El significado de la Piedra, la columna, la Casa de Dios y el aceite en Génesis 28

La calle principal en la Biblia es la edificación de Dios. Dios está haciendo una sola cosa en el universo: Edificar Su habitación eterna (Cita de Witness Lee)

La calle principal en la Biblia es la edificación de Dios. Dios está haciendo una sola cosa en el universo: Edificar Su habitación eterna (Cita de Witness Lee)

El sueño que Jacob tuvo en Génesis 28 es el momento más crucial de todo el libro de Génesis y la palabra más crucial en la revelación de Dios.

Jacob, un suplantador que huyó de la casa de sus padres por miedo de su hermano a quien robó la primogenitura y la bendición de primogénito, estaba vagando por el desierto hasta que llegó a cierto lugar donde se quedó a pasar la noche. Él tomó una piedra como almohada para dormir. No es muy cómodo dormir sobre una piedra y muchos preferirían algo más suave, pero en el caso de Jacob, él usó una piedra como soporte.

Durante la noche él tuvo un sueño asombroso respecto a una escalera celestial apoyada en la tierra que llegaba hasta el cielo, sobre la cual los ángeles de Dios descendían y ascendían (ver Génesis 28:10-22). Aunque Jacob era una persona terrible, alguien que robó la primogenitura y la bendición a su propio hermano y por ello tuvo que huir de su familia, Dios le escogió y por ello tuvo una revelación de la casa de Dios, la escalera celestial que une la tierra con el cielo y trae le cielo a la tierra.

¡Después que se despertó de su sueño, Jacob estaba asombrado y asustado -este es un lugar impresionante, esta es la casa de Dios! ¿Cómo es que él pudo tener este entendimiento y revelación? Tiene que haber venido del Padre, que es quien revela estas cosas a Sus escogidos (ver Mateo 16:17). Jacob tomó la piedra-almohada y la erigió como columna, sobre la cual derramó aceite, llamando al lugar Betel, la casa de Dios (Génesis 28:22).

Aquí vemos cuatro elementos principales: La piedra, la columna, la casa de Dios y el aceite. ¡Estos son cuatro asuntos muy importantes. Son los elementos básicos que componen toda la Biblia!

  • La piedra simboliza a Cristo como la piedra viviente, la piedra del ángulo, la piedra de fundamento, la piedra cimera y la piedra en la edificación de Dios, y a la humanidad transformada en la cual Cristo se forja para el edificio de Dios.
  • La columna se refiere al material que fundamento el edificio de Dios, la casa de Dios.
  • La casa de Dios es el sueño de Dios, el deseo de Su corazón, la mezcla de Dios y el hombre para que Dios more en el hombre y el hombre en Dios.. El aceite es un cíbolo del Espíritu como la consumación del Dios Triuno que alcanza al hombre y lo unge para que el hombre sea lleno y pueda expresar a Dios.
  • ¡Qué revelación tan asombrosa y crucial tenemos en Génesis 28!

El significado espiritual de la piedra, la columna, la casa de Dios y el aceite en Génesis 28

Génesis 28:22 Y esta piedra que he erigido como columna será casa de Dios.

Génesis 28:22 Y esta piedra que he erigido como columna será casa de Dios.

En el registro de Génesis 28:10-22 acerca del sueño de Jacob, tenemos cuatro asuntos fundamentales: La piedra (vers. 11, 18, 22), la columna (vers. 18), la casa de Dios (vers. 17, 19, 22) y el aceite (vers. 18); estos son los factores básicos que forman toda la Biblia.

¿Qué significa la piedra? Primero, representa a Cristo como la piedra para el edificio de Dios: Él es la piedra del ángulo, la piedra cimera, la piedra de fundamento y la piedra viviente -Él es la piedra para el edificio de Dios. Igualmente, la piedra representa al hombre transformado que ha sido constituido con Cristo como el elemento piedra para ser casa de Dios, la cual es la iglesia hoy. Así también, la piedra fue usada por Jacob como almohada, es decir, como soporte y descanso. Cristo como la roca sólida para el edificios e Dios es nuestro soporte y descanso.

Jacob tomó la piedra que usó como almohada y la erigió como columna – nadie le dijo que hiciera esto, pero lo hizo y esto es muy importante. La columna es para el edificio de Dios, para sostener el edificio de Dios. Nosotros nosotros nos encontramos en el proceso para llegar a ser columnas en el edificio de Dios para Su testimonio y expresión sobre la tierra.

Jacob dijo: ¡Esta es la Casa de Dios! La casa de Dios es el lugar para el descanso de Dios, Su satisfacción y Su expresión. Dios se siente en Su hogar cuando está en Su casa (Efesios 2:22) y es la manifestación de Dios en la carne, Dios manifestado en el hombre (1 Timoteo 3:15). Finalmente, la casa de Dios será ampliada como la Nueva Jerusalén, la ciudad santa que tiene la misma apariencia que Dios (ver Apocalipsis 4:2-3; 21:11).

El aceite es un tipo de Dios alcanzando al hombre, Dios fluyendo como el Padre, en el Hijo como el Espíritu para alcanzar al hombre. El Dios Triuno fluye para alcanzar al hombre, ungir al hombre, llenar al hombre para ser la Casa de Dios. Antes que el Espíritu nos alcanzara éramos sólo piedras; al tener Su unción somos la casa de Dios.

¡Aleluya. Somos piedras vivas para el edificio de Dios (1 Pedro 2:5). Estamos en el proceso mediante el cual llegamos a ser columnas en el templo de Dios, la iglesia (Apocalipsis 3:12). Somos la casa de Dios en espíritu, Dios manifestado en la carne (Efesios 2:22; 1 Timoteo 3:15). Estamos siendo ungidos con el Dios Triuno fluyendo como el Espíritu para ser la casa de Dios, el hogar de Dios, Su morada (1 Juan 2:20, 27). Aleluya!

¡Señor, Jesús, Tú eres la piedra para el edificio de Dios. Fórjate con tu elemento piedra en nosotros para hacernos piedras vivas edificables como partes del edificio de Dios. Señor, haznos columnas en Tu casa, fuertes y que permanecen para sostener el testimonio de Jesús y expresar a Cristo de manera corporativa. Edifícanos con todo los santos como Tu casa para que seamos para tu descanso y satisfacción. Guárdanos bajo el ungir del Espíritu, disfrutando al Dios Triuno que fluye para alcanzarnos y llenarnos con Dios!

¡Dios y nosotros no tenemos casa ni descanso, hasta que Dios sea nuestro hogar y nosotros seamos el hogar de Dios!

¡Dios y nosotros no tenemos casa ni descanso, hasta que Dios sea nuestro hogar y nosotros seamos el hogar de Dios!

En esta historia en Génesis 28 Jacobo estaba sin hogar (él huyó de casa) y  no tenía reposo (vagaba por el desierto, buscando un lugar donde pasar la noche). Cuando el hombre no tiene hogar, Dios tampoco tiene hogar. Dios creó todas las cosas, en los cielos se encuentra Su trono y la tierra es estrado para Sus pies, pero nos preguntamos algo más: ¿Dónde está Su casa (Isaías 66:1)?

En Génesis 28 e incluso hoy Dios carece de casa -Él quiere un hogar, una morada, y no descansará (no tiene reposo) hasta que lo obtenga. Nosotros no tenemos no tenemos reposo y estamos sin hogar hasta que encontremos un hogar, y Dios no tiene reposo y está sin hogar hasta que encuentre Su hogar.

Cuando llegamos a casa después de un largo día de trabajo o después de un viaje, nos alegra decir: ¡Alabado sea el Señor, estoy en casa! En términos espirituales estamos en casa cuando estamos en Dios. Dios es nuestro hogar – Él es nuestra morada a través de las generaciones (ver Salmos 90:1; 91:1, 9). ¡En realidad no estamos en nuestro hogar cuando llegamos a nuestra casa física – estamos en casa cuando estamos en Dios, y somos uno con Dios!

Los que no son salvos no están nunca en casa hasta que reciben al Señor son introducidos en Dios, que es su hogar verdadero. Cuando estamos lejos de Dios, estamos lejos de casa – estamos sin hogar ni reposo. ¡Una vez que entramos en Dios hemos llegado a casa! Del mismo modo, Dios está sin hogar y no tiene reposo cuando no es uno con nosotros, complacido de morar en nosotros y entre nosotros.

Cuando tomamos a Dios como nuestro hogar, llegamos a ser Su hogar (enlace). Cuando estamos separados de Dios por el pecado, el yo, el mundo, la rebelión, o cualquier otra cosa, carecemos de reposo y estamos sin hogar. Dios está en Su hogar cuando nosotros estamos en nuestro hogar. Nosotros estamos en nuestro hogar cuando Dios está en Su hogar. Necesitamos permanecer en nuestro hogar en Dios, morando en Él al ejercitar nuestro espíritu para ser uno con Él en todo.

Este es el sueño de Dios y también es nuestro sueño: Dios y nosotros soñamos con tener un hogar, una morada par nuestro descanso, paz y satisfacción. La morada de Dios es en el hombre. Para ello Él se edifica a Sí mismo en el hombre y nos edifica para ser Su morada. Nuestra morada es Dios. Para ello Dios nos edifica en Él siendo Él mismo la casa del Padre con las muchas moradas para nosotros (Juan 14:1-6).

¡Oh, Señor, Tú has sido nuestra morada a través de las generaciones. Tú eres nuestro hogar y nosotros estamos en casa solamente en Ti. Que sigamos morando en Ti al ejercitar nuestro espíritu para ser uno contigo en todo lo que hagamos. Señor, sálvanos de huir de casa. Haznos Tu hogar en nuestro corazón y obtén Tu hogar en la humanidad redimida y edificada. Que sigamos morando en Ti así como Tú moras en nosotros para que estemos en nuestro hogar en Ti como Tú estás en tu hogar en nosotros!

Read Full Article in English, The Significance of the Stone, the Pillar, the House of God, and the Oil in Gen. 28, on A Normal Believer in Christ.

Referencias e Himnos
  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje compartido por el hermano Minoru Chen correspondiente al tema de esta semana, y las porciones del Estudio-vida de Génesis (mensaje 72), tal y como está citado en La palabra santa para el avivamiento matutino acerca del Estudio de cristalización de Génesis (3), semana 1, mensaje 1, El sueño de Betel (usted puede comprar este libro del avivamiento matutino aquíaquí). 
  • Hymns on this topic:
    # The church is the house of the living God; / The church is the pillar and base of the truth. / And great is the myst’ry of godliness; / That God was manifested in the flesh. (Scripture song, 1 Tim. 3:15)
    # Praise the Lord, I’m home at last; / I’ll never go back anymore. / Praise the Lord, I’m home at last; / I’ll never go back anymore. (Hymns #1127)
    # My home is God Himself; Christ brought me there, / And bade me dwell in Him, rejoicing there; / He bore me where no foot but His hath trod, / Within the holiest at home with God. / O holy place! O home divinely fair! / And we, God’s little ones, abiding there. (Hymns #605)

¡La Trinidad Divina ama en gran manera al pecador y labora conjuntamente para traerlo de vuelta a Dios!

El capitulo en la Biblia que mejor ilustra el hecho de que el Dios Triuno alcanza al hombre y lo trae a Sí mismo es Lucas 15. Allí vemos un Pastor que tiene 100 ovejas y una perdida. El deja 99 para encontrar la oveja perdida (Lc 15:4-7). El pastor representa a Cristo, el Hijo de Dios, que nos busca y nos encuentra a nosotros, las ovejas extraviadas. Cristo el Hijo vino en Su humanidad como el Pastor para encontrar al pecador (la oveja perdida) y traerlo de vuelta a casa. La segunda parábola en este capítulo trata de una mujer que tiene 10 monedas y ha perdido una, así que enciende una lámpara y la busca hasta encontrarla (Lc 15:8-10). Esta mujer representa el Espíritu Santo que nos ilumina internamente y nos encuentra, ya sea que estemos dentro de nuestra mente o perdidos en el mundo. ¡El Espíritu Santo nos busca con Su luz hasta encontrarnos! ¡El Espíritu busca al pecador tal como la mujer busca cuidadosamente una moneda perdida hasta encontrarla! La tercera parábola trata de un padre que tiene dos hijos. Uno de ellos pide su parte de la herencia, se la lleva consigo y la malgasta. Finalmente se da cuenta y regresa a la casa de su padre, que lo espera y se alegra de su regreso (Lc 15:11-32). Aquí el padre representa a Dios el Padre que nos recibe a nosotros, hombres caídos, cuando regresamos a Su casa. El padre recibe al pecador que se arrepiente y regresa, así como este hombre recibe a su hijo pródigo.

En este capítulo podemos ver, mediante estas parábolas, la manera en que opera la Trinidad Divina en cuanto a la salvación de los pecadores. Vemos especialmente que la Trinidad Divina ama en gran manera al pecador y labora conjuntamente para traerlo de vuelta a Dios. El amor y el cuidado se ven aquí. El pastor no se rinde hasta que encuentra la oveja perdida; la mujer escudriña cuidadosamente hasta encontrar la moneda perdida y el padre espera ansiosamente por el regreso de su hijo. El amor divino se expresa plenamente en el cuidado tierno del Hijo como el buen Pastor, en la búsqueda minuciosa del Espíritu, que nos trata como su tesoro, y en la recepción cálida del Padre, amoroso. La Trinidad Divina está llena de amor y cuidado para con el hombre caído. El amor divino es el centro de estas parábolas (no lo es la condición caída y lamentable del pecador). ¡Alabamos al Señor porque el Dios Triuno labora para buscar al hombre, encontrarlo, iluminarlo, esperar por él y traerlo de regreso a Dios! ¡Así como Efesios 2:18 dice, ahora tenemos acceso al Padre (que espera que regresemos) mediante Jesucristo (quien nos busca como tierno pastor) en el Espíritu (que escudriña nuestro interior hasta encontrarnos)! ¡Como creyentes en Cristo hemos sido salvados por Dios en Su trinidad! ¡Esto ha sido logrado con mucho amor de parte del Dios Triuno hacia el hombre!

Hemos sido salvos de parte de Dios el Padre (ver 2 Tes 2:13). El Padre es el origen, la fuente de nuestra salvación. Hemos sido salvos en Dios el Hijo, quien es la esfera, el elemento y el medio a través del cual fuimos salvos. Además los creyentes son salvos mediante Dios el Espíritu (Tito 3:5). ¡El Espíritu, como el Dios Triuno que nos alcanza es la aplicación del Dios Triuno a nosotros! ¡Nuestra salvación proviene del Padre, es en el Hijo y mediante el Espíritu! ¡Ahora tenemos pleno acceso al Padre en el Hijo mediante el Espíritu! La Trinidad Divina está envuelta con nuestra salvación y con humanidad, deseando que Dios sea traído al hombre y el hombre sea traído a Dios. ¡Qué maravillosa Salvación tenemos! [Disfrute de La conclusion del Nuevo Testamento (mens. 133, 275) tal como aparece en la reciente Palabra santa para el avivamiento matutinoLa línea central de la Biblia. Read this article in English also via, the entire Divine Trinity treasures the sinner and participates in bringing him back to God!]

¡Qué gran amor es este! ¡Te amamos, oh, Dios Triuno! ¡Gracias por alcanzarnos continuamente en Tu Trinidad Divina para traernos de regreso a Dios! ¡Gracias por buscarnos tiernamente como el Hijo! ¡Gracias por alumbrarnos hasta hallarnos, como el Espíritu! ¡Padre, amamos Tu espera ansiosa por nosotros como la de aquel padre que espera a Su hijo pródigo! ¡Tal como somos, venimos a Ti! ¡Gracias que tenemos acceso al Padre mediante el Hijo y en el Espíritu!

La economía de Dios es hacer al hombre igual que Él en vida y naturaleza pero no en la Deidad

El Dios Triuno tiene un deseo en Su corazón (ver Ef 1:5,9) y para cumplir el deseo de Su corazón Dios estableció una economía (Ef 1:10; 3:9), la economía eterna de Dios. Cada día se escribe y se habla mucho sobre la economía humana, que está colapsando aún cuando muchos luchan por levantarla, pero ¿quién se ocupa de la economía de Dios? El Dios que hizo todas las cosas en el cual todas las cosas subsisten, Aquel que es la fuente de la vida y que está sobre todos, por todos y en todos – ¡Él tiene una economía! ¡Si Dios tiene una economía entonces el hombre debe estar en ella! El deseo del corazón de Dios se relaciona con el hombre y está centrado en el hombre, ya que él es la pieza maestra de Su creación. Me encanta la siguiente definición concisa y apropiada de la economía de Dios, aunque es muy simple:

La economía eterna de Dios es hacer al hombre lo mismo que Él en vida y naturaleza, aunque no en la Deidad, y que Él llegue a ser uno con el hombre y hacer al hombre uno con Él, para tener una expresión extendida y expandida y que todos Sus atributos divinos puedan ser expresados en las virtudes humanas (Witness Lee, Los diez “unos” extremadamente cruciales en la edificación del Cuerpo de Cristo).

¡Si el hombre es complejo, sólo imagine cuánto más compleja es la economía de Dios! En ambos casos el corazón de Dios y el corazón del hombre experimentan una gran necesidad por llevarla a cabo. Dios hizo ciertas cosas y tomó ciertas iniciativas para la realización de esta economía, para poder obtener aquello que se encuentra en Su corazón. Primero, Dios creó todas las cosas y especialmente creó al hombre a Su propia imagen, conforme a Su semejanza, como un vaso para que el hombre lo pudiera contener (Gn 1:26-27). Entonces Dios se hizo hombre a través de la encarnación en la persona de Jesús. Dios como hombre entró a participar de la naturaleza humana (He 2:14). En Cristo, Dios tuvo una vida humana que expresada los atributos divinos mediante las virtudes humanas. Cristo murió de manera todo-inclusiva en la cruz y resucitó para ser engendrado como Primogénito Hijo de Dios, engendrar los muchos hijos de Dios y llegar a ser el Espíritu vivificante (Ro 8:29; He 13:33; 1Co 15:45). Ahora, como Espíritu vivificante, Dios tiene una manera para llevar a cabo Su economía con el hombre y en el hombre. Él se puede impartir en el hombre para regenerar a Su pueblo escogido y hacerlos hijos de Dios, los muchos Dios-hombres (1P 1:3). Estos Dios-hombres forman las iglesias para la edificación de Su Cuerpo, el cual alcanzará Su consumación como la Nueva Jerusalén. La Nueva Jerusalén es la consumación de la obra de Dios en su economía; es la pieza maestra, el tesoro que en realidad es la consumación de todos los tesoros, lo mejor producido por Él. Es una estructura maravillosa. El hombre, como la Nueva Jerusalén y en la Nueva Jerusalén, es hecho completamente Dios en vida y naturaleza, pero nunca en la Deidad, es decir, ha llegado a la suprema identificación con Dios, en Su vida y Su naturaleza, siendo completamente saturado, lleno y constituido de la vida y naturaleza de Dios, en Cristo, sin llegar a ser Dios como Cabeza. Dios, en la Nueva Jerusalén estará plenamente mezclado e incorporado en el hombre.

¡Alabamos al Señor por la economía de Dios! En Su economía Él nos hará lo mismo que Él es en cuanto a Su vida y Su naturaleza. Este es nuestro destino como Hijos de Dios, como creyentes en Cristo y miembros del Cuerpo. ¡Este es un proceso que dura una vida y comienza en nuestra regeneración y continúa con nuestra santificación, transformación, conformación y finalmente en nuestra glorificación! Dios ganará aquello que procura hoy. ¡Él llevará a cabo Su economía, en el hombre! ¡Necesitamos ver la economía de Dios, prestar atención, valorar apropiadamente la economía de Dios y ser regidos por una visión madura y fuerte de la economía de Dios! ¡Estamos aquí en la economía de Dios y para la economía de Dios! [Compartir inspirado en el Avivamiento matutino La línea central de la Biblia; read this portion also in English via, God’s economy is to make man the same as He is in life and in nature but not in the Godhead]

¡Gracias, Señor, por incluirnos en tu economía! ¡Te alabamos por Tu intención y el deseo de Tu corazón! ¡Haznos más como Tú en vida y naturaleza! ¡Constitúyete más en nosotros y transfórmanos más hoy! ¡Señor, concédenos una visión de Tu economía! ¡Queremos ver lo que hay en Tu corazón! ¡Que una clara visión de Tu economía nos rija y dirija nuestro corazón! ¡Sálvanos de ser personas sin visión! ¡Que Tu economía sea bien real para nosotros!

La Línea Central de la Biblia: ¡El Dios Triuno! ¡Nuestro Dios es Uno y aún así es Tres, Él es Triuno!

En estos días estamos disfrutando la Línea Central de la Biblia, que es la línea central de la revelación divina en la Palabra Santa. Ayer vimos que el primer asunto en la Línea Central de la Biblia es la Palabra de Dios, que es la expresión, la definición y la explicación de Dios. Hoy disfrutamos el segundo punto, que es ¡el Dios Triuno! Dios es el principio de la Biblia (Gn 1:1; en el principio creó Dios…) y ¡Él es el principio de todas las cosas! Él “empezó todo esto” y es el origen de todas las cosas/ todos los seres que existen. Como tal nuestro Dios es uno. Aún así la Biblia revela claramente que Dios es tres: El Padre, el Hijo y el Espíritu. Esto es lo que confunde a la mayoría de las personas, creyentes o no, y se preguntan ¿cuántos dioses hay? ¿Uno o tres? Muchos buenos cristianos creen de manera sólida en tres Dioses distintos, mientras que otros están confundidos de manera diferente. Como seres humanos creados por Dios es imposible que comprendamos a Dios. Martín Lutero dijo una vez: “Si comprendieras al Dios Triuno, serías Dios mismo”. ¡Aunque no podemos entender completamente a Dios al menos podemos ver lo que la Biblia dice acerca de Dios y creemos lo que dice la Biblia, confirmado por nuestra experiencia y disfrute! A continuación algunos puntos o asuntos relacionados con nuestro maravilloso Dios Triuno:

  • Nuestro Dios existe por Sí mismo y por siempre (Ex 3:14). Él es el gran YO SOY, el verbo SER. ¡Él no necesita que nada ni nadie lo sostenga, que lo apoye o lo ayude en Su existencia! ¡Dios simplemente ES!
  • Nuestro Dios ES UNO por la eternidad. Nuestro Dios es UNO eternamente, para siempre (1Co 8:4; Is 45:5; Sal 86:10). Sólo hay UN Dios. ¡No hay tres dioses o más, sólo Uno! El primer atributo de Dios es la unicidad. ¡Ser un Dios!
  • Nuestro Dios es tres por la eternidad. Tres. El Padre, el Hijo y el Espíritu. ¡Nuestro Dios es Triuno! El Padre es eterno (Is 9:6), el Hijo es eterno (He 1:2; 7:3) y el Espíritu es eterno (He 9:14). Nuestro Dios es uno con el aspecto (hipóstasis) de tres. ¡El Dios Triuno, uno y tres!
  • Los tres en la Deidad coexisten (existen simultáneamente). El Padre, el Hijo y el Espíritu no son tres modos o etapas de Dios, sino que los tres coexisten, es decir, existen al mismo tiempo (Jn 14:16-17; Ef 3:14-17; 2Co 13:14). Donde está el Padre, allí está el Hijo y el Espíritu.
  • Los tres en la Deidad son coinherentes. ¡Ellos mora el uno en el otro! Este es un concepto difícil de dilucidar ya que los seres humanos podemos coexistir pero no somos coinherentes con nadie más. Sin embargo, en Jn 14:10-11 el Señor dice claramente: “¿No crees que yo soy (estoy) en el Padre, y el Padre en mí?… Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí… “
  • Los tres en la Trinidad Divina son distinguibles pero no separables. ¡Sí, el Padre/el Hijo/el Espíritu tienen (cada uno) funciones específicas, pero cuando uno de ellos hace algo no lo hace en Sí mismo o por Sí mismo, sino CON los demás! ¡Esta es la belleza de esto: Los Tres en la Deidad pueden distinguirse pero no pueden separarse! ¡En Su coexistencia los tres de la Deidad son distintos, pero Su coinherencia muestra que son Uno! ¡Distinguibles pero inseparables!

¡Alabamos al Señor por el maravilloso Dios triuno! “¿Por qué es Dios tan complicado? ¿Por qué hemos de saber todas estas cosas?” preguntan muchos. La razón principal razón para que Dios sea uno y a la vez tres; la razón para ser triuno es para poder impartirse en nosotros para ser nuestra vida y nuestro todo. ¡Nuestro Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu para poder alcanzar al hombre, entrar en el hombre, ser todo para el hombre, transformar al hombre y hacer del hombre su morada, Su habitación! ¡Alabado sea el Señor! Hoy no necesitamos acumular demasiado conocimiento doctrinal o intentar comprender a Dios. Estos serían obstáculos. ¡Hoy sólo necesitamos disfrutarlo y experimentarlo! ¡Necesitamos disfrutar y recibir la impartición del Dios Triuno! [porción del disfrute de Los aspectos cruciales de las prioridades en el recobro del señor hoy (Witness Lee), y Lecciones de la Verdad, nivel 1 lección 2. Read this portion also via, The Central Line of the Bible – The Triune God! Our God is One yet Three, He is Triune!]

¡Oh, Dios Triuno, Te amamos! ¡Podemos no comprender completamente la manera en que esto opera o cómo exactamente es, pero nos abrimos para recibirte y disfrutarte! ¡Gracias, Dios Triuno por impartir todo lo que eres en nosotros! ¡Sólo permanecemos abiertos para recibir tu impartición continua, estupenda, diaria y normal! ¡Que sigamos disfrutándote! ¡Ilumínanos más para entenderte, comprenderte y experimentarte como el Dios maravilloso y Tres-Uno que eres! ¡Oh, Dios Triuno, Te amamos! ¡Eres maravilloso!

¿Cuál es la línea central de la revelación divina en la Biblia? ¿Cuál es la revelación principal en la Biblia?

¡Esta es una pregunta que todos los creyentes verdaderos en Cristo deben hacerse y que debe constituirse en ellos! La Biblia habla de muchas cosas y trata de muchos asuntos; hay muchos libros y muchos escritores. ¡Las Escrituras como el aliento de Dios (2 Tim 3:16) tiene una línea central: Hay una revelación central en la Biblia! ¡Por un lado, todos necesitamos conocer la revelación principal en la Biblia y por otro, es importante que conozcamos los puntos menores en la Biblia! En realidad lo importante es ver y conocer el “tronco”, es decir, la línea central de la revelación divina. Debemos enfatizar la línea central de la revelación divina, sin embargo no debemos olvidar “las ramas”, que son los puntos secundarios en las Escrituras. Ya que la Biblia es la Palabra de Dios y está escrita por Dios mediante los hombres que recibieron la trasmisión del Espíritu Santo (2 P 1:21), la línea central de la revelación divina en la Biblia no contradice o excluye ninguna otra porción, aún las menores o secundarias. ¡Toda doctrina o asunto pequeño en la Biblia confirma y está firmemente relacionado con la revelación principal en la Biblia!

Así mismo, cualquier interpretación de la única biblia no debe tener pequeñas revelaciones cuyas interpretaciones sean contrarias, carezcan de armonía o concordancia con respecto a la revelación principal de la Biblia, que es única y completamente consistente (Los “Diez” unos extremadamente cruciales para la edificación del Cuerpo de Cristo).

¡Alabamos al Señor pues hoy podemos conocer y estar seguros respecto a cuál es la línea central de la revelación divina! ¡A través de los tiempos muchos creyentes verdaderos han discutido acerca de cuáles son los asuntos principales en la Biblia! Ha habido mucha división y se han creado muchas denominaciones a partir de la interpretación de la Biblia, la defensa de ciertos asuntos específicos y la determinación de los más importantes. ¡Divisiones basadas en los asuntos principales o en los secundarios! Sin embargo, La Biblia es UNA, Dios es UNO y la economía de Dios también es UNA. ¡Dios desea la unicidad en el Cuerpo de Cristo! Es decir, que el Cuerpo, que es uno, tenga sólo una expresión práctica. Dios desea que el Cuerpo de Cristo sea verdaderamente UNO, pero Satanás ha usado el hombre creyente sin un apropiado adiestramiento en la Palabra y sin una experiencia equilibrada o apropiada, y al hombre carnal, para crear divisiones en el Cuerpo de Cristo, incluso usando la Palabra de Dios. Por ello es importante que veamos y conozcamos “el tronco”, la línea central de la revelación divina en la Biblia y luego todo lo demás en la Biblia cobrará sentido y encajará, ya que todas las cosas están apropiadamente relacionadas con la revelación central. ¡La Biblia habla principalmente de Dios (todo comienza a partir de Dios), la economía de Dios y la impartición de Dios! Más específicamente, después de mucho estudio, consideración de las Escrituras y una interpretación apropiada de la Palabra Santa, hemos visto, experimentado y disfrutado el hecho de que hay SIETE asuntos extremadamente cruciales que componen la línea central de la Revelación Divina: La Palabra de Dios, el Dios Triuno, la economía de Dios, el Cristo todo-inclusivo, el Espíritu vivificante, el Cuerpo de Cristo y la Nueva Jerusalén. Los próximos días y semanas estaremos tratando estos asuntos principales en la Biblia, que todos los creyentes aman, aceptan y atesoran – ¡la línea central de la revelación central en las Escrituras! [Compartir de la reciente Palabra santa para el avivamiento matutino, La línea central de la Biblia. Read this portion in English also via, What is the Central Line of the Divine Revelation in the Bible? What’s the main revelation in the Bible?]

¡Señor, sálvanos de estar enfocados demasiado en los puntos menores de la Biblia! ¡Concédenos una visión del TRONCO – la línea central de la revelación divina en la Biblia! ¡Sálvanos de causar división en el Cuerpo de Cristo al enfatizar los puntos menores! ¡Concédenos misericordia, Señor, para que podamos ver y que esto se constituya en nosotros – Dios, Su economía y Su impartición en nosotros como los asuntos principales en la Biblia! ¡Te alabamos, Señor, por Tu Palabra!

hoy Dios el Padre está glorificado en el Hijo y Cristo el Hijo está glorificado en la iglesia

Esta mañana fui tan animado por la oración del Señor en Jn 17:22-23, donde Él dice:

La gloria que me diste, Yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y Tú en Mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo conozca que Tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a Mí me has amado.

¡Qué maravilloso! ¡La oración del Señor en Juan 17 es que Dios sea glorificado en el Hijo y el Hijo sea glorificado en la iglesia – mediante la unicidad de la iglesia en el Dios Triuno! Primero, Dios fue glorificado en Cristo en Su resurrección – el elemento divino de Cristo, Su vida divina, fue liberada desde dentro de Su humanidad e impartida a Sus muchos creyentes (Jn 12:23-24) y todo Su ser (incluyendo Su humanidad) fue introducida en la gloria (Lc 24:26). ¡En la resurrección de Cristo, el elemento divino de Dios fue expresado y Dios fue glorificado! Sin embargo ¡hoy Dios es glorificado en el Hijo y a través del Hijo POR la iglesia! ¡Cuando la iglesia sea regenerada, santificada, crucificada y plenamente unida a Cristo en gloria, entonces el Hijo de Dios será expresado y manifestado! ¡Siempre que Dios sea expresado mediante Su Hijo o mediante Su iglesia, ESO ES GLORIA! El Señor inició Su oración de Juan 17 en el versículo 1 donde dice: Glorifica a Tu Hijo, para que Tu Hijo Te glorifique a Ti. En cierto sentido Pablo continuó o expandió esta oración de una manera práctica en Ef 3:21:

A Él sea gloria en la iglesia y en Cristo Jesús, en todas las generaciones por los siglos de los siglos. Amén.

¡Hoy la Gloria de Dios está en el Hijo mediante la iglesia! Gloria es simplemente la expresión de la vida divina y la naturaleza divina – ¡si somos creyentes que viven por la vida divina y la naturaleza divina expresaremos la gloria divina! ¡Cuando todos nosotros, como el Cuerpo de Cristo vivimos, no por nosotros mismos, sino por la vida y naturaleza divinas, expresaremos a Cristo de manera corporativa – esta es la gloria de Dios! Así es como el Señor es glorificado en nosotros – y ¡en esta glorificación, el Padre es glorificado! Todo está en esta maravillosa unión orgánica entre los creyentes y el Dios Triuno. Cuando el Señor oró para que fuéramos uno, Él dijo “que puedan estar EN NOSOTROS” – la unicidad entre los creyentes se produce cuando éstos permanecen en el Dios Triuno. El Padre es glorificado mediante la unión orgánica de los creyentes de Cristo con el Padre, en el Hijo, en unicidad (Juan 17:23).

¡El Señor oró para que fuéramos uno en la práctica con el Dios Triuno – necesitamos darnos cuenta que al creer en Cristo somos colocados en Cristo y somos hechos uno con Él! ¡En el Dios Triuno hay una maravillosa unicidad coinherente – y hemos sido colocados dentro de esa unicidad! ¡Esta unicidad ha sido ampliada para incluirnos a nosotros los creyentes en Cristo, y ha sido reproducida dentro de nosotros para que pudiéramos ser uno con Dios y los unos con los otros! Hoy Cristo está en nosotros y de este modo nosotros estamos en Él. Cuando vivimos en nuestro espíritu – cuando vivimos por la vida divina y según la vida divina, expresamos al Señor Jesucristo en nuestro vivir. Esta es la glorificación de Cristo – ¡Cristo se expresa a través de nosotros! En Su glorificación, Dios el padre es glorificado. El Hijo es glorificado en la iglesia y el Padre es glorificado en el Hijo. ¡Qué misterio! ¡Qué realidad maravillosa nos ha sido entregada! [Inspirado por La conclusión del Nuevo Testamento, mens. 288, tal como se cita en la Palabra santa para el avivamiento matutino sobre el Estudio de cristalización de Isaías (2). Read this portion in English also via, today God the Father is glorified in the Son and Christ the Son is glorified in the church]

¡Señor, gana lo que quieres en nosotros! ¡Logra el deseo de Tu corazón en nosotros! ¡Que seamos uno contigo aún más! ¡Queremos llevar a cabo esta unicidad –viviendo por la vida divina y siendo según la naturaleza divina! ¡Oh, Señor, introdúcenos en esta unicidad ampliada del Dios Triuno coinherente! ¡Gracias por incluirnos en esta unicidad – Tú nos has dado la unicidad del Dios Triuno! ¡Sólo queremos que seas expresado en nosotros – para que Dios gane Su gloria mediante la iglesia!

De la Escuela de Invierno de la Verdad 2010 – ¡Nuestro Dios es triuno para impartirse en nosotros!

En la Escuela de Invierno de la Verdad hay todo tipo de edades y personas. Todos ellos son buscadores del Señor, amantes de Su Palabra y quieren ser constituidos con Su Hablar más y más. Este último año tuvimos la Escuela de Invierno de la Verdad en Bower House y disfrutamos, junto a los jóvenes, el tema del Dios Triuno y la Persona y la obra de Cristo. Podríamos pensar: “Este es un tema muy difícil para los jóvenes…” No obstante, el testimonio de ellos prueba lo contrario. Podríamos opinar: “El Dios Triuno es tan “complicado” y “esto puede liarnos”, pero ¡Él está aquí para impartir todo lo que Él es en nosotros! A continuación brindamos el breve testimonio del hermano John. [read this sharing in English via, from the 2010 Winter School of Truth – our God is Triune to dispense Himself into us!]

Esta es mi tercera escuela de invierno. ¡La compenetración con jóvenes de toda Europa ha sido muy disfrutable una vez más! En mi localidad, yo soy el único joven, así que es muy valioso para mí el tiempo que paso con los otros jóvenes. Me di cuenta que no tenía que preocuparme por ser “guay” y sólo debía enfocarme en consagrarle esa semana a Dios. Al hacer esto gané mucho y supe que aunque era un servidor el que estaba impartiendo los mensajes, Dios me habló en el mensaje, y mi entendimiento del Dios Triuno, de Su Persona y Su obra, aumentó.

Este año, el tema para el grupo de menor edad fue “El Dios Triuno y la persona y la obra de Cristo”. Mi disfrute a lo largo de toda la conferencia fue:

  1. ¡Hay solo un Dios en el universo! Podemos ver esto en 1Co 8:4, que dice: “…no hay más que un Dios”. ¡Alabado sea el Señor que no hay más que un Dios!
  2. ¡Dios es el creador del universo y el que gobierna el universo!
  3. ¡Nuestro Dios tiene un propósito eterno! Él hizo al hombre a Su imagen, para que podamos expresarle y le dio dominio, para que podamos representarle y ejercitar Su autoridad, especialmente sobre Su enemigo. Todo esto es para que cumplamos Su propósito eterno. ¡Él quiere impartirse dentro de nosotros como vida y como todo! Esta es la economía eterna. ¡Gracias, Señor por Tu economía eterna!
  4. ¡Dios es amor! ¡La razón por la cual Dios tiene un propósito y una economía es que Él nos ama! Porque nos ama, Él se quiere mezclar con nosotros y ser uno con nosotros. Cada vez que invoco “¡OH, SEÑOR JESÚS!, obtengo más Cristo y Él nos llena consigo mismo.
  5. ¡La compenetración es la manera!
  6. Cada ser humano es un vaso para contener a Dios. ¡Estamos hechos para ser llenos de Dios! ¡Necesitamos ser llenados para que Cristo reboce en nosotros!
  7. Aunque todos fuimos hechos para contener a Dios, muchos pierden esta oportunidad. ¡Por ello debemos hablarles a nuestros amigos! ¡Necesitamos darnos cuenta que todo está hecho para la propagación del evangelio! Yo mismo he cambiado de instituto tres veces en los últimos tres años y a veces pienso que no es justo que tenga que trasladarme tanto con mis padres. Sin embargo, ¡alabado sea el Señor! ¡he estado en todos esos institutos para que Cristo brillara en mí!
  8. ¡Aunque queramos hablarles a nuestros amigos, Satanás siempre está allí y no quiere que hagamos esto! Algunas veces siento que no quiero hablar porque pudieran pensar que no soy “guay”, pero yo conozco que hay una Persona Maravillosa que mora en mí, a quien siempre me puedo volver. ¡Él puede hablar a través de mí, así que no debo preocuparme de lo que piensen los demás!
  9. ¡Dios es TRIUNO! ¡Esto significa que Él es Tres-Uno! ¡Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu son UNO! Podemos ver que es triuno en Mateo 28:19, que dice: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.
  10. Sin embargo, Dios es no sólo triuno para Sí mismo. ¡Él tiene que ser triuno para poder impartirse en nosotros! ¡Cuando invocamos “¡Oh, Señor Jesús!” recibimos no sólo al Padre, sino también al Hijo y al Espíritu! Es como comprar uno y obtener dos gratis. Esencialmente, Él es uno, pero económicamente (para llevar a cabo Su obra) Él es tres, para que podamos disfrutarle. La economía de Dios consiste en que Dios imparte todo Su ser en nosotros.
  11. El Padre HACE EL PLAN. Esto significa que Él nos predestinó y planeó todo lo que sucedería. El Hijo LLEVA A CABO el plan. Él murió de manera todo inclusiva (que lo incluye o contiene todo) y el Espíritu APLICA aquello que proviene del Padre y el Hijo cumple. El Espíritu aplicó la muerte del Hijo en nosotros.
  12. Hay teorías que sostienen “eruditos bíblicos” respecto al Dios Triuno, que sabemos que son erróneas. Una es que el Padre existió y luego ya no más; entonces surgió el Hijo y murió, y finalmente existe hoy el Espíritu. Esta teoría se llama Modalismo, por presentar a Dios en sucesivos “modos” o maneras en etapas también sucesivas. Sin embargo ¡Alabado sea el señor! Sabemos que esto no es verdad porque el Padre, el Hijo y el Espíritu coexisten (existen al mismo tiempo) y podemos ver esto es Mateo 3:16-17 cuando Jesús fue bautizado: “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”
  13. Otra teoría es que el Padre, el Hijo y el Espíritu son Dioses separados. Esta teoría se llama “Triteísmo”. Sin embargo, nosotros sabemos que esto no es verdad, porque el Padre, el Hijo y el Espíritu son coinherentes (existen uno en el otro por la eternidad). Esto podemos verlo en Juan 14:10-11: “¿No crees que Yo estoy en el Padre, y el Padre en Mí? Las palabras que Yo os hablo, no las hablo por Mi propia cuenta, sino que el Padre que permanece en Mí, Él hace Sus obras. Creedme que Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí; y si no, creedme por las mismas obras”.
  14. ¡Alabado sea el Señor que nuestro Dios es triuno y Él es coexistente y coinherente!
  15. ¡Jesús es 100 % Dios, 100 % hombre y 100% Dios-hombre! Al principio, esto puede parecer confuso. ¿Cómo es posible que se pueda ser 100 % Dios, 100 % hombre y 100% Dios-hombre? Estos aspectos no se suman. Sin embargo, podemos usar el ejemplo del té. Usted tiene 100% agua, 100 % de hojas de té y aún así uno logra 100% de té (bebida). Esto ocurre a través de la mezcla del agua con el té. Bajo el mismo principio, ¡Dios se mezcla con el hombre y el resultado es un Dios-hombre!
  16. En Su divinidad, Jesús es el Espíritu Santo, el Dios completo y el Hijo de Dios. En Su humanidad, Él nació de una virgen, es un hombre perfecto y es hijo del hombre.
  17. ¡No debemos intentar ser un buen hombre, sino un Dios-hombre! Una buena manera de expresar esto es lo que se expresó en la escuela de la verdad hace dos años: “Nuestra meta no debe ser convertirnos en Buenos hombres, sino en Dios hombres” [en inglés sólo cambia un sonido vocálico de un caso al otro –nota del traductor].
  18. En Su encarnación (la mezcla de Dios con la humanidad), cuando Cristo nació como hombre, Él fue llamado “Dios fuerte”. Esto lo podemos ver en Isaías 9:6: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”
  19. En Su crucifixión, por un lado se efectuó el juicio de Dios, y por el otro, hubo redención. Dios tomó la obra de Satanás y la anuló. Cristo tuvo que morir para terminar la vieja creación (el hombre incluido). La tercera razón de Su muerte es para que Su impartición en nosotros como nuestro suministro de vida, fuera posible. Para llegar a ser nuestro suministro de vida, Cristo tuvo que pasar por el proceso de la muerte.
  20. En Su resurrección, Cristo nació como el primogénito de Dios entre muchos hermanos. En esta resurrección única, nosotros fuimos también regenerados (1Pedro 1:3). ¡Así que somos sus “gemelos”, nacidos en el mismo parto! Igualmente, en Su resurrección, ¡Cristo llegó a ser el Espíritu vivificante! Esto podemos verlo en 1Corintios 15:45 que dice: “El postrer Adán fue hecho Espíritu vivificante”
  21. ¡En Su ascensión, todos los miembros fueron hechos un Cuerpo viviente! Después que Cristo ascendió a los cielos, Él bautizó todo Su Cuerpo por el rebozar del Espíritu Santo. ¡Fue mediante este bautismo (introducción) en el Espíritu Santo que todos los miembros fuimos hecho un Cuerpo! ¡Luego de Su ascensión, Él dio muchos dones para perfeccionar a los santos, y en este perfeccionamiento fueran introducidos en la edificación del Cuerpo de Cristo!

Esto es tremendo. Qué bendición el que yo pudiera asistir a la Escuela de invierno de la Verdad 2010-2011. Que le Señor bendiga a los jóvenes de Europa para que podamos ser un instrumento viviendo y activo para Su mover aquí.