enemigo hará que nos salgamos del disfrute de nuestra primogenitura.

Al pelear por nuestra primogenitura, tenemos que aprender a confiar en el Señor y no en nosotros mismos. Necesitamos darnos cuenta que estamos peleando por lo que ya nos ha dado, y el Cristo todo-inclusivo como nuestra buena tierra será nuestra posesión real y nuestro disfrute (Josué 1:2-9).

El Señor nos pide pelear por nuestra primogenitura para disfrutar la buena tierra, pero Él NO QUIERE quiere que esta pelea sea por nosotros mismos o en nosotros mismos. Necesitamos decir “¡Amén! a su requisito de pelear por la primogenitura, e inmediatamente percatarnos de que NO podemos hacerlo. Si intentamos pelear por nosotros mismos seremos derrotados. No obstante, si decimos al Señor:

¡Señor, Tú nos pides que ejerzamos nuestra herencia y peleemos por ella. Decimos “amén” a este requisito. Señor, no podemos hacer esto, pero Tú peleas por nosotros. Ven, Señor, y sé aquel que pelea por nosotros. Queremos preservar nuestra primogenitura y disfrutarla!

Cuando el Señor requiere algo de nosotros, en realidad no quiere que NOSOTROS LO HAGAMOS, es decir, no hacerlo en nosotros y por nosotros mismos, sino que quiere que digamos “amén” a Su requisito [y seamos muy activos] en permitirle a Él hacerlo en nosotros.

¡Él quiere que peleemos por nuestra primogenitura: Necesitamos decir “amén” a este requisito y entonces venir a Él y permitirle pelear por nosotros. Él quiere que peleemos por los santos y su disfrute de la primogenitura, pero [para ello] necesitamos decir “amén” a este requisito y que Él sea el que pelee en nosotros y por nosotros, y entonces tomar la iniciativa de traer a otros al disfrute de este Cristo todo inclusivo!

Boaz redimió a Ruth – Cristo redimió a la iglesia – Podemos pelear por la primogenitura de los demás

Booz atesoraba la primogenitura dada por Dios. No sólo le interesaba su propia primogenitura, sino también la de los otros. El pagó un precio para redimir la herencia de su pariente y se casó con la viuda de aquél (Rut 4:1-17). Fue debido a su compasión de la pobre y débil Rut y a su redención de su primogenitura que David, el rey que edificó el reino, fue introducido. (Witness Lee, Lecciones de la verdad — Nivel 1, tomo 1, p. 129)

Booz atesoraba la primogenitura dada por Dios. No sólo le interesaba su propia primogenitura, sino también la de los otros. El pagó un precio para redimir la herencia de su pariente y se casó con la viuda de aquél (Rut 4:1-17). Fue debido a su compasión de la pobre y débil Rut y a su redención de su primogenitura que David, el rey que edificó el reino, fue introducido. (Witness Lee, Lecciones de la verdad — Nivel 1, tomo 1, p. 129)

En el libro de Rut vemos la manera en que Boaz redimió a Rut y su primogenitura (ver Rut 1:16-18; 2:1; 3:2, 9-11; 4:1-17). Rut, una moabita, se casó con alguien del pueblo de Dios, enviudó, y por causa de su pobreza perdió su primogenitura en la buena tierra.

Ella no tenía derecho alguno de disfrutar la buena tierra, pero Boaz (su pariente) la vio, se enamoró de ella, pagó el precio para redimirla a ella y su primogenitura y la introdujo en el disfruto apropiado de la primogenitura. Por su compasión por la pobre y débil Rut, y la redención de la primogenitura de ella, David y posteriormente el Señor Jesús están incluidos.

Del mismo modo nosotros perdimos nuestra primogenitura, así que nuestros derechos de disfrutar a Dios no existían, pero Cristo como el Boaz verdadero, nos vio, se enamoró de nosotros y pagó el precio para redimirnos juntamente con nuestra primogenitura para que pudiéramos disfrutar a Dios. Ahora tenemos el derecho y la posición para disfrutar a Cristo, así como el privilegio de ser sacerdotes, para llevar el hombre a Dios, y reyes, para llevar Dios a los hombres (ver Efesios 3:8; 1 Pedro 2:5, 9; Apocalipsis 5:10).

¡Aleluya! ¡Como creyentes en Cristo tenemos el derecho para disfrutar a Dios, contactarlo, expresarlo y representarlo! Nuestro Boaz espiritual y celestial nos ha redimido a nosotros juntamente con nuestra primogenitura.

Ahora Él quiere que Su corazón sea el nuestro para que nosotros podamos cuidar de los otros creyentes que han perdido su primogenitura y pagar el precio por ellos. Que el Señor nos dé el corazón de Boaz hacia los demás para que oremos por ellos y paguemos el precio para redimirlos a ellos y su primogenitura.

Que cuidemos no solamente nuestra propia primogenitura, también la de otros. Necesitamos tener el corazón tierno y amoroso de nuestro Dios, no criticando o acusando a otros por no disfrutar a Dios, tampoco juzgándolos por no tener mucha realidad espiritual ni condenándolos por no ser felices en el Señor.

Necesitamos cuidar la primogenitura de los demás, orando para que ellos entren en el disfrute del Señor. Nuestras opiniones y nuestro juicio no logran absolutamente nada positivo.

Necesitamos preocuparnos por que todos los santos experimenten y disfruten su primogenitura. Como Josué, necesitamos entrar en la buena tierra, pelear con nuestros hermanos y por ellos para que puedan acceder al disfrute de la tierra, y no tener reposo hasta que todo el pueblo de Dios sea introducido en la posesión plena del Cristo todo-inclusivo como esta buena tierra. El Señor quiere esto, somos uno con Él en esto, y Él luchará por nosotros.

¡Señor Jesús, queremos pelear por nuestra primogenitura y cuidar el disfrute de los demás de su primogenitura. Danos un corazón tierno y amoroso para los santos. Que atesoremos nuestro primogenitura dada por Dios para disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios y que seamos aquellos enteramente uno contigo para pelear por los otros santos para que ellos disfruten su primogenitura. Señor, gana muchos que entren al disfrute de la buena tierra y que traigan a los demás consigo. Fortalece nuestra determinación de pagar el precio para redimir a los otros creyentes y su primogenitura!

Read the article in English, “Fighting for Our Birthright and being One with Christ to Redeem Other’s Birthright“, on the blog The Normal Believer in Christ.

Referencias e himnos

  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje compartido por el hermano Ron Kangas correspondiente a esta semana, y las porciones del Estudio-vida de Deuteronomio (mens 21), tal y como aparecen reflejados en La palabra santa para el avivamiento matutino, semana 5, mensaje 5: La primogenitura, del Estudio de cristalización de Génesis (3) (este libro puede comprarse aquí y aquí).
  • Picture source plus some more ministry portions on this topic – Christian Pictures blog.
  • Hymns on this topic:
    # Our Christ is so enjoyable, / His life is so applicable; / He lives in us to cause the flow / To reach the world, His life to show. / Oh saints, don’t just sit idly by; / Rise up! Your gift do not despise; / Let’s eat and drink of this sweet Christ! (Song on Enjoying Christ)
    # Fight, saints, for Jesus our Lord! / Take in His life, stand in one accord! / Never fear God’s enemy; / Tread on his head triumphantly! / Pray that the daily church life be strong, / That all the saints in spirit press on, / Fighting as the one new man, / Fulfilling our Lord’s great plan! / (Glory! Hallelujah!) (Hymns #1283)
    # Fight the battle in the Body, / Never fight it on your own; / With the Body to the Head joined, / Fight the battle on the throne. / Fight the battle in the Body! / By the virtue of the Head; / Standing firmly with the Body, / Into vict’ry you’ll be led. (Hymns #885)

El significado de la Piedra, la columna, la Casa de Dios y el aceite en Génesis 28

La calle principal en la Biblia es la edificación de Dios. Dios está haciendo una sola cosa en el universo: Edificar Su habitación eterna (Cita de Witness Lee)

La calle principal en la Biblia es la edificación de Dios. Dios está haciendo una sola cosa en el universo: Edificar Su habitación eterna (Cita de Witness Lee)

El sueño que Jacob tuvo en Génesis 28 es el momento más crucial de todo el libro de Génesis y la palabra más crucial en la revelación de Dios.

Jacob, un suplantador que huyó de la casa de sus padres por miedo de su hermano a quien robó la primogenitura y la bendición de primogénito, estaba vagando por el desierto hasta que llegó a cierto lugar donde se quedó a pasar la noche. Él tomó una piedra como almohada para dormir. No es muy cómodo dormir sobre una piedra y muchos preferirían algo más suave, pero en el caso de Jacob, él usó una piedra como soporte.

Durante la noche él tuvo un sueño asombroso respecto a una escalera celestial apoyada en la tierra que llegaba hasta el cielo, sobre la cual los ángeles de Dios descendían y ascendían (ver Génesis 28:10-22). Aunque Jacob era una persona terrible, alguien que robó la primogenitura y la bendición a su propio hermano y por ello tuvo que huir de su familia, Dios le escogió y por ello tuvo una revelación de la casa de Dios, la escalera celestial que une la tierra con el cielo y trae le cielo a la tierra.

¡Después que se despertó de su sueño, Jacob estaba asombrado y asustado -este es un lugar impresionante, esta es la casa de Dios! ¿Cómo es que él pudo tener este entendimiento y revelación? Tiene que haber venido del Padre, que es quien revela estas cosas a Sus escogidos (ver Mateo 16:17). Jacob tomó la piedra-almohada y la erigió como columna, sobre la cual derramó aceite, llamando al lugar Betel, la casa de Dios (Génesis 28:22).

Aquí vemos cuatro elementos principales: La piedra, la columna, la casa de Dios y el aceite. ¡Estos son cuatro asuntos muy importantes. Son los elementos básicos que componen toda la Biblia!

  • La piedra simboliza a Cristo como la piedra viviente, la piedra del ángulo, la piedra de fundamento, la piedra cimera y la piedra en la edificación de Dios, y a la humanidad transformada en la cual Cristo se forja para el edificio de Dios.
  • La columna se refiere al material que fundamento el edificio de Dios, la casa de Dios.
  • La casa de Dios es el sueño de Dios, el deseo de Su corazón, la mezcla de Dios y el hombre para que Dios more en el hombre y el hombre en Dios.. El aceite es un cíbolo del Espíritu como la consumación del Dios Triuno que alcanza al hombre y lo unge para que el hombre sea lleno y pueda expresar a Dios.
  • ¡Qué revelación tan asombrosa y crucial tenemos en Génesis 28!

El significado espiritual de la piedra, la columna, la casa de Dios y el aceite en Génesis 28

Génesis 28:22 Y esta piedra que he erigido como columna será casa de Dios.

Génesis 28:22 Y esta piedra que he erigido como columna será casa de Dios.

En el registro de Génesis 28:10-22 acerca del sueño de Jacob, tenemos cuatro asuntos fundamentales: La piedra (vers. 11, 18, 22), la columna (vers. 18), la casa de Dios (vers. 17, 19, 22) y el aceite (vers. 18); estos son los factores básicos que forman toda la Biblia.

¿Qué significa la piedra? Primero, representa a Cristo como la piedra para el edificio de Dios: Él es la piedra del ángulo, la piedra cimera, la piedra de fundamento y la piedra viviente -Él es la piedra para el edificio de Dios. Igualmente, la piedra representa al hombre transformado que ha sido constituido con Cristo como el elemento piedra para ser casa de Dios, la cual es la iglesia hoy. Así también, la piedra fue usada por Jacob como almohada, es decir, como soporte y descanso. Cristo como la roca sólida para el edificios e Dios es nuestro soporte y descanso.

Jacob tomó la piedra que usó como almohada y la erigió como columna – nadie le dijo que hiciera esto, pero lo hizo y esto es muy importante. La columna es para el edificio de Dios, para sostener el edificio de Dios. Nosotros nosotros nos encontramos en el proceso para llegar a ser columnas en el edificio de Dios para Su testimonio y expresión sobre la tierra.

Jacob dijo: ¡Esta es la Casa de Dios! La casa de Dios es el lugar para el descanso de Dios, Su satisfacción y Su expresión. Dios se siente en Su hogar cuando está en Su casa (Efesios 2:22) y es la manifestación de Dios en la carne, Dios manifestado en el hombre (1 Timoteo 3:15). Finalmente, la casa de Dios será ampliada como la Nueva Jerusalén, la ciudad santa que tiene la misma apariencia que Dios (ver Apocalipsis 4:2-3; 21:11).

El aceite es un tipo de Dios alcanzando al hombre, Dios fluyendo como el Padre, en el Hijo como el Espíritu para alcanzar al hombre. El Dios Triuno fluye para alcanzar al hombre, ungir al hombre, llenar al hombre para ser la Casa de Dios. Antes que el Espíritu nos alcanzara éramos sólo piedras; al tener Su unción somos la casa de Dios.

¡Aleluya. Somos piedras vivas para el edificio de Dios (1 Pedro 2:5). Estamos en el proceso mediante el cual llegamos a ser columnas en el templo de Dios, la iglesia (Apocalipsis 3:12). Somos la casa de Dios en espíritu, Dios manifestado en la carne (Efesios 2:22; 1 Timoteo 3:15). Estamos siendo ungidos con el Dios Triuno fluyendo como el Espíritu para ser la casa de Dios, el hogar de Dios, Su morada (1 Juan 2:20, 27). Aleluya!

¡Señor, Jesús, Tú eres la piedra para el edificio de Dios. Fórjate con tu elemento piedra en nosotros para hacernos piedras vivas edificables como partes del edificio de Dios. Señor, haznos columnas en Tu casa, fuertes y que permanecen para sostener el testimonio de Jesús y expresar a Cristo de manera corporativa. Edifícanos con todo los santos como Tu casa para que seamos para tu descanso y satisfacción. Guárdanos bajo el ungir del Espíritu, disfrutando al Dios Triuno que fluye para alcanzarnos y llenarnos con Dios!

¡Dios y nosotros no tenemos casa ni descanso, hasta que Dios sea nuestro hogar y nosotros seamos el hogar de Dios!

¡Dios y nosotros no tenemos casa ni descanso, hasta que Dios sea nuestro hogar y nosotros seamos el hogar de Dios!

En esta historia en Génesis 28 Jacobo estaba sin hogar (él huyó de casa) y  no tenía reposo (vagaba por el desierto, buscando un lugar donde pasar la noche). Cuando el hombre no tiene hogar, Dios tampoco tiene hogar. Dios creó todas las cosas, en los cielos se encuentra Su trono y la tierra es estrado para Sus pies, pero nos preguntamos algo más: ¿Dónde está Su casa (Isaías 66:1)?

En Génesis 28 e incluso hoy Dios carece de casa -Él quiere un hogar, una morada, y no descansará (no tiene reposo) hasta que lo obtenga. Nosotros no tenemos no tenemos reposo y estamos sin hogar hasta que encontremos un hogar, y Dios no tiene reposo y está sin hogar hasta que encuentre Su hogar.

Cuando llegamos a casa después de un largo día de trabajo o después de un viaje, nos alegra decir: ¡Alabado sea el Señor, estoy en casa! En términos espirituales estamos en casa cuando estamos en Dios. Dios es nuestro hogar – Él es nuestra morada a través de las generaciones (ver Salmos 90:1; 91:1, 9). ¡En realidad no estamos en nuestro hogar cuando llegamos a nuestra casa física – estamos en casa cuando estamos en Dios, y somos uno con Dios!

Los que no son salvos no están nunca en casa hasta que reciben al Señor son introducidos en Dios, que es su hogar verdadero. Cuando estamos lejos de Dios, estamos lejos de casa – estamos sin hogar ni reposo. ¡Una vez que entramos en Dios hemos llegado a casa! Del mismo modo, Dios está sin hogar y no tiene reposo cuando no es uno con nosotros, complacido de morar en nosotros y entre nosotros.

Cuando tomamos a Dios como nuestro hogar, llegamos a ser Su hogar (enlace). Cuando estamos separados de Dios por el pecado, el yo, el mundo, la rebelión, o cualquier otra cosa, carecemos de reposo y estamos sin hogar. Dios está en Su hogar cuando nosotros estamos en nuestro hogar. Nosotros estamos en nuestro hogar cuando Dios está en Su hogar. Necesitamos permanecer en nuestro hogar en Dios, morando en Él al ejercitar nuestro espíritu para ser uno con Él en todo.

Este es el sueño de Dios y también es nuestro sueño: Dios y nosotros soñamos con tener un hogar, una morada par nuestro descanso, paz y satisfacción. La morada de Dios es en el hombre. Para ello Él se edifica a Sí mismo en el hombre y nos edifica para ser Su morada. Nuestra morada es Dios. Para ello Dios nos edifica en Él siendo Él mismo la casa del Padre con las muchas moradas para nosotros (Juan 14:1-6).

¡Oh, Señor, Tú has sido nuestra morada a través de las generaciones. Tú eres nuestro hogar y nosotros estamos en casa solamente en Ti. Que sigamos morando en Ti al ejercitar nuestro espíritu para ser uno contigo en todo lo que hagamos. Señor, sálvanos de huir de casa. Haznos Tu hogar en nuestro corazón y obtén Tu hogar en la humanidad redimida y edificada. Que sigamos morando en Ti así como Tú moras en nosotros para que estemos en nuestro hogar en Ti como Tú estás en tu hogar en nosotros!

Read Full Article in English, The Significance of the Stone, the Pillar, the House of God, and the Oil in Gen. 28, on A Normal Believer in Christ.

Referencias e Himnos
  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje compartido por el hermano Minoru Chen correspondiente al tema de esta semana, y las porciones del Estudio-vida de Génesis (mensaje 72), tal y como está citado en La palabra santa para el avivamiento matutino acerca del Estudio de cristalización de Génesis (3), semana 1, mensaje 1, El sueño de Betel (usted puede comprar este libro del avivamiento matutino aquíaquí). 
  • Hymns on this topic:
    # The church is the house of the living God; / The church is the pillar and base of the truth. / And great is the myst’ry of godliness; / That God was manifested in the flesh. (Scripture song, 1 Tim. 3:15)
    # Praise the Lord, I’m home at last; / I’ll never go back anymore. / Praise the Lord, I’m home at last; / I’ll never go back anymore. (Hymns #1127)
    # My home is God Himself; Christ brought me there, / And bade me dwell in Him, rejoicing there; / He bore me where no foot but His hath trod, / Within the holiest at home with God. / O holy place! O home divinely fair! / And we, God’s little ones, abiding there. (Hymns #605)

El Sueño de Jacob en Betel fue un sueño en cuanto al propósito de Dios, el sueño de la Casa de Dios

El Sueño de Jacob en Betel fue un sueño en cuanto al propósito de Dios, el sueño de la Casa de DiosEn nuestro avivamiento matutino en la Palabra santa hemos llegado al Estudio de Cristalización de Génesis (la tercera parte), dirigida principalmente hacia las vidas de Jacob y José.

Jacob fue alguien escogido por Dios desde el vientre de su madre y aunque él era consciente de esto, aún así peleó, engañó e hizo cosas como robar la primogenitura y la bendición a su hermano mayor Esaú.

Dios había previsto que Jacob tuviera la primogenitura, aún él mismo la quería, sin embargo él hizo algo que no era conforme a Dios -él usó sus habilidades naturales: Su fuerza natural y su astucia, para hacerse con la primogenitura. Desde su nacimiento, Jacob fue alguien que asió el tobillo de su hermano, un suplantador, y a lo largo de toda su vida él fue alguien quien actúo con astucia, sagacidad, y habilidad para obtener la primogenitura (aunque su hermano Esaú era mayor que él).

Lo que Jacob quería era lo que Dios se proponía, no obstante, su manera de hacerlo era completamente incorrecta, y esto le dio a Dios la oportunidad para exponer su habilidad natural y su astucia, las cuales no cumplen para nada con el estándar del plan de Dios, no cuentan con la bendición de Dios y necesitan ser cortadas.

Ya que Jacob robó la bendición que su hermano Esaú debió haber recibido de parte de su anciano padre, tuvo que huir de la casa familiar hacia donde vivía su tío Labán con su familia. En Genesis 28 vemos que el llegó a un lugar en el desierto, un sitio inhóspito y en una situación de soledad. Allí, tomó una piedra, la puso como almohada y se quedó dormido.

En la noche tuvo un sueño: Había una escalera en la tierra que alcanzaba hasta los cielos y ángeles de Dios subían y bajaban por ella. En el sueño Dios se le apareció y le hizo una promesa maravillosa relacionada con la tierra, la simiente y cómo él, Jacob, llegaría a ser una bendición para toda la tierra.

Al despertar dijo: Seguramente esta es la casa de Dios; este es un lugar increíble, esta es la puerta a los cielos. Y tomó la piedra-almohada y la erigió como una columna, derramando aceite sobre ella, y llamó Betel a ese lugar.

Jacob, un suplantador y un engañador, fue obligado a huir de la comodidad de su casa y a vagar por el desierto y allí Dios salió a su encuentro y le proporcionó un sueño (enlace) que se convertiría en lo más importante en Génesis y en toda la Biblia.

Llega un momento en nuestra vida personal en el cual nos encontramos en un lugar vacío, desolado y muy alejado de Dios, y allí sale el Señor a nuestro encuentro, contactamos con El personalmente, y se nos da un sueño, una visión espiritual. Dios nos esta esperando a nosotros del mismo modo en que esperaba a Jacob, de la misma manera en que el Señor Jesús esperaba por la mujer pecadora junto al pozo. ¡Él quiere que tengamos un sueño, el sueño de Dios, que llegará a ser nuestro propio sueño.

El sueño de Jacob en Betel era el sueño de Dios – la Casa de Dios 

El sueño de Jacob fue un sueño de la meta de Dios, el sueño de Betel, el sueño de la Casa de Dios, que es la iglesia hoy y consumará como la Nueva Jerusalén, como la morada eterna de Dios y Sus elegidos y redimidos (Witness Lee. Estudio-vida de Génesis)

El sueño de Jacob fue un sueño de la meta de Dios, el sueño de Betel, el sueño de la Casa de Dios, que es la iglesia hoy y consumará como la Nueva Jerusalén, como la morada eterna de Dios y Sus elegidos y redimidos (Witness Lee. Estudio-vida de Génesis)

El sueño de Jacob en Betel era el sueño de la meta de Dios, el sueño de Betel, la Casa de Dios (ver Génesis 28:10-22). Este sueño se cumple hoy en la iglesia (1 Timoteo 3:15) y consumará en la Nueva Jerusalén como la morada eterna de Dios con Sus elegidos y redimidos (ver Apocalipsis 21:3, 22).

El sueño de Jacob era un sueño de parte de Dios, un sueño de la meta y la intención de Dios en la eternidad. Lo que Dios sueña es una casa, una morada mutua de Dios y el hombre. Hoy la casa de Dios es la iglesia de Dios y en la eternidad futura esta casa será la Nueva Jerusalén, la morada eterna de Dios con el hombre.

¡En el Antiguo Testamento la casa de Dios era el tabernáculo y luego el Templo, pero hoy la casa de Dios es la iglesia como el lugar donde Dios mora! ¡Debemos ver este sueño para que llegue a ser nuestro sueño! Hoy nos encontramos en el cumplimiento parcial del sueño de Jacob, la iglesia como morada de Dios, Su satisfacción y descanso, la mezcla de Dios y el hombre.

¡Dios tuvo un sueño, obtener la Nueva Jerusalén, una ciudad edificada como la consumación de Su economía! Este edificio es la edificación   de Dios en el hombre y del hombre en Dios! La edificación de Dios es un Dios-hombre, un edificio en el cual Dios es la morada del hombre (Salmos 90:1; 91:1, 9) y el hombre es la morada de Dios (Isaías 66:1-2; 57:15; Juan 14:20, 23; 15:5; Apocalipsis 21:3, 22). ¡Maravilloso! 

El sueño de Dios es tener un hogar, una edificación, una morada mutua y corporativa de Dios y el hombre. Este no es un edificio físico o material, sino Dios edificado dentro del hombre y el hombre edificado dentro de Dios, un proceso de edificación mutua que resulta en una morada mutua en la cual Dios llega a ser el hogar del hombre y el hombre el hogar de Dios.

La Biblia entera habla del pensamiento y el deseo de Dios de hacer de nosotros Su hogar (enlace) y convertirse en nuestro hogar.  En la ultima y consumada escena en la Nueva Jerusalén, Dios obtendrá la consumación de Su sueño, un edificio y composición universal de Dios y el hombre mezclados, compenetrados, e incorporados de manera plena!

¡Nuestro sueño como creyentes en Cristo también es llegar a ser la morada de Dios, es decir, llegar a ser la Nueva Jerusalén como la consumación de la economía de Dios! Tenemos un sueño. Nuestro sueño es el sueño de Dios, el cual también es el sueño de Jacob. Nuestro sueño es llegar a ser la Nueva Jerusalén como la consumación de la economía de Dios.

¡Que lleguemos a tener este sueño a medida en que vamos siendo infundidos con el sueño de Dios revelado en Su Palabra palabra santa, y que nunca despertemos de este sueño!

¡Algo imposible y maravilloso nos ocurre: Dios es nuestro hogar y nosotros llegamos Su hogar!

Juan 1:51 -De cierto, de cierto os digo: Veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y descender sobre el Hijo del Hombre.

Juan 1:51 -De cierto, de cierto os digo: Veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y descender sobre el Hijo del Hombre.

El principio rector de un sueño consiste en que algo maravilloso e imposible nos ocurre. Cada visión espiritual es un sueño, y cada experiencia espiritual es un sueño.

Nunca llegamos a soñar que creeríamos y disfrutaríamos del Señor. Pensábamos que era imposible creer en alguien a quien no podíamos ver, pero increíble como pueda parecer, algo aparentemente imposible nos sucedió: tuvimos un sueño! ¡Hoy vivimos un sueño! ¡Con Dios nada es demasiado maravilloso, y Él desea hacer cosas maravillosas por nosotros en este sueño celestial!

Cada visión celestial y cada experiencia espiritual es un sueño, algo imposible y difícil de experimentar, y aún así lo vemos, entramos en el y lo hacemos nuestro.

Al igual que Jacob, llegamos a un lugar árido y solitario sin nada exterior en lo cual confiar y, en ese mismo instante, tuvimos un sueño. Cuando fuimos salvos, fue como un sueño. El día que tocamos la vida de iglesia en el recobro del Señor fue como un sueño.

En los últimos días los jóvenes tendrán visiones y los ancianos tendrán sueños (Joel 2:28; Hechos 2:17). En un sentido muy real, hoy somos el pueblo de las visiones y los sueños. ¡Mientras más sueños tengamos, mejor! ¡Necesitamos tener sueños cada día en nuestra vida espiritual! ¡Necesitamos experimentar algo nuevo y maravilloso de Cristo cada día de nuestra vida!

Este sueño no es una especie de alucinación sino que es nuestra entrada en algo que ya existe en la realidad espiritual pero que apenas ahora podemos ver. El apóstol Juan tuvo muchos sueños en le libro de Apocalipsis. ¡Él vio muchas realidades espirituales que ya existían, y él las soñó!

Los ateos podrán decir que Dios no existe, sin embargo en cuanto ven a Dios, creen en Él y lo aman. Dios existe, sólo que ellos no lo han visto todavía. Hay muchos aspectos maravillosos de Cristo y de la Casa de Dios que existen en la realidad espiritual. ¡Nosotros nos encontramos en medio del proceso de soñarlos (enlace) y entrar en ellos!

Toda nuestra vida cristiana es una vida de sueño tras sueño, experiencia tras experiencia de Cristo, y la mayoría de estas visiones celestiales vienen a nosotros en tiempos de sufrimientos, cuando somos separados de aquello que pertenece al hombre y ponemos nuestra confianza en lo que es de Dios (tal como vemos en Génesis 28:10-12).

Si Jacob se hubiera quedado en casa, probablemente no habría tenido el sueño de Betel. Él tuvo que salir, vagar por el desierto, sufrir soledad extrema, y ser abandonado por todos; fue entonces, cuando ya no había  nada externo en lo cual el podia confiar que Dios se le apareció.

Cuando nos apartamos de tantas cosas, estamos lejos de las distracciones y preocupaciones diarias, a veces aun siendo obligados a huir a tal lugar, veremos un sueño: ¡Dios está allí! El centro de cada sueño espiritual es Cristo mismo como la escalera, Aquel que trae el cielo a la tierra y une la tierra con el cielo (ver Juan 1:51).

Cada verdadero sueño espiritual tiene a Cristo como el centro y nos acerca mas a Dios. La experiencia apropiada en nuestra vida es tener un sueño de Cristo como la escalera puesta en tierra la cual nos lleva hacia el cielo, uniendo el cielo con la tierra. ¡Aleluya!

“¡Señor Jesús, concédenos un cielo claro y despejado para ver a Cristo, la escalera celestial, la cual une la tierra con el cielo y trae los cielos a la tierra. Señor, nosotros creemos que somos el cumplimiento de ese sueño. Llévanos a tener un sueño aún más profundo para ver más visiones de Ti. Señor, condúcenos en espíritu para ver algo que aún no hemos visto. Causa que podamos ver de una manera clara el sueño de Betel! Señor, nos gusta soñar el sueño de Tu predestinación, promesa, transformación, madurez, el reinar contigo, y todas Tus bendiciones celestiales en la iglesia hoy! Haznos soñadores, aquellos que ven el sueño de Dios y son introducidos en el sueño de Dios hasta llegar a ser el cumplimiento de Su sueño hoy!”

Read the full article in English “Jacob’s Dream at Bethel was a Dream of God’s Goal, the Dream of the House of God” on “A Normal Believer in Christ

Referencias e himnos:

  • Inspiración: La Palabra de Dios, mi experiencia cristiana, el hermano Minoru Chen y su compartir en el mensaje correspondiente a esta semana, y las porciones del Estudio- vida de Génesis, mensaje 68, tal como están citadas en La palabra santa para el avivamiento matutino de Cristalización de Génesis (3), semana 1, mensaje 1, El sueño de Betel (usted puede comprar el libro del avivamiento esta semana aquí o aquí).
  • Hymns on this topic:
    # God has a dream, this is what He’s wanting. / God has a dream, and we are part of it. / God has a dream…that we may be one with Him. / God has a dream…realized in you and me! / God, you and me…a dwelling place to be. / God in man, and man in God: one entity. / Now, it’s my dream…my vision and life to be! / God has a dream…realised in you and me! (Song on God’s Dream)
    # My words cannot express… / Dear Lord, You’re just the best! / Lovely Jesus, precious Jesus. / No other one will do, / My Love, I just want You. / Lovely Jesus, precious Jesus. / He’s far beyond your dreams, / Heaven and everything. / Lovely Jesus, precious Jesus! / He’s far beyond your dreams, / Surpassing everything. / Lovely Jesus, precious Jesus! (Song on Being Saved: what a Dream!)
    # Never did I dream before, / Such a place could e’er be found, / Where the tears of sorrow cease, / Songs of endless joy abound. / One who seldom ever sang, / Now delights his voice to raise; / Singing hymns with all the saints, / Echoing the ceaseless praise. (Hymns #1238)

Estar Abiertos Al Resplandor del Espíritu Siete Veces Intensificado en Nuestro espíritu

The one who experiences the greatest amount of transformation is the one who is fully open to the Lord.

En nuestro estudio del candelero de oro tenemos que prestar especial atención a las siete lámparas (ver Zacarías. 4:2; Apocalipsis 4:5). Estas siete lámparas son los siete Espíritus de Dios (el Espíritu siete veces intensificado) como los ojos de Jehová (ver Zacarías. 4:10), los siete ojos del Cordero ( Apocalipsis 5:6), y los siete ojos de la piedra (Zacarías. 3:9) – para la expresión plena de Dios.

Hoy el Espíritu se ha intensificado siete veces y está con nuestro espíritu como la lámpara resplandeciente en nuestra lámpara para resplandecer en cada parte de nuestro ser interior y así exponernos, juzgarnos, escudriñarnos, purificarnos, limpiarnos, e infundirnos con todo lo que Dios es en nuestro ser para el edificio de Dios.

Por un lado, estas siete lámparas del candelero son los siete ojos del Cordero para buscarnos en la oscuridad y mortandad del mundo y redimirnos, salvarnos y regenerarnos. Por otra parte, las siete lámparas del candelero son los siete ojos de la piedra que infunden e impregnan el elemento de piedra de Dios en nuestro ser haciéndonos útiles para el edificio de Dios.

Por medio de Su redención jurídica (Cristo como el Cordero con siete ojos) y Su salvación orgánica (Cristo como la piedra con siete ojos) Dios está operando como el Espíritu siete veces intensificado para cumplir su economía en nosotros.

Todo lo que tenemos que hacer es estar ABIERTOS- estar abiertos a Su infundir y a Su resplandor en nosotros, para que Él nos pueda transformar y llenarnos de vida para Su edificio!

Las Siete Lámparas son los Siete Ojos para Escudriñar e Infundir

El candelero de oro tiene siete lámparas, y estas siete lámparas son los siete espíritus de Dios. Los siete Espíritus de Dios – el Espíritu siete veces intensificado – también son los ojos de Jehová, del Cordero redentor y de la piedra de edificación.

Los siete ojos del Cordero son para redención (Zacarías 3:9), los siete ojos de la piedra son para el edificio de Dios (Zacarías 4:10), y los siete ojos de Jehová están para la realización de la administración de Dios (Apocalipsis1).

El Espíritu de Dios se ha intensificado siete veces para observar y buscar. Los siete ojos del Señor observan, miran, estudian, buscan, investigan y escudriñan – ellos recorren toda la tierra, y examinan todo nuestro ser. Estos siete ojos lo ven todo: ven dentro de las células, los poros, las venas de nuestro ser, y ven dentro de nuestro corazón, nuestra alma, nuestra voluntad, nuestras emociones, y todo en nosotros. Los ojos de Dios están sobre nosotros – esto significa que Sus siete Espíritus están en nosotros y con nosotros, escudriñándonos y observándonos.

A veces es posible que deseemos que estos ojos tomen un descanso y nos dejen por un pequeño espacio de tiempo, pero en Su misericordia, Dios nos sigue observando, examinando, y ejecutando el juicio de Dios en cualquier cosa que no coincide con Él en nuestro ser – ¡para el cumplimiento de Su mover!

Estar Abiertos a los Siete Ojos, Las Siete Lámparas

En realidad no sabemos lo que hay en nosotros. Creemos que estamos bien. Pero cuando los ojos de Dios están sobre nosotros, cuando los siete Espíritus nos están examinando y ardiendo en nosotros, descubrimos lo sucio, pecaminoso y naturales que somos.

No sabemos cuántas cosas extrañas están enterradas en nuestro ser, y el sinnúmero de incoherentes filosofías y opiniones dentro de nosotros. Necesitamos que los ojos de Dios observen, examinen y juzguen todas estas cosas.

Dondequiera que su luz llega, Dios juzga. Pero no debemos tener miedo de esto. Solo necesitamos estar abiertos a Él. Sólo dígale al Señor,

Señor, haz que yo esté abierto al escudriñar y resplandecer de Tus siete ojos. Señor, juzga en mi cualquier cosa que Tu consideres necesario juzgar. Aclara todo mi ser de todas las cosas que no te agradan a Ti. Señor, solo quiero estar abierto a Ti!

Cuando estamos abiertos a Él de tal manera, Él nos examina, juzga y purifica, y luego se imparte a Sí mismo en nosotros. Después que Él juzga y quema nuestro yo, el hombre natural, el orgullo, la ambición, Él infunde y transfunde las riquezas de Su ser en nosotros.

Su luz es como un láser, un rayo de luz, que quema sólo las cosas naturales y perjudiciales, pulverizándolas y eliminándolas. Sólo necesitamos estar abiertos a Él, permitiéndole que Sus ojos brillen sobre nosotros, y nos examine, abiertos a la luz de Dios, y así recibiremos Su resplandor y Su maravillosa transfusión en nosotros.

Es a través de este resplandecer, examinar, juzgar, e infundir, que Él reemplaza todo lo demás en nuestro ser, transformándonos para Su edificio.

El Espíritu con Nuestro espíritu – la Lámpara Resplandeciendo en Nosotros

Dentro de Nosotros tenemos dos lámparas—el Espíritu de Dios siete veces intensificado dentro de nuestro espíritu (Proverbios. 20:27; Apocalipsis 4:5; 1 Cor. 6:17).

En Proverbios 20:27 vemos que el espíritu del hombre es la lámpara de Jehová – en nosotros, nuestro espíritu humano es la lámpara de Dios. Además, el candelero es una lámpara con los siete Espíritus resplandeciendo radiantemente, siete veces intensificado – nosotros somos un solo espíritu con el Señor (1 Cor. 6:17). Dentro de nosotros en este momento, como cristianos, tenemos dos lámparas – el Espíritu de Dios y nuestro espíritu humano.

Antes que fuésemos regenerados “nuestra lámpara estaba rota”, pero después que nos arrepentimos el espíritu fue restaurado y comenzó a emanar luz ya que el Espíritu siete veces intensificado está en nuestro espíritu. Cuanto más ejercitemos nuestro espíritu, cuanto más oremos y leamos la Palabra de Dios de una manera reverente, habrá más resplandor en nosotros.

Todas nuestras partes internas deben estar abiertas a Su resplandor. A veces el Señor brilla en nosotros a través de Su Espíritu a nuestro espíritu, pero no queremos abrir ciertas áreas de nuestro ser. Podemos seguir leyendo la Biblia, reunirnos con los santos, y pagar el precio de hacer cosas para el Señor de muchas maneras, pero no queremos abrir ciertas partes en nuestro ser interior.

Él desea llegar a cada parte de nuestra mente, emociones, voluntad, conciencia, pensamientos, opiniones, deseos, anhelos, objetivos, decisiones, etcétera, y quiere resplandecer en nosotros, para que Él pueda infundir vida en nosotros para el edificio de Dios.

Este es el proceso de transformación – el proceso de abrirnos al Señor para que en Su resplandor, Él examine, queme, e infunda cada parte de nuestro ser interior. La clave es estar abierto y permanecer en nuestro espíritu.

Si nos abrimos al Señor un poco hoy y un poco más mañana, Él podrá transformarnos e impartir vida a nosotros para hacernos parte del candelero de oro, Su edificio, Su expresión corporativa.

Señor Jesús, nos abrimos a ti en fe en este momento. Señor, llévanos a abrir cada parte interior de nuestro ser a Ti. Señor, abrimos nuestra mente a Ti – entra y resplandece en nuestros conceptos, opiniones, pensamientos, imaginaciones, sueños…. Señor, abrimos nuestras emociones, nuestros deseos, nuestros sentimientos, nuestros gustos y desagrados: resplandece en nosotros! Señor, ¿ Y qué de nuestra voluntad, nuestras decisiones, nuestra terquedad nuestros propósitos y metas? … Entra, Señor, y resplandece como el Espíritu siete veces intensificado con nuestro espíritu a todo nuestro corazón y a todo nuestro ser interior!

Referencias y Lectura Adicional
  • Compartir inspirado del hermano Minoru Chen en este mensaje y en apartes de: Mensajes vida (vol. 2, Mensajes. 68, 70), y, Estudio-vida de Apocalipsis (msg. 33), citado en la Palabra Santa para El Avivamiento Matutino de Cristalización de Daniel y Zacarías, semana 9 (titulado La Visión del Candelero de Oro y los Dos Olivos).
  • Compre este libro de avivamiento matutino en línea vía Living Stream Ministry.
  • Himnos sobre este tema:
    O, purifícanos Señor, hoy; / Lava toda nuestra vida natural. / Habla ahora Tus palabras en nosotros, / y haznos gloriosos. / O, Señor, habla en nosotros hoy.
    Ahora son los siete Espíritus/ Siete lámparas de fuego ardiendo, / No para enseñar, sino para quemar, / Satisfacen el deseo de Dios.
    # Ahora estamos aprendiendo a volvernos a nuestro espíritu, / Ahora estamos aprendiendo a tomar a Cristo como la vida, / Ahora estamos aprendiendo a alimentarnos de Jesús / Y ser libre de toda lucha y contienda.
  • Reconocimiento Fotográfico: ambos vía, Inspiración Ilimitada pagina de Facebook, LPSAM Citas de Daniel y Zacarías álbum.

Este Articulo es una Traducción del Artículo publicado originalmente en Inglés en, Being Open to the Shining of the Sevenfold Intensified Spirit with Our Spirit

La Visión de Dios y Su Dominio Universal: Dios está en el Trono Hoy!

Seeing a Vision of God and His Universal Dominion: God is on the Throne Today! [picture credit: OurSomethingBeautiful]

Debido a que Daniel era un siervo fiel del Señor, absoluto para Dios, una persona de oración, y victorioso, esto le confirió la posición para recibir visión tras visión de parte de Dios.

Las visiones que él recibió no eran acerca de cosas pequeñas, sino que eran con respecto a Dios y Su economía, incluyendo las naciones terrenales, el destino de Israel (el pueblo escogido de Dios), e incluso cosas con respecto a la eternidad. Hoy nosotros también tenemos que ver estas visiones, al entrar en el estudio de cristalización del libro de Daniel.

En medio de estas visiones, y a medida que vemos las setenta semanas (Daniel 9), la gran imagen humana (Daniel 2), las cuatro bestias (Daniel 7), el carnero y el macho cabrío, el destino de Israel, etc. – hay una visión que le es revelada a Daniel en el capitulo 7:9-10 algo muy definido que Daniel pudo ver.

Daniel vio que Dios está en el trono, y que Él tiene un dominio universal. Tenemos que ver, al igual que Daniel vio, el dominio universal de Dios. Esto fortalecerá nuestra comprensión de que en medio de todas las cosas que suceden exteriormente, Dios está en el trono, Él es el soberano, y Él está juzgando!

Tenemos que ver que a Cristo, el Hijo del Hombre, le fue dado un reino eterno, y que Él regresará para recibir este reino!

Señor Jesús, quítanos los velos para ver el dominio universal de Dios. Sálvanos de desanimarnos o estar fuera de foco en nuestra visión de lo que está pasando hoy en día. Señor, quítanos los velos, y con claridad revélanos a Dios en el trono en Su justicia, santidad y gloria, y a Cristo como el Hijo del Hombre tomando el reino de parte de Dios! ¡Aleluya, el Dios de los cielos está en el trono! Los cielos Gobiernan!

La Visión de Dios En el Trono Juzgando los Imperios Humanos

Daniel 7:9-10 says,  I watched / Until thrones were set, / And the Ancient of Days sat down. / His clothing was like white snow, / And the hair of His head was like pure wool; / His throne was flames of fire, / Its wheels, burning fire. / A stream of fire issued forth / And came out from before Him. / Thousands of thousands ministered to Him, / And ten thousands of ten thousands stood before Him. / The court of judgment sat, / And the books were opened.

Daniel 7:9-10 dice: “Estuve mirando / hasta que fueron puestos tronos, / Y se sentó el Anciano de Días. / Su ropa era como nieve blanca, / y el cabello de su cabeza como lana pura; / Su trono, llamas de fuego, / las ruedas del mismo, fuego ardiente. / Un río de fuego procedía / Y salía de delante de Él. / Miles de miles le ministraban, / y miríadas de miríadas estaban de pie delante de Él. / El Tribunal estaba sentado, / Y los libros fueron abiertos”.

Estos versículos nos muestran a Dios y su señorío universal. Todo sobre el trono es ardiente, lleno de fuego, lo que significa que Dios es absolutamente justo y completamente santo (Hebreos12:29).

Los cuatro imperios humanos (los cuatro seres vivientes, las cuatro secciones de la gran imagen humana) son juzgados por Dios en este tribunal especial con el trono de Dios como el centro (ver Daniel 7:2-10, 26).

Exteriormente en la historia humana, vemos cómo hay muchas luchas por el poder dentro de los gobiernos y entre los gobiernos humanos, pero Dios es El que está detrás de la escena, administrando toda situación en el mundo entero (Apocalipsis 4:1-3, 10-11). ¡Aleluya, Dios está en el trono, Él gobierna, y Él está en control!

No Debemos ser Negligentes en Cuanto a Estas Visiones, sino Hablando la Verdad en la Biblia

En nuestro estudio con oración del libro de Daniel y al ver y hablar de la aniquilación y la destrucción del gobierno humano, queremos decir estas cosas y afirmarlas de una manera muy cuidadosa.

No somos descuidados acerca de estas cosas, ni tampoco nosotros como creyentes genuinos instigamos a otros en contra de cualquier gobierno humano. La iglesia de hoy no está aquí para subvertir el gobierno humano, o para derribar las naciones, o atacar a cualquier administración en particular.

Seguimos el modelo del Señor Jesús y Sus discípulos al ser ciudadanos que guardan la ley, siguiendo la enseñanza de los apóstoles a ser personas adecuadas, hombres bajo autoridad hoy. Pero también tenemos que ser fiel a la palabra de Dios y a las visiones, profecías y predicciones de la Biblia para hablar de lo que sucederá al final de esta era!

La Biblia muestra claramente que todas las naciones humanas, gobiernos y pueblos serán reducidos a nada! Serán destruidos, se convertirán en nada, y serán como tamo de las eras del verano que serán llevados por el viento!

Cristo vendrá de nuevo y Él desmenuzará el gobierno humano, Él traerá el reino de Dios que llenará toda la tierra! Esto es lo que creemos, y esta es la visión a la luz de lo que vivimos hoy, al final de esta era!

La Visión de Dios y su Dominio Universal

Las cosas de las cuales los periódicos hablan y lo que vemos en las noticias hoy en día es todo tipo de luchas de poder dentro de los gobiernos y entre los gobiernos, como la gente ” toma su turno y tienen su día”, pensando que son todopoderosos y lo pueden hacer todo mientras gobiernan .

Las personas piensan que ellosadministran, controlan y establecen el curso de la humanidad en la tierra. Pero necesitamos ver lo que realmente está sucediendo detrás de la escena. Dios está detrás de la escena, y Él está manejando la situación en el mundo entero.

Hay un trono establecido en los cielos, y los cielos gobiernan. Dios establece reinos, y quita tronos, Él levanta personas y les reduce a nada. (Isaías 40:23)

Con Dios no existe la elección – no importa quién le elija a usted, siempre y cuando Dios le nombre, lo otro no significa nada! Si cualquier líder humano hoy se diera cuenta de esto, podría ver que le sería prudente someterse a Dios.

Da miedo ver a las personas que no tienen temor de Dios, no ven el trono, y no tienen conocimiento de lo que hay en los cielos. Tenemos que ver una visión del trono ardiente, el trono gobernando y controlando todo el universo, el trono gobernando las naciones hoy!

Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo, para ofender Su santidad y justicia. No estamos aquí para juzgar – Dios juzga, y nosotros nos sometemos a Su trono.

Estamos aquí para ser continuamente santificados para ser igual a Él y ser uno con Él cuando Él regrese a desmenuzar el gobierno humano. ¡Aleluya, los cielos gobiernan!

Nota: Lea la continuación de este articulo vía, Cristo como el Hijo del Hombre viene para Recibir un Reino Eterno! 

Señor Jesús, venga Tu reino! Señor, hágase Tu voluntad! Señor, Tu nombre sea santificado! A pesar de que no veamos esto completamente realizado en la tierra hoy, estamos aquí de pie como la iglesia por ello! Haz que nosotros podamos ver que cielos gobiernan. Queremos ser gobernados por la visión del trono de Dios, la administración universal de Dios. ¡Aleluya, los cielos gobiernan! Dios está en control! Satanás ha sido derrotado, el hombre ya no gobernará, sino que Cristo llenará toda la tierra con el reino de Dios! ¡Alabado sea el Señor!

Referencias y Lectura Adicional
  • Compartir inspirado del hablar del hermano Minoru Chen en este mensaje y en apartes del Estudio Vida de Daniel (mensajes. 9-10), como están citados en la Palabra Santa para El Avivamiento Matutino del Estudio de Cristalización de Daniel y Zacarías, semana 5 (titulada, La Visión de Dios y Su Dominio Universal y La Venida del Hijo del Hombre para Recibir un Reino y La Necesidad de que Haya Guerra Espiritual para Traer el Reino de Dios).
  • Compre este libro avivamiento matutino en línea vía Living Stream Ministry.
  • Himnos sobre este tema:
    # Mi Rey pronto volverá otra vez, / El cielo estará lleno de Él; / El universo redimirá / Y allí veremos Su luz.
    El Nombre de Jesus es nuestro estandarte , / Es nuestra victoria; / No confiando en nosotros mismos, / Sino, poderoso Señor, en Ti.
    Señor de todo  siendo, entronado en lo alto, / Tu gloria resplandece de sol a estrella; / Centro y luz de cada esfera, / Mas para cada amoroso corazón cuan cerca.
  • Reconocimiento Fotográfico: el primero vía, “Los Cielos Si gobiernan“, y el segundo vía, Daniel 7:9.

Este Articulo es una Traducción del Artículo publicado originalmente en Inglés en, Seeing a Vision of God and His Universal Dominion: God is on the Throne Today!

¡La Trinidad Divina ama en gran manera al pecador y labora conjuntamente para traerlo de vuelta a Dios!

El capitulo en la Biblia que mejor ilustra el hecho de que el Dios Triuno alcanza al hombre y lo trae a Sí mismo es Lucas 15. Allí vemos un Pastor que tiene 100 ovejas y una perdida. El deja 99 para encontrar la oveja perdida (Lc 15:4-7). El pastor representa a Cristo, el Hijo de Dios, que nos busca y nos encuentra a nosotros, las ovejas extraviadas. Cristo el Hijo vino en Su humanidad como el Pastor para encontrar al pecador (la oveja perdida) y traerlo de vuelta a casa. La segunda parábola en este capítulo trata de una mujer que tiene 10 monedas y ha perdido una, así que enciende una lámpara y la busca hasta encontrarla (Lc 15:8-10). Esta mujer representa el Espíritu Santo que nos ilumina internamente y nos encuentra, ya sea que estemos dentro de nuestra mente o perdidos en el mundo. ¡El Espíritu Santo nos busca con Su luz hasta encontrarnos! ¡El Espíritu busca al pecador tal como la mujer busca cuidadosamente una moneda perdida hasta encontrarla! La tercera parábola trata de un padre que tiene dos hijos. Uno de ellos pide su parte de la herencia, se la lleva consigo y la malgasta. Finalmente se da cuenta y regresa a la casa de su padre, que lo espera y se alegra de su regreso (Lc 15:11-32). Aquí el padre representa a Dios el Padre que nos recibe a nosotros, hombres caídos, cuando regresamos a Su casa. El padre recibe al pecador que se arrepiente y regresa, así como este hombre recibe a su hijo pródigo.

En este capítulo podemos ver, mediante estas parábolas, la manera en que opera la Trinidad Divina en cuanto a la salvación de los pecadores. Vemos especialmente que la Trinidad Divina ama en gran manera al pecador y labora conjuntamente para traerlo de vuelta a Dios. El amor y el cuidado se ven aquí. El pastor no se rinde hasta que encuentra la oveja perdida; la mujer escudriña cuidadosamente hasta encontrar la moneda perdida y el padre espera ansiosamente por el regreso de su hijo. El amor divino se expresa plenamente en el cuidado tierno del Hijo como el buen Pastor, en la búsqueda minuciosa del Espíritu, que nos trata como su tesoro, y en la recepción cálida del Padre, amoroso. La Trinidad Divina está llena de amor y cuidado para con el hombre caído. El amor divino es el centro de estas parábolas (no lo es la condición caída y lamentable del pecador). ¡Alabamos al Señor porque el Dios Triuno labora para buscar al hombre, encontrarlo, iluminarlo, esperar por él y traerlo de regreso a Dios! ¡Así como Efesios 2:18 dice, ahora tenemos acceso al Padre (que espera que regresemos) mediante Jesucristo (quien nos busca como tierno pastor) en el Espíritu (que escudriña nuestro interior hasta encontrarnos)! ¡Como creyentes en Cristo hemos sido salvados por Dios en Su trinidad! ¡Esto ha sido logrado con mucho amor de parte del Dios Triuno hacia el hombre!

Hemos sido salvos de parte de Dios el Padre (ver 2 Tes 2:13). El Padre es el origen, la fuente de nuestra salvación. Hemos sido salvos en Dios el Hijo, quien es la esfera, el elemento y el medio a través del cual fuimos salvos. Además los creyentes son salvos mediante Dios el Espíritu (Tito 3:5). ¡El Espíritu, como el Dios Triuno que nos alcanza es la aplicación del Dios Triuno a nosotros! ¡Nuestra salvación proviene del Padre, es en el Hijo y mediante el Espíritu! ¡Ahora tenemos pleno acceso al Padre en el Hijo mediante el Espíritu! La Trinidad Divina está envuelta con nuestra salvación y con humanidad, deseando que Dios sea traído al hombre y el hombre sea traído a Dios. ¡Qué maravillosa Salvación tenemos! [Disfrute de La conclusion del Nuevo Testamento (mens. 133, 275) tal como aparece en la reciente Palabra santa para el avivamiento matutinoLa línea central de la Biblia. Read this article in English also via, the entire Divine Trinity treasures the sinner and participates in bringing him back to God!]

¡Qué gran amor es este! ¡Te amamos, oh, Dios Triuno! ¡Gracias por alcanzarnos continuamente en Tu Trinidad Divina para traernos de regreso a Dios! ¡Gracias por buscarnos tiernamente como el Hijo! ¡Gracias por alumbrarnos hasta hallarnos, como el Espíritu! ¡Padre, amamos Tu espera ansiosa por nosotros como la de aquel padre que espera a Su hijo pródigo! ¡Tal como somos, venimos a Ti! ¡Gracias que tenemos acceso al Padre mediante el Hijo y en el Espíritu!

La economía de Dios es hacer al hombre igual que Él en vida y naturaleza pero no en la Deidad

El Dios Triuno tiene un deseo en Su corazón (ver Ef 1:5,9) y para cumplir el deseo de Su corazón Dios estableció una economía (Ef 1:10; 3:9), la economía eterna de Dios. Cada día se escribe y se habla mucho sobre la economía humana, que está colapsando aún cuando muchos luchan por levantarla, pero ¿quién se ocupa de la economía de Dios? El Dios que hizo todas las cosas en el cual todas las cosas subsisten, Aquel que es la fuente de la vida y que está sobre todos, por todos y en todos – ¡Él tiene una economía! ¡Si Dios tiene una economía entonces el hombre debe estar en ella! El deseo del corazón de Dios se relaciona con el hombre y está centrado en el hombre, ya que él es la pieza maestra de Su creación. Me encanta la siguiente definición concisa y apropiada de la economía de Dios, aunque es muy simple:

La economía eterna de Dios es hacer al hombre lo mismo que Él en vida y naturaleza, aunque no en la Deidad, y que Él llegue a ser uno con el hombre y hacer al hombre uno con Él, para tener una expresión extendida y expandida y que todos Sus atributos divinos puedan ser expresados en las virtudes humanas (Witness Lee, Los diez “unos” extremadamente cruciales en la edificación del Cuerpo de Cristo).

¡Si el hombre es complejo, sólo imagine cuánto más compleja es la economía de Dios! En ambos casos el corazón de Dios y el corazón del hombre experimentan una gran necesidad por llevarla a cabo. Dios hizo ciertas cosas y tomó ciertas iniciativas para la realización de esta economía, para poder obtener aquello que se encuentra en Su corazón. Primero, Dios creó todas las cosas y especialmente creó al hombre a Su propia imagen, conforme a Su semejanza, como un vaso para que el hombre lo pudiera contener (Gn 1:26-27). Entonces Dios se hizo hombre a través de la encarnación en la persona de Jesús. Dios como hombre entró a participar de la naturaleza humana (He 2:14). En Cristo, Dios tuvo una vida humana que expresada los atributos divinos mediante las virtudes humanas. Cristo murió de manera todo-inclusiva en la cruz y resucitó para ser engendrado como Primogénito Hijo de Dios, engendrar los muchos hijos de Dios y llegar a ser el Espíritu vivificante (Ro 8:29; He 13:33; 1Co 15:45). Ahora, como Espíritu vivificante, Dios tiene una manera para llevar a cabo Su economía con el hombre y en el hombre. Él se puede impartir en el hombre para regenerar a Su pueblo escogido y hacerlos hijos de Dios, los muchos Dios-hombres (1P 1:3). Estos Dios-hombres forman las iglesias para la edificación de Su Cuerpo, el cual alcanzará Su consumación como la Nueva Jerusalén. La Nueva Jerusalén es la consumación de la obra de Dios en su economía; es la pieza maestra, el tesoro que en realidad es la consumación de todos los tesoros, lo mejor producido por Él. Es una estructura maravillosa. El hombre, como la Nueva Jerusalén y en la Nueva Jerusalén, es hecho completamente Dios en vida y naturaleza, pero nunca en la Deidad, es decir, ha llegado a la suprema identificación con Dios, en Su vida y Su naturaleza, siendo completamente saturado, lleno y constituido de la vida y naturaleza de Dios, en Cristo, sin llegar a ser Dios como Cabeza. Dios, en la Nueva Jerusalén estará plenamente mezclado e incorporado en el hombre.

¡Alabamos al Señor por la economía de Dios! En Su economía Él nos hará lo mismo que Él es en cuanto a Su vida y Su naturaleza. Este es nuestro destino como Hijos de Dios, como creyentes en Cristo y miembros del Cuerpo. ¡Este es un proceso que dura una vida y comienza en nuestra regeneración y continúa con nuestra santificación, transformación, conformación y finalmente en nuestra glorificación! Dios ganará aquello que procura hoy. ¡Él llevará a cabo Su economía, en el hombre! ¡Necesitamos ver la economía de Dios, prestar atención, valorar apropiadamente la economía de Dios y ser regidos por una visión madura y fuerte de la economía de Dios! ¡Estamos aquí en la economía de Dios y para la economía de Dios! [Compartir inspirado en el Avivamiento matutino La línea central de la Biblia; read this portion also in English via, God’s economy is to make man the same as He is in life and in nature but not in the Godhead]

¡Gracias, Señor, por incluirnos en tu economía! ¡Te alabamos por Tu intención y el deseo de Tu corazón! ¡Haznos más como Tú en vida y naturaleza! ¡Constitúyete más en nosotros y transfórmanos más hoy! ¡Señor, concédenos una visión de Tu economía! ¡Queremos ver lo que hay en Tu corazón! ¡Que una clara visión de Tu economía nos rija y dirija nuestro corazón! ¡Sálvanos de ser personas sin visión! ¡Que Tu economía sea bien real para nosotros!