Proseguir a la madurez al ser llenos con la vida divina que nos transforma

Juan 10:10 …Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Juan 10:10 …Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Con Jacob en Génesis vemos un largo proceso en el cual él fue tratado, quebrantado, transformado y finalmente llevado a la madurez. La meta de Dios no es únicamente transformarnos sino que alcancemos la madurez.

Ser transformado consiste en experimentar un cambio en nuestra vida natural por la vida divina en nosotros, y ser llevados a la madurez consiste en que la vida divina sature cada parte de nuestro ser hasta que rebocemos con la vida divina. El propósito de Dios puede ser alcanzado mediante personas completamente maduras. ¡Todos necesitamos madurar!

En la historia de Jacob vemos, en Génesis 37-45, un registro de su proceso hasta la madurez. Exteriormente parecía que no estaba ocurriendo mucho. Jacob había dejado de suplantar a otros para obtener cosas, y muchas pérdidas ocurrían en su vida.

Interiormente él pasó por un profundo proceso que lo condujo a madurar. primero, Jacob perdió a Raquel, y luego, sólo un poco después, perdió a José. Como aún no estaba completamente transformado, es decir, como Jacob aún no había sido esencialmente cambiado por la vida de Dios y todavía no estaba muy lleno con Su vida, conservaba sus preferencias personales – él amaba a José por encima de los otros hermanos.

Los otros hermanos vieron esto y por ello odiaban a José. Finalmente se lo llevaron para venderlo como esclavo y engañaron a su padre diciéndole que un animal lo había matado.

Jacob estaba consternado y traumatizado. Sentía una pena muy profunda, pese a la cual todavía creía que José estaba vivo y se repetía que su cuerpo nunca había sido encontrado.

El dolor era muy profundo cada vez que pensaba en José. En medido de este trance por el que estaba pasando, la lluvia celestial de Dios llenaba su ser una y otra vez, cada vez que se abría a Dios. Cada parte del ser interior de Jacob estaba siendo abierto por Dios para ser llenado con Él.

Este proceso de llenar es un proceso de maduración. Jacob debía ser vaciado de muchas cosas y muchos sentimientos asociados con Raquel y José, para que Dios lo llenara y ocupara ese espacio.

Es necesario que haya un trato de parte de Dios muy profundo y largo para que las profundidades de nuestro ser sean abiertas hasta que no quede nada cerrado al Señor, entonces, el Señor puede llenar nuestro vaso gradualmente, año tras año.

Cuando vino el hambre a toda la tierra, los hermanos de José tuvieron que marchar a Egipto para comprar alimentos, José los trató de manera sabia. Él puso preso a Simeon y posteriormente le pidió a Benjamín que viniera también.

Jacob no estuvo de acuerdo con que fuera Benjamín, su hijo más querido, entonces el Señor tuvo que tocar su afecto natural. Cuando el alimento se terminaba, tuvieron que ir a Egipto otra vez, y finalmente Jacob estuvo listo. Él dijo:

Que el Dios Todo-suficiente os conceda hallar misericordia delante de aquel varón… Y si yo he de ser privado de mis hijos, que así sea (Génesis 43:14).

Cuando sus hijos regresaron con noticias de que José todavía estaba vivo, reinando en Egipto, podemos ver lo maduro que era Jacob: Él no los acusó, ni los culpó, ni lloró, ni quedó inmóvil de alegría, sino que simplemente fue a Egipto a encontrarse con su hijo José.

Ya no podía culparlos porque sus emociones estaban saturadas de Dios. Su corazón estaba adormecido dentro de él, pero su espíritu era viviente – su alma y su espíritu estaban divididos, lo cual es otro signo de su madurez.

Año tras año, de manera profundamente oculta, imperceptible para cualquiera y alejada de la vista de todos, Jacob vivía frente a Dios, abriéndose a Dios cada vez más profundamente. Hasta pensar en Raquel y en José era doloroso, pero se abría a Dios y Dios se infundía en él.

En realidad nosotros no podemos abrirnos al Señor de manera tan profunda: No conocemos la profundidad de nuestro ser, pero cuando pasamos por el proceso hacia la madurez, las profundidades de nuestro ser se abren al Señor, y el Dios de la vida entra, vacíos de cuanto no es Dios mismo, nuestro vaso es llenado hasta rebozar con la vida divina.

Después que Jacob pasó por este proceso hacia la madurez, él simplemente podía bendecir a otros y profetizar con bendición. Esto es madurez. Hacia ese punto nos dirigimos, y eso es lo normal. Es tan normal como nuestro crecimiento natural hasta la madurez biológica.

Ser transformados consiste en un cambio metabólico en nuestra vida natural, mientras que madurar es ser llenos de la vida divina que nos cambia.

Ser transformados consiste en un cambio metabólico en nuestra vida natural, mientras que madurar es ser llenos de la vida divina que nos cambia.

Que experimentemos una aspiración divina profunda para alcanzar la madurez, para que, a cualquier nivel que nos encontremos, nos abramos al Señor desde lo más profundo de nuestro ser y le permitamos llenar nuestro ser interior con Su vida. Y así nos lleve a la madurez, para que seamos personas saturadas de Dios, que rebozan con la vida divina y profetizan con bendición.

Esto es lo que Dios necesita. Este tipo de hombre corporativo plenamente maduro puede cumplir su propósito en la tierra.

Jacob: De un suplantador a un hombre transformado y una persona madura

Si usted lee Génesis 27 en adelante, podrá ver que Jacob era un suplantador: Él hizo muchas cosas, engañó y mintió a otros para obtener ganancia. Él siempre ganó algo como resultado del contacto con su padre, su hermano, su tío, e incluso con sus esposas Raquel y Lea.

En Génesis 37 vemos cómo Jacob entra en un proceso de transformación y comienza a tener pérdidas, ya no sólo ganancias: Raquel murió, y él ganó a Benjamín. Desde este punto, Jacob sólo tuvo pérdidas.

Finalmente, en Génesis 47 vemos no sólo a un Jacob transformado, sino maduro y que reboza de bendición.

En Génesis 27 Jacob es un suplantador. En Génesis 37 él es un hombre transformado, y en Génesis 47 él es una persona madura.

Desde el momento en que Dios lo tocó, Jacob empezó a experimentar transformación. Entonces, en Hebrón, él tuvo un trato más profundo que lo condujo a la madurez.

Hay una diferencia entre transformación y madurez. Ser transformado consiste en un cambio metabólico en nuestra vida natural, y madurar es ser llenos de la vida divina que nos cambia (Hebreos 6:1). La meta de la salvación de Dios no es transformarnos sino que maduremos.

¡Proseguir a la madurez al ser llenos de la vida de Dios que nos transforma!

Hebreos 6:1 Por tanto, dejando ya la palabra de los comienzos de Cristo, vayamos adelante a la madurez…

Hebreos 6:1 Por tanto, dejando ya la palabra de los comienzos de Cristo, vayamos adelante a la madurez…

Necesitamos tener una meta más elevada y una aspiración personal más alta que la transformación. Necesitamos aspirar a ir adelante a la madurez, ser llenos de la vida divina que nos cambia.

Sería una lástima pasar por varios tratos de parte de Dios, quebrantamiento y transformación, y no ser llenos de la vida de Dios. La transformación produce cambios internamente por medio de la vida divina, que sustituye nuestra vida natural, y el proceso de maduración nos llena con la vida divina para rebozar externamente.

Este cambio metabólico empieza en la regeneración. Cuando fuimos salvos, no sólo fuimos justificados y nuestros pecados fueron perdonados, sino que también fuimos regenerados. En la regeneración, una nueva vida, la vida divina, fue puesta en nuestro espíritu. Desde nuestra regeneración, esta vida ha venido transformando nuestra vida natural. Al cambiar nuestra vida natural, la vida divina imparte más y más de sí en nuestro ser. Por lo tanto, la transformación es el cambio de nuestra vida natural. Cuando este cambio alcanza la plenitud, llega el tiempo de la madurez… La última etapa de la transformación es la madurez. La madurez no es un asunto de que nosotros experimentemos un cambio, sino de que la vida divina sea impartida continuamente en nosotros hasta que lleguemos a su plenitud (Witness Lee, Estudio-vida de Génesis, pág. 1224).

¡Vayamos adelante a la madurez! ¡Prosigamos a la madurez! Nosotros no “pasamos a la madurez”, sino que somos llevados, y estamos dispuestos a ello. Necesitamos orar en cuanto a este asunto, pidiéndole al Dios que da el crecimiento que nos lleve adelante hacia la madurez por Su economía y Su interés en la tierra.

¡No crea usted que la madurez es algo inalcanzable – es algo normal alcanzar la madurez!

Es triste ver hermanos y hermanas que envejecen sin madurar en vida. El Señor tiene que llevarnos a la madurez para que pueda cumplir Su propósito a través de nosotros.

El propósito eterno de Dios sólo puede cumplirse mediante nuestra transformación y nuestra madurez (ver Génesis 1:26; Colosenses 1:28; 2:19). Por ello necesitamos que la vida divina sea impartida en nosotros una y otra vez hasta que seamos llenos de la vida divina.

Cristo vino para que tuviéramos vida (zoé) abundante (juan 10:10), y Dios es fiel para lograr que nosotros nos abramos a Él, cuando pasamos por diversas situaciones, y la vida divina sea impartida en nosotros poco a poco.

Nosotros no debemos estar preocupados de lo que nos depara el futuro y no debemos tener miedo de los sufrimientos que nos esperan. Dios nos escogió, Él estableció que nuestro destino fuera llegar a ser Sus hijos maduros. Él no nos desamparará, dándonos una vida fácil sin las experiencias que necesitamos para ser transformados y alcanzar la madurez.

Que el Señor tenga misericordia de nosotros y nos conduzca a la madurez para que seamos, no sólo transformados sino llenos de la vida de Dios que transforma, hasta rebozar con la vida, los Dios-hombres que expresan a Dios y representan a Dios.

¡Señor Jesús, por el bien de Tu economía, haz que alcancemos la madurez, mucho antes que terminemos nuestra vida en la tierra. Señor, por el bien de Tus intereses en la tierra, para que Tu propósito sea cumplido a través de un hombre corporativo plenamente maduro, haz que Tus santos alcancen la madurez. Haz que nuestra voluntad esté alineada con este asunto. Encuentra la manera de llenar nuestro ser interior con Tu vida divina, que nos transforma. Que nos mantengamos  abiertos a Ti en nuestra vida cotidiana bajo el impartir divino para ser llenos con Dios hasta rebozar con Dios!

Read the article in English: Being Brought on to Maturity by Being Filled with the Divine Life that transforms us, on the blog A Normal Believer in Christ

Referencias e Himnos
  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje compartido por el hermano Ron Kangas correspondiente a esta semana, y las porciones del Estudio-vida de Génesis, mensaje 92 y 93, tal como se citan en La palabra santa para el avivamiento matutino, acerca del Estudio de cristalización de Génesis (3), semana 6 / mensaje 6, El proceso de la madurez (usted puede obtener este libro aquí y aquí).
  • Himnos relacionados (English):
    # Lord, today, increase Thyself in me, / Let Thy life grow to maturity; / Just a channel of life, let me be, / A pure vessel glorifying Thee. (Song on Growing unto Maturity)
    # Minding just the spirit, we the cross will know, / And His resurrection pow’r thru us will flow; / Minding just the spirit, Christ will live thru me, / And His life within will reach maturity. (Hymns #593)
    # Lord, grant me today’s supply of grace; / May Your divine life grow apace; / Little by little, day by day, to grow / More and more, into You. / Day by day, bit by bit, life will grow as is fit, / Increasing gradually until, / However imperceptibly, / Your life matures within me. (Song on Growing in Life).

Ejercer la primogenitura del disfrute de Cristo, y ser sacerdotes y reyes para Dios

¡Necesitamos ser reyes y sacerdotes para Dios hoy!

¡Necesitamos ser reyes y sacerdotes para Dios hoy!

Al inicio de la Biblia vemos que Dios creó al hombre a Su imagen, conforme a Su semejanza para que el hombre lo expresara y lo representara. El hombre tiene la primogenitura para disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios.

Pero el hombre perdió esta primogenitura cuando cayó, al ser independiente de Dios y escuchó a Satanás. Desde entonces el hombre es caído. Ahora todos nacemos en pecado y no conocemos la primogenitura ni la ejercemos.

En los viejos tiempos, Dios escogió un pueblo – Israel – que poseyera la primogenitura, es decir, un pueblo que disfrutara Su presencia y fueran sacerdotes y reyes. Este pueblo finalmente fracasó ante Dios en este cometido por causa al no creer en Jesucristo, el Hijo de Dios.

En este momento la primogenitura ha sido transferida de Israel a la iglesia, la cual se compone de los pecadores que se han arrepentido y han creído en Jesús. Nosotros, que somos estos pecadores, tenemos la primogenitura para disfrutar a Dios, ser llenos de Dios, expresar a Dios y representar a Dios. 

Hoy todos los creyentes verdaderos en Cristo son la iglesia de los primogénitos (Hebreos 12:23), los que poseen la primogenitura del disfrute de Cristo como la buena tierra todo-inclusiva y son sacerdotes y reyes para Dios.

Sin embargo, necesitamos estar muy alertas para no ser como Esaú, que vendió su primogenitura por un plato de comida (Hebreos 12:16). Ya que Esaú descuidó y menospreció la primogenitura, la doble porción de la tierra, el sacerdocio y el reinado no fueron entregados a él y a sus hijos, sino a Jacob y su descendencia.

No debemos ofender a Dios en Su economía neotestamentaria al retroceder al judaísmo, siendo religiosos en relación con Dios y los hombres, o amando al mundo y sus placeres. En lugar de esto, debemos ejercer nuestra primogenitura hoy mediante el disfrute del Cristo todo-inclusivo como nuestra porción asignada de la buena tierra y al tener un adelanto de las bendiciones del reino venidero.

Necesitamos ejercer nuestro sacerdocio al contactar al Señor, disfrutarlo y ministrarlo, para en la práctica ser Sus sacerdotes hoy, y en el reino. Necesitamos ejercitar nuestro espíritu para gobernar sobre nuestro yo, nuestra carne, nuestro ser natural completo, y sobre el enemigo con todo su poder de tinieblas hoy, y de este modo ser co-reyes con Cristo y gobernar las naciones con Él en Su reino.

¡Aleluya, tenemos el privilegio y la responsabilidad de disfrutar y ejercer nuestra primogenitura hoy, para disfrutarla y ejercerla en la era del reino por venir!

No vender la primogenitura sino disfrutarla como parte de la iglesia de los primogénitos

Hebreos 12:23 A la iglesia de los primogénitos...

Hebreos 12:23 A la iglesia de los primogénitos…

Mediante la regeneración llegamos a ser hijos de Dios y obtenemos la primogenitura. Tenemos el derecho de disfrutar a Dios, y ser los sacerdotes y reyes para Dios; expresar a Dios y representarlo en la tierra.

Sin embargo, necesitamos la advertencia con respecto a no ser como Esaú, que a pesar de ser el primogénito, menospreció su primogenitura y cedió su derecho por una comida (ver Hebreos 12:16).

La primogenitura de Esaú como el primer nacido de Isaac incluía la doble porción de la tierra, el sacerdocio y el reinado. No obstante, él procedió de manera profana al ceder su primogenitura. La doble porción de la tierra pasó a José (es decir, a sus hijos, ver 1 crónicas 5:1-2), el sacerdocio pasó a Leví (Deuteronomio 33:8-11) y el reinado fue asignado a Judá (Génesis 49:10; 1 Crónicas 5:2).

En cuanto a los creyentes hebreos, ceder o vender la primogenitura, consiste en regresar al judaísmo. Para nosotros hoy, ceder la primogenitura consiste en creer en el Señor Jesús y aún así ofender a Dios en Su economía neotestamentaria, al permanecer en la religión o conducirnos de manera religiosa. La religión es contraria a la economía de Dios, de la misma manera que el mundo y las cosas pecaminosas.

¡Debemos ver que estamos en la iglesia de los primogénitos (Hebreos 12:23)! Somos cristianos, hombres nacidos de Dios, las primicias de Sus criaturas, que Dios ha cosechado en Su creación (Jacobo 1:18). En este sentido, nosotros como creyentes en Cristo somos los hijos primogénitos de Dios, y la iglesia es la iglesia de los primogénitos.

¡Por ser el primogénito, nosotros tenemos el derecho del primer hijo – la primogenitura es nuestra por nacimiento! No tenemos que “trabajar para obtenerla”; simplemente al ser hijos de Dios, tenemos la primogenitura para disfrutar a Dios, ser llenos de Dios, expresar a Dios y representar a Dios como sacerdotes y reyes para Dios.

Como hijos primogénitos de Dios, tenemos la primogenitura, que incluye la herencia de la tierra (Hebreos 2.5-6), el sacerdocio (Apocalipsis 20:6) y el reinado (Apocalipsis 20.4), que se convertirán en las bendiciones principales en la era del reino, y que perderán, cuando el Señor regrese, aquellos que se comportan de manera profana y aman el mundo.

Muchos creyentes hoy aman al Señor y tienen la vida de Dios en ellos, pero han sido engañados. Ellos tienen oídos con comezón y siguen las enseñanzas que les dicen que no importa la manera en que vivan, siempre y cuando crean en Dios, ellos serán arrebatados y vivirán en el cielo con Dios para siempre.

Si amamos el mundo y los placeres terrenales, esto puede costarnos nuestra primogenitura en la era del reino. Nunca perderemos nuestra salvación eterna, porque una vez que nacimos de Dios no podemos des-nacer, pero podemos perder nuestro galardón, nuestra primogenitura en la era del reino.

¡En el reino milenial, la primogenitura será otorgada como un premio a los cristianos vencedores (Apocalipsis 22:12; 11:18), y por la eternidad ejerceremos esta primogenitura en y como la Nueva Jerusalén!

¡Que seamos aquellos que no venden o ceden su primogenitura hoy sino que la ejercen y la disfrutan como parte de la iglesia de los primogénitos!

¡Señor Jesús, sálvanos de vender nuestra primogenitura al amar el mundo y sus placeres. Que valoremos apropiadamente la primogenitura, paguemos el precio para ejercerla hoy, y la obtengamos como un galardón en el reino venidero. Señor, sálvanos de ser engañados, religiosos o complacientes con nosotros mismos. Que nos percatemos con toda claridad que estamos en la iglesia de los primogénitos, y que ejerzamos nuestra primogenitura para disfrutar a Dios, y seamos los sacerdotes y reyes para Dios!

Ejercer y disfrutar nuestra primogenitura hoy como un adelanto de las bendiciones en el reino venidero

Apocalipsis 2:26 Al que venza y guarde Mis obras hasta el fin, Yo le daré autoridad sobre las naciones. Imagen fuente: Quozio

Apocalipsis 2:26 Al que venza y guarde Mis obras hasta el fin, Yo le daré autoridad sobre las naciones. Imagen fuente: Quozio

¡Qué privilegio tenemos hoy como hijos de Dios de disfrutar en Cristo un adelanto de las bendiciones que corresponden al reino venidero!

¡Fuimos creados con la primogenitura! La perdimos en la caída de Adán, pero nuestro jubileo Jesús, como el Boaz verdadero, vino para redimir nuestra primogenitura. Ahora creemos la proclamación del jubileo. ¡Somos liberados y restaurados a nuestra familia divina, y estamos en la casa de Dios como la iglesia de los primogénitos, disfrutando nuestra primogenitura!

¡Que no seamos aquellos que venden su primogenitura al ser pasivos y complacientes, sino que ejerzamos y disfrutemos nuestra primogenitura hoy!

¿Cómo ejercer nuestra primogenitura? ¿Qué significa que si ejercemos nuestra primogenitura hoy, ésta será nuestro galardón en el reino venidero?

Lo que disfrutamos en Cristo es un adelanto de las bendiciones en el reino venidero, y este deleite nos introduce en el pleno gusto de estas bendiciones.

Si no disfrutamos a Cristo como la realidad de la buena tierra. ¿Cómo podemos entrar en Su descanso en el reino y heredar la tierra con Él (Hebreos 4:9)? Disfrutemos a Cristo como la buena tierra hoy, para ganarlo paso a paso al disfrutarlo, experimentarlo y aplicarlo como la realidad de todas las cosas positivas en el universo.

Si no ejercemos nuestro sacerdocio hoy, al contactar al Señor y ministrarlo con oración. ¿Cómo podremos nosotros cumplir nuestros derechos sacerdotales en el reino venidero? Necesitamos venir al jubileo Jesús ahora que estamos en Él, disfrutarlo, contactarlo, abrirnos a Él, ministrarlo con oración, y Él nos pastoreará. Aprenda cómo ser un sacerdote para Dios hoy al contactarlo, contándole a Él todas las cosas y siendo infundido con Él mismo (1 Pedro 2:5, 9).

Si no ejercitamos nuestro espíritu con la autoridad otorgada por Dios para regir sobre nuestro yo, nuestra carne, nuestro ser completo, y sobre el enemigo con todo su poder de las tinieblas. ¿Cómo podremos ser co-reyes con Cristo y gobernar sobre las naciones con Él en Su reino (Apocalipsis 2:26-27)? Necesitamos aprender a ejercitar nuestro espíritu y gobernar sobre nuestro yo, nuestra carne y sobre cualquier cosa negativa.

¡No sabemos exactamente cómo, y no hay una “regla” definitiva para llevar esto a cabo, pero como nuestro Boaz celestial nos ha redimido, ahora somos LIBRES! ¡Aleluya! Ahora, en esta libertad espiritual verdadera necesitamos ejercitar nuestro espíritu y reinar en vida con Cristo sobre cualquier cosa negativa hasta que reinemos con Él en el reino venidero sobre todas las cosas.

Si disfrutamos a Cristo y practicamos el sacerdocio y el reinado hoy, estaremos preparados y calificados para participar en el reino de Cristo en Su venida (Apocalipsis 5:10; 20:4, 6). En la era del reino se realizará el recobro completo de todo aquello que Dios se propuso que fuera para el nosotros en Génesis 1:26 y que se perdió en Génesis 3.

¡Aprendamos a ejercitar nuestro espíritu, ejercitándolo, y aprendamos a contactar al Señor y a ser sacerdotes y reyes para Dios en la vida de iglesia hoy! ¡Entonces, en el reino venidero ésta será nuestro galardón, nuestra recompensa!

¡Señor Jesús, queremos disfrutarte como nuestra buena tierra hoy para que podamos entrar en Tu reposo en el reino y heredar la tierra contigo. Señor, ejercemos nuestro sacerdocio hoy al contactarte y ministrarte con oración, para así estar calificados para cumplir nuestros deberes sacerdotales en el reino venidero. Señor Jesús, ejercitamos nuestro espíritu con la autoridad que nos han concedido para gobernar sobre nuestro yo, nuestra carne, y sobre el enemigo con todo su poder de las tinieblas hoy, para poder llegar a ser tus co-reyes en el reino venidero. Señor Jesús, escogemos ser los que disfrutan y ejercen su primogenitura hoy para para recibirla como recompensa en el reino venidero!

Read the article in English: Exercising our Birthright of Enjoying Christ and Being Priests and Kings to God, on the blog A Normal Believer in Christ.

Referencias e himnos
  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje impartido por el hermano Ron Kangas acerca el mensaje correspondiente a esta semana y sus porciones de Hebreos 12:16 (nota 1 – está estupenda), como está citada en La palabra santa para el avivamiento matutino sobre El estudio de cristalización de Génesis (3), semana 5 / mensaje 5, La primogenitura (usted puede obtener este libro aquí y aquí).
  • Himnos (en inglés):
    # In the holiest place, live before His face, / Light of glory thru me will shine; / In the holiest place, live before His face, / Light of glory thru me will shine. (Hymns #770)
    # Pray to fellowship with Jesus, / Fully opened from within, / With thy face unveiled, beholding, / Single, pure, and genuine. (Hymns #784)
    # How I love Your reigning life, Lord. / How I love abundant grace. / How I love to have Your presence, / As I live before Your face. / By Your life, Lord, I am reigning. / I am over, over everything. / As I’m joyfully confessing, / Jesus, as my Lord and King. (Song on Reigning in Life).

Disfrutar y proclamar el jubileo para traer a otros al disfrute de su primogenitura

Hechos 26: 18 Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados por la fe que es en Mí.

Hechos 26: 18 Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados por la fe que es en Mí.

Dios ordenó que Su pueblo heredara la primogenitura. Dios quiere que ellos disfruten su porción de la buena tierra, y sean sacerdotes y reyes para que Dios sea Su reino en la tierra.

Pero desafortunadamente muchos en el pueblo de Dios han perdido su tierra, incluso se han perdido ellos mismo debido a la pobreza. Ellos han tenido que venderse como esclavos. Muchos perdieron su primogenitura.

Sin embargo, Dios hizo una provisión para todos aquellos que perdieron su primogenitura: En el año 50, el año del jubileo, se toca el cuerno del carnero proclamando la liberación de los cautivos y que sus posesiones sean restauradas (Levítico 25). En el año del jubileo todos los que habían perdido su primogenitura eran liberados de cualquier atadura y devueltos a su posesión perdida.

Esta es una imagen maravillosa de lo que ocurre con respecto a la humanidad en general: Todos los hombres fueron creados por Dios a Su imagen, conforme a Su semejanza para que tuvieran la primogenitura para disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios.

¡No obstante, toda la humanidad es caída debido al pecado, la incredulidad y la independencia de Dios, así que el Señor vino para cumplir todos los requisitos de la justicia, la santidad y la gloria de Dios, y proclamar el jubileo para todos los que se arrepientan y crean en Él!

¡En este momento Dios es nuestra justa posesión, y al ser redimidos mediante la fe en Cristo somos restaurados al disfrute de Dios! Somos los hijos pródigos que regresamos a nuestro Padre y somos restaurados a nuestra posesión legítima, Dios mismo (Lucas 15).

¡Toda la era del Nuevo Testamento es el año del jubileo, el año de la emancipación gloriosa, la liberación de toda atadura, la libertad de cualquier esclavitud y el regreso a la posesión perdida! ¡Cuando alguien cree en Cristo, Satanás tiene que liberarlo de cualquier esclavitud de pecado, y entonces es restaurado al disfrute de Dios!

Sin embargo, entre los millones de creyentes en la tierra, no hay muchos que ejerzan y disfruten su primogenitura. ¡Por ello existe la necesidad hoy, en el año del jubileo, de que seamos recobrados a nuestra primogenitura, proclamemos el jubileo y difundamos el jubileo!

En el año del jubileo nuestra primogenitura perdida ha sido redimida, recobrada y restaurada

Lucas 4:18-19 El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres; me ha enviado a proclamar a los cautivos libertad, y a los ciegos recobro de la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año agradable del Señor, el año del jubileo.

Lucas 4:18-19 El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres; me ha enviado a proclamar a los cautivos libertad, y a los ciegos recobro de la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año agradable del Señor, el año del jubileo.

Por causa de la caída de Adán, todos los hombres son caídos, nacidos en pecado, esclavos del pecado. Perdimos nuestra primogenitura y nuestra posición y fuimos hechos cautivos para ser esclavos del pecado. Pablo dijo en Romanos 7:14: Yo soy de carne, vendido al pecado”. Todos los seres humanos caídos y no regenerados han perdido su primogenitura y son esclavos del pecado.

Toda la humanidad ha perdido el derecho a disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios. Todo el mundo nace bajo la esclavitud del pecado, y Satanás es el dueño de los esclavos.

Pero cuando el Señor Jesús vino, Él proclamó el año del jubileo. Él dijo en Lucas 4:18-19,

El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres; me ha enviado a proclamar a los cautivos libertad, y a los ciegos recobro de la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año agradable del Señor, el año del jubileo.

¡Desde que el Señor Jesús vino, toda la era del Nuevo Testamento ha sido parte del año del jubileo, el año agradable del Señor! ¡Hoy todo el que se arrepienta y crea en el Señor es redimido, recobrado y restaurado a su primogenitura, y tiene el derecho de disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios!

Tomando como base la redención de Cristo, Dios puede justificar e introducir en la salvación completa, de manera legítima, a todos los que creen en el Señor Jesús.

¡Los justos requisitos de la ley de Dios han sido cumplidos, al ser destronado el gobernante de este mundo y el mundo juzgado, y al ser destruido el diablo, que tenía el poder de la muerte, el Señor tiene la posición para proclamar liberación de las ataduras del pecado, libertad de la esclavitud del pecado y de la muerte, el recobro de la primogenitura, y la restauración del disfrute de Dios al cualquiera que esté abierto, arrepentido y crea en Él!

¡Hoy todo lo que el hombre tiene que hacer es arrepentirse y creer en el Señor Jesús y será restaurado a su primogenitura del disfrute de Dios!

¡Nuestra primogenitura perdida ha sido redimida mediante la redención de Cristo! ¡Ha sido recobrada y restaurada para nosotros! ¡Estamos en el jubileo, hay alegría y exultación, estamos siendo liberados de toda atadura, y estamos siendo devueltos a nuestra legítima posesión, Dios mismo!

¡Gracias, Señor Jesús por venir a proclamar el año del jubileo. Somos redimidos, restaurados y recobrados a nuestra posesión perdida al creer en Ti. Ya no hay condenación para nosotros que estamos en Cristo Jesús. Aleluya, estamos siendo libertados diariamente de toda atadura y esclavitud del pecado, el mundo, el yo, la carne y Satanás. Alabado sea el Señor, Dios en Cristo es nuestra porción asignada para disfrutar con los santos en la luz!

Proclamar y difundir el jubileo – el evangelio del Nuevo Testamento

Lucas 24:47 Y que se proclamase en Su nombre el arrepentimiento para el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

Lucas 24:47 Y que se proclamase en Su nombre el arrepentimiento para el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Fuente imagen: Quozio.com

Pero desafortunadamente muchos creyentes todavía no disfrutan su primogenitura; ellos todavía tienen alguna atadura, todavía están apartados del disfrute de Dios como su posesión, y aún se encuentran únicamente en sus propias mentes y emociones.

¡En el Antiguo Testamento, cuando un esclavo era liberado en el año del jubileo y regresaba a su posesión perdida, había mucha alegría, regocijo y difusión del jubileo! De manera similar, si nosotros somos traídos de vuelta al disfrute de Dios, y aprendemos a traer el hombre a Dios y Dios al hombre, debemos proclamar el jubileo y difundir el jubileo.

¡Necesitamos ser uno con el Señor al proclamar el evangelio en el Nuevo Testamento, el evangelio del jubileo! Nosotros hemos sido, y constantemente estamos siendo, liberados de toda atadura, y disfrutamos constantemente al Cristo todo-inclusivo como nuestra buena tierra; ahora es el momento de proclamar el jubileo a los hombres y de difundir el jubileo a los creyentes!

Necesitamos difundir el jubileo, el evangelio del Nuevo testamento, la proclamación de la libertad a los cautivos y el recobro de la primogenitura perdida (Lucas 9:1-6; 24:47). El Señor Jesús hizo esto, y ahora nos llama, como llamó a Pablo, para hacerlo también,

Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados por la fe que es en Mí. Hechos 26:18

¡El Señor Jesús como Dios mezclado con el hombre fue el primero en hacer esto. Así que nosotros, que estamos disfrutando la mezcla de la naturaleza divina con sus atributos con nuestra naturaleza humana con sus virtudes para producir el más alto estándar de moralidad, necesitamos difundir el jubileo y proclamar el jubileo!

¡Hay muchas personas a nuestro alrededor que no conocen lo que es ser liberados de las ataduras del pecado. Necesitamos difundir el jubileo al predicar el evangelio del reino para liberar a las personas de las ataduras y traerlos al disfrute de su primogenitura, ahora perdida!

¡Necesitamos orar por países como la India, Sri Lanka, Nepal, Pakistán, China, Bangladesh, etc y especialmente orar y hablar en los países muertos de Europa occidental!

Debemos regocijarnos de que nuestra primogenitura haya sido restaurada, pero nuestro regocijo debe ir más allá, a predicar el evangelio a todas las naciones – comenzando por el sitio donde el Señor nos puso. Necesitamos rescatar el que perece, cuidar el moribundo, sacarlos de las ataduras y la muerte.

¡Necesitamos proclamar que Dios es amor, Dios es alegría, Dios es vida, Dios es luz, y hay una familia lista para recibirlos sin importar quiénes sean o qué sean! Necesitamos ser uno con Cristo para proclamar el jubileo para la liberación de otros de sus ataduras del pecado, Satanás, el mundo y el yo, para que disfruten su primogenitura perdida – esta primogenitura es el derecho a disfrutar al Dios Triuno en Cristo (2 Corintios 13:14; Efesios 3:16-17).

¡Que el Señor nos infunda con fe para proclamar nuestro derecho a disfrutar el Dios Triuno, y que nos levantemos con el Señor para proclamar el año del jubileo!

¡Señor Jesús, haznos uno contigo para difundir el jubileo, el evangelio del Nuevo testamento. Señor, queremos permanecer contigo y proclamar la liberación de los cautivos y el recobro de la primogenitura perdida a aquellos que están abiertos para recibirte. Infúndenos con fe para que podamos proclamar nuestro derecho a disfrutar al Dios Triuno, y fortalécenos para hablar el evangelio a tantos pecadores perdidos a nuestro alrededor. Que el evangelio del Nuevo testamento sea predicado en todo el mundo habitado para que muchos sean liberados de las ataduras y sean traídos de regreso a su primogenitura del disfrute del Dios Triuno!

Read the Article in English, Enjoying and Proclaiming the Jubilee to Bring Others to Enjoy their Birthright, on the Blog The Normal Believer in Christ

Referencias e Himnos
  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje de esta semana impartido por el hermano Ron Kangas, y las porciones del Estudio-vida de Lucas (mensaje 27), tal y como está citado en La palabra santa para el avivamiento matutino sobre el Estudio de cristalización de Génesis (3), semana 5 / mensaje 5, La primogenitura (usted puede comprar este libro aquí y aquí). 
  • Hymns on this topic:
    # Jesus, Jesus our Redeemer / Has secured our liberty, / He has freed us from our bondage / Now in His life we are free. / From the darkness to the light— / Now in Him reality. / We proclaim the year of our Lord, / Hallelujah Jubilee. (Song on, The Jubilee)
    # Jesus Christ You are the Man-Savior / Expressing God; / Beautifully, sweetly, and pleasantly. / Jesus Christ, the genuine, complete, / Moral, perfect Man revealing God; / In His saving grace to fallen man, / In the Jubilee of grace. (Song on Jesus, the Jubilee)
    # Down in the human heart, / Crushed by the tempter, / Feelings lie buried that grace can restore; / Touched by a loving heart, / Wakened by kindness, / Chords that are broken will vibrate once more. / Rescue the perishing, / Care for the dying; / Jesus is merciful, / Jesus will save. (Hymns #921)

En el jubileo neotestamentario la primogenitura es transferida de Israel a la iglesia

Levítico 25:13 En este año el jubileo cada uno volverá a su posesión. Picture Credit: Quozio.com

Levítico 25:13 En este año el jubileo cada uno volverá a su posesión.

En el Antiguo Testamento la primogenitura (derecho especial de herencia) pertenecía al hijo primogénito de una familia. Conforme a Éxodo 4:22, Israel es el hijo primogénitos e Dios, y así por muchos siglos el pueblo de Israel disfrutó la primogenitura.

Cuando el Señor Jesús vino, Israel perdió la primogenitura, debido a su incredulidad, y la primogenitura fue transferida de Israel a la iglesia. Ahora los publicanos, los pecadores y los gentiles que creen en el Señor Jesús reciben la primogenitura. Esto es un asunto muy importante que debemos ver y del cual debemos percatarnos en el Nuevo Testamento.

Dios prometió que el Mesías vendría y salvaría Su pueblo Israel, pero cuando finalmente vino como Mesías no creyeron en Él sino que lo rechazaron. Los pecadores que creyeron en el Señor Jesús son el segundo hijo (ver Lucas 15). Estos se arrepintieron y regresaron al Padre, y disfrutan el becerro engordado (que es el Cristo todo-inclusivo como la buena tierra) y son restaurados en el máximo deleite en la casa del Padre

Ahora nosotros como los creyentes genuinos en Cristo somos la iglesia de los primogénitos (Hebreos 12:23) y disfrutamos la primogenitura hoy.

¡En la era del Nuevo Testamento nos encontramos en la era del jubileo, el tiempo de regresar a nuestra posesión legítima (Dios mismo) con gozo y júbilo! El Señor Jesús vino a proclamar el año agradable, el año del jubileo del Señor (Lucas 4:16-19). Cualquier persona que se arrepienta y crea en el Señor es salva y es restaurada en el disfrute de Dios.

¡En el Antiguo Testamento el año del jubileo era una vez cada 50 años, pero en el Nuevo Testamento el jubileo dura toda la era de la iglesia! ¡Hoy Dios no nos condena por causa de nuestra pobreza, ataduras ni nuestros pecados, sino que nos salva, nos restaura y nos recobra de regreso a Sí mismo como nuestro deleite cuando nos arrepentimos y creemos en Él!

¡Aleluya, hoy es el año agradable del Señor! ¡Hoy estamos en el tiempo del jubileo, la era en la que somos liberados de manera continua de cualquier atadura y cautividad. Somos traídos a la libertad de la gloria de los hijos de Dios y somos restaurados hacia Dios como nuestra posesión legítima! ¡Alabado sea el Señor!

La transferencia de la primogenitura de Israel a la iglesia

Los judíos eran el primogénito de Dios (Éxodo 4:22) y poseían la primogenitura; sin embargo, por su incredulidad la primogenitura fue transferida a la iglesia, la cual ha llegado a ser el primogénito de Dios (Hebreos 12:23)

Los judíos eran el primogénito de Dios (Éxodo 4:22) y poseían la primogenitura; sin embargo, por su incredulidad la primogenitura fue transferida a la iglesia, la cual ha llegado a ser el primogénito de Dios (Hebreos 12:23)

Cuando Dios envió a Moisés al faraón para pedirle que dejara ir a Su pueblo, Él dijo: “Israel es Mi hijo, Mi primogénito” (Éxodo 4:22). Ante los ojos de Dios el pueblo de Israel no era meramente Su pueblo sino Su hijo primogénito, que disfruta la primogenitura.

El pueblo de Israel era el único pueblo en la tierra que por siglos pudo disfrutar a Dios, ser sacerdotes de Dios y reinar con Dios y para Dios.

Al principio del ministerio terrenal del Señor, Él consideraba al pueblo de Israel como el hijo primogénito y a los pecadores y recolectores de impuesto como el segundo hijo (ver Lucas 15), sin embargo, por causa de su incredulidad, ellos perdieron su primogenitura (Mateo 21:32; Romanos 11:20).

Si leemos Lucas 15 vemos que el Señor comparó los líderes del judaísmo (los sacerdotes, fariseos, saduceos, etc) con el primogénito, y a los recolectores de impuestos y pecadores con el segundo hijo. Pero en Mateo 21: 28-31 el hijo segundo es representado primero y el primogénito, segundo.

Esto significa que, por la incredulidad del pueblo de Israel, aún cuando ellos eran el primogénito a los ojos de Dios, esta primogenitura fue transferida a la iglesia, que estaba compuesta por los pecadores arrepentidos que habían creído, los recaudadores de impuestos, y los publicanos.

Esto es muy significativo. ¡Somos gentiles y pecadores; no estamos calificados para tener la primogenitura, pero al arrepentirnos y creer en Cristo como el Salvador e Hijo de Dios, recibimos la primogenitura!

La iglesia se compone de pecadores arrepentidos que han creído y la Biblia la llama iglesia de los primogénitos (Hebreos 12:23). Hoy en la era del Nuevo Testamento la primogenitura fue transferida del pueblo de Israel a la iglesia y cualquiera que se arrepiente y cree en el Señor Jesús viene a formar parte de la iglesia y tiene el pleno derecho a disfrutar a Dios, ser un sacerdote de Dios y ser co-rey con Cristo.

¡Nosotros, los pecadores arrepentidos y creyentes, tenemos el derecho de disfrutar a Cristo hasta lo máximo hoy! Tenemos el derecho de contactar a Dios y como sacerdotes, traer a los hombres a Dios. Tenemos el derecho de ser co-reyes con Cristo al permitirle gobernar y reinar en nosotros.

Sin embargo, necesitamos recibir una advertencia: Existe la posibilidad de perder la primogenitura (hebreos 12:16-17). ¡Debemos darnos cuenta que la iglesia posee la primogenitura y que debemos atesorar, disfrutar y ejercer nuestra primogenitura en la era de la iglesia hoy!

¡Gracias Señor por darnos el derecho a disfrutar a Dios, ser sacerdotes de Dios y co-reyes con Cristo a nosotros que somos pecadores arrepentidos y creyentes. Valoramos mucho nuestra primogenitura. Señor, ejercitamos nuestro espíritu para el arrepentimiento, la confesión de nuestros pecados y para creer en Ti para estar unidos de manera orgánica contigo y disfrutarte como la realidad de la buena tierra. Introdúcenos en el pleno deleite de Cristo. Venimos a Ti para ser sacerdotes de Dios y gobernar junto con Cristo. Aleluya, nosotros como la iglesia poseemos la primogenitura!

Ser recobrados a nuestra primogenitura en el jubileo del Nuevo Testamento

Para los creyentes neotestamentarios la primogenitura perdida ha sido recobrada en el jubileo del Nuevo Testamento (Lucas 4:16-19), el cual es el año agradable el Señor, el cumplimiento del jubileo en levítico 25.

Para los creyentes neotestamentarios la primogenitura perdida ha sido recobrada en el jubileo del Nuevo Testamento (Lucas 4:16-19), el cual es el año agradable el Señor, el cumplimiento del jubileo en levítico 25.

Hoy en la era de la iglesia hemos sido recobrados a Cristo como el árbol de la vida y la buena tierra, la porción [de la heredad asignada] de los santos en la luz (Colosenses 1:12).

Por su incredulidad, el pueblo de Israel perdió la primogenitura; cuando Cristo vino, ÉL TRAJO EL AÑO DEL JUBILEO (Lucas 4:16-19). Ahora nosotros, los pecadores perdidos, podemos regresar a Dios como nuestra posesión legítima.

El hombre fue creado por Dios y Dios es para el hombre. ¡Nuestra posesión es Dios mismo, el cual perdimos en la caída de Adán, pero en la era de la iglesia estamos en el año del jubileo, el año de la emancipación gloriosa, la liberación, el regreso y la libertad!

¡Al creer en el Señor Señor hemos sido liberados de nuestras ataduras! Ante éramos cautivos sin remedio en los pecados, pero mediante el arrepentimiento y la fe en Cristo fuimos liberados de la esclavitud y fuimos traídos de regreso a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.

Hoy Dios es nuestro deleite: Dios en Cristo es la buena tierra todo-inclusiva para nuestro deleite. Este Cristo es nuestra porción en la luz, la porción común de los santos. Podemos participar de Cristo, disfrutarlo, ser llenos y saturados con Él y tomar posesión de Él como la buena tierra.

Somos liberados de manera continua de cualquier atadura para ser los hijos de Dios libres.

Igualmente, somos restaurados a nuestra condición original: Estamos frente al árbol de la vida en nuestro espíritu, libres y capaces de escoger el participar de Dios como vida o del árbol el conocimiento.

En la era de la iglesia hoy estamos en el año del jubileo, y Dios ya no nos condena. ¡Él nos recibe y nos introduce en Sí mismo! Él nos libera, nos liberta, nos libra de toda cautividad y nos trae al deleite de Cristo (1 Corintios 1:30).

¡Nuestro Jesucristo es el Jesús-jubileo, el liberador de nuestros pecados, la fuente y realidad de de nuestro deleite, y aquel que proclama libertad en nuestro espíritu!

Nosotros, como el hijo pródigo, regresamos a la casa del Padre no para ser uno de sus esclavos sino para disfrutar a Cristo como el becerro engordado, para ser libres de toda cautividad, y ser introducidos a la plenitud del deleite de Dios con todos los santos.

¡Aleluya por nuestro Jesús-jubileo. Aleluya por nuestro Jubileo-Jesús, que nos ha liberado de la cautividad y constantemente nos introduce en el disfrute de Cristo como la buena tierra. Señor queremos seguir disfrutando de nuestra porción asignada con los santos en la luz. Que te disfrutemos aún más y vengamos a Ti para ser liberados de cautividad y seamos restaurados a nuestra condición original. Gracias, Señor Jesús, por venir a proclamar el año del jubileo. Ahora nos introduces a la libertad de los hijos de Dios. Te amamos y te alabamos, nuestro Jesús-jubileo!

Read the article in English, “In the New Testament Jubilee the Birthright is Shifted from Israel to the Church“, on the blog “A normal Believer in Christ“.

Referencias e himnos

  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje compartido por el hermano Ron Kangas correspondiente a esta semana, y las porciones del Estudio-vida de Lucas (mensajes 12, 20-21), tal y como aparecen reflejados en La palabra santa para el avivamiento matutino, semana 5, mensaje 5: La primogenitura, del Estudio de cristalización de Génesis (3) (este libro puede comprarse aquí).
  • Hymns on this topic:
    # Come, all ye saints, and sing with me. / His love and joy have set me free. / The greatest Savior ever, He! / Come praise and sing in Jubilee! / He changed my life with one simple call. / He gained my heart to love Him o’er all. / And now I will praise Him, and tell the whole world. / I love my Jesus forevermore! (Song on Jubilee)
    # Jesus, Jesus our Redeemer / Has become our Jubilee, / Sent to proclaim the release / Of all held in captivity. / To the blind recovered sight— / The release of all oppressed. / To proclaim the year of the Lord, / Hallelujah Jubilee. (Song on Jesus our Jubilee)
    # What a Christ we have, the all-inclusive One, / Our allotted portion, set apart in light. / In the kingdom of the Son of God, the Son of God’s love, / Here He rules us in the light of His love. (Song on Enjoying Christ).

No menospreciar o perder la primogenitura que recibimos por la soberanía de Dios, sino disfrutarla

No menospreciar o perder la primogenitura que recibimos por la soberanía de Dios, sino disfrutarla Jacob valoró y perseveró para obtener la primogenitura. Esaú menospreció la primogenitura, y Rubén perdió la primogenitura.

Aunque Jacob nació después, él quería la primogenitura. Incluso llegó a engañar a su hermano mayor Esaú para que le vendiera la primogenitura por un plato de lentejas (ver Génesis 25:22-26). Luego, con la colaboración de su madre, Jacob robó la bendición de su padre anciano a su hermano, haciéndole creer que él era Esaú (Génesis 25:29-34).

Jacob no lo sabía, pero él no tenía necesidad de comportarse de manera tan despreciable para obtener la primogenitura, ya que Dios lo había predestinado para tener la primogenitura y la bendición. No obstante, Dios en Su soberanía actuó en medio de todas estas cosas negativas para finalmente darle la primogenitura para la cual lo había predestinado.

Mucho tiempo le llevó a Jacob darse cuenta de que todo es por la misericordia de Dios. Dios es soberano. Lo pastoreó y arregló todas las cosas y las personas en su vida para su transformación y para que alcanzara su madurez para obtener la bendición.

Es un día muy importante en nuestra vida cristiana aquel en que reconocemos que Dios nos predestinó para tener la primogenitura y todo coopera para bien, conforme a la soberanía de Dios.

En el caso de Jacob, aunque él obtuvo la primogenitura, no la disfrutó hasta que fue transformado de un suplantador y alguien que ase el calcañar en un príncipe de Dios.

Después que Jacob fue transformado y maduró, disfrutó la primogenitura y la  bendición. Entonces todo cuanto hizo fue bendecir a todos: Bendijo al faraón (el gobernante del mundo en esa época), bendijo a todos sus hijos de una manera particular, profiriendo una palabra profética con bendición.

Este es nuestro destino: Seremos trasformados y maduraremos para disfrutar la primogenitura y bendecir a todos a nuestro alrededor con el Dios Triuno, según lo que cada uno necesite para su crecimiento en la vida divina para el edificio de Dios. Sin embargo, necesitamos estar alertas con respecto al menosprecio de la primogenitura (como hizo Esaú) y de perderla (como hizo Rubén). Necesitamos cuidarnos de la contaminación y ser las personas apropiadas en la economía de Dios para que la primogenitura sea nuestra y no pase a alguien que haya escapado de la contaminación (como José hizo).

Recibir la primogenitura depende de la predestinación de Dios y Su soberanía 

Recibir la primogenitura depende de la predestinación de Dios y Su soberanía

Recibir la primogenitura depende de la predestinación de Dios y Su soberanía

Dios escogió y amó a Jacob. Él predestinó a Jacob para tener la primogenitura y no hay nada que nadie pudiera hacer para cambiar esto

En todo aquello que ocurrió en la vida de Jacob, Dios fue soberano. Él fue soberano en el menosprecio de Esaú de su primogenitura y en la venta que hizo de ella, en el amor parcial de Rebecca por Jacob, en la ceguera de Isaac cuando dio su bendición, y cuando Jacob recibió la bendición de su padre Isaac.

Los medios que Jacob usó para obtener la primogenitura fueron bajos, malvados y desagradables, y en realidad no necesitaba hacer esta clase de cosas porque Dios lo había predestinado para la primogenitura. Dios fue soberano en todo lo que Jacob, Esaú, Rebecca e Isaac hicieron. Dios llevó a cabo el propósito de Su selección.

Jacob engañó a su hermano para que le vendiera la primogenitura por un plato de lentejas cuando Esaú tenía mucha hambre y entonces manipuló a su padre para que pensara que él era Esaú y le diera la bendición. Jacob maniobró y engañó, pero en realidad esto no era necesario. La primogenitura era suya de todos modos, sin importar lo que sucediera.

Aparentemente Jacob obtuvo la primogenitura al planear todo y suplantar, pero realmente Dios fue soberano al predestinarlo para que tuviera la primogenitura.

Igualmente todos sus planes y maniobras le causaron sufrimiento. Él tuvo que huir de casa, estuvo sometido a Labán por 20 años, no volvió a ver más a su madre y siempre tuvo la impresión de que Esaú lo odiaba y quería matarlo.

Dios en Su soberanía usó toda la planificación y el engaño de Jacob para tratar con él y quebrantarlo para que pudiera ser transformado y madurara para disfrutar la primogenitura.

El hecho de que la primogenitura pasara de Esaú a Jacob nos muestra que ésta NO depende de nuestro nacimiento natural o de nuestros logros, sino de la predestinación y soberanía de Dios.

Disfrutar de la primogenitura en la madurez

Génesis 35:10. Le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino que Israel será tu nombre. Por tanto, llamó su nombre Israel.

Génesis 35:10. Le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino que Israel será tu nombre. Por tanto, llamó su nombre Israel.

Aunque Jacob obtuvo la primogenitura, él no la disfrutó hasta que fue transformado de un suplantador a príncipe de Dios, y alcanzó la madurez (Génesis 32:28; 35:10).

Los medios usados para alcanzar la primogenitura eran despreciables, pero Dios fue soberano. Jacob valoró la primogenitura; quería obtenerla y disfrutarla, pero no la disfrutó hasta después de ser un hombre transformado y maduro.

Después de obtener la primogenitura, Jacob pasó por un largo período en el que fue tratado (bajo Labán, siendo engañado por Labán) y quebrantado (a través de las circunstancias y su familia) para estar listo para ser transformado.

Solamente después de ser transformado de suplantador y ladrón, a príncipe de Dios, fue que él pudo disfrutar y ejercer su primogenitura.

Las manos suplantadoras de Jacob se convirtieron en las manos que bendecían a Israel (Génesis 47:7, 10; 48:15, 20; 49:28). Cuando Jacob fue a Egipto no intentó engañar a otros y obtener cosas para sí, sino que simplemente bendijo a todos. Él no fue a Egipto para robar sino para dar y bendecir.

Necesitamos valorar la primogenitura y buscar su disfrute. No debemos ser pasivos en cuanto a la primogenitura, pensando que Dios ya nos predestinó para tenerla. En lugar de eso, aunque no estemos completamente transformados y maduros en la vida, debemos buscar disfrutarla para poder ejercerla.

¡Señor, valoramos la primogenitura. No podemos vivir, servir, incluso existir sin Tu bendición. Gracias por Tu soberanía al predestinarnos para la primogenitura de disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios. Señor, continúa Tu obra en nosotros y condúcenos hasta el punto en que podamos disfrutar y ejercer la primogenitura plenamente. Transfórmanos en nuestra alma. Confórmanos a Tu imagen. Llévanos a la madurez para poder disfrutar y ejercer la primogenitura completamente!

Advertencia: Ser las personas apropiadas y huir de la contaminación para disfrutar la primogenitura

El primogénito de Jacob, quien debió haber disfrutado la primogenitura, era Rubén, pero éste la perdió porque se contaminó: Durmió con la concubina de su padre, así que profanó su lecho (Génesis 49:3-4).

Aunque Dios quería que Rubén tuviera la primogenitura, éste la perdió. La primogenitura fue pasada a José, quién había huido antes de la contaminación (1 Crónicas 5:1).

Lo que hizo Rubén fue muy grave y perdió su primogenitura. La doble porción de la tierra fue asignada a los dos hijos de José, el sacerdocio a Leví y el reinado a Judá.

Necesitamos estar alertas con respecto a la contaminación. Si nos contaminamos por causa de la fornicación, no recibiremos la primogenitura. Ningún fornicario entrará en el reino milenial para disfrutar de la plenitud del gozo de Cristo, ser un sacerdote de Dios y un rey juntamente con Cristo (1 Corintios 6:9-10; Gálatas 5:19-21; Efesios 5:5).

Para llegar a ser vencedores que ejercen su primogenitura para disfrutar a Cristo y ser sacerdotes de Dios y co-reyes con Cristo, necesitamos permanecer alejados de contaminación.

Necesitamos cuidarnos para ser las personas apropiadas, de otro modo perderemos la primogenitura. En 1 Corintios 6, en Gálatas 5 y en Efesios 5 Pablo enumera las clases de personas que no pueden heredar el reino: Personas profanas, adúlteros, blasfemos, borrachos, etc.

El caso de Rubén no consiste en una sola acción llevada a cabo, sino su persona la que ocasionó que perdiera su primogenitura. Esaú no sólo “vendió su primogenitura”; él amaba al mundo y el entorno físico mundano, y menospreció su primogenitura.

Sí, nuestras acciones son muy importante y debemos velar y estar alertas (ver: Moisés perdió el derecho a entrar en la buena tierra por una acción suya), pero una persona que hace una sola acción todavía tiene esperanza, mientras que alguien que es cierto tipo de persona tiene poca esperanza.

Necesitamos la misericordia del Señor para ser preservados en nuestro comportamiento y el tipo de personas que somos y llegamos a ser. Necesitamos ser aquellos que disfrutamos al Señor y colaboramos con Su trato, Su quebrantamiento y Su transformación, para que seamos las personas apropiadas, aquellos que NO vendemos la primogenitura (como Esaú) y que no nos contaminamos (como Rubén), sino que debemos valorar, disfrutar y ejercer la primogenitura para el propósito de Dios.

¡Señor Jesús, sálvanos de cualquier contaminación y fornicación. Señor, ten misericordia de nosotros, presérvanos y guárdanos para ser las personas apropiadas que puedan heredar la primogenitura y ejercerla. Valoramos nuestra primogenitura para disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios. Señor, queremos colaborar contigo de la mejor manera cada día para ser las personas con las que Tú tratas, que tú quebrantas, trasformas y maduras en la vida divina para disfrutar la primogenitura y ejercerla para Dios!

Read the post in English: “Not Despising or Losing but Enjoying the Birthright we Receive in God’s Sovereignty” on the blog A Normal Believer in Christ.

Referencias e himnos

  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje impartido por el hermano Ron Kangas correspondiente a esta semana y las porciones del Estudio-vida de Génesis, mensaje 68, tal y como está citado en La palabra santa para el avivamiento matutino, semana 5, mensaje 5, “La primogenitura”, a partir del Estudio de cristalización de Génesis (3). Este libro puede ser comprado aquí y aquí.
  • Hymns on this topic:
    # Blest assurance! God has fully ordered / Every matter by His sovereign hand; / Every person (though we see so dimly), / Every thing’s according to His plan. / Every trial is but the Father’s answer / To the groaning of the Spirit’s prayer; / May He gain in every tribulation, / Until we Christ’s glory fully share. (Hymns #1210)
    # By His mercy, we’re selected, / Ours a glorious destiny. / Not by running, nor by willing, / But through God’s own sovereignty. / Once we were wild olive branches, / Now the root and fat partake, / Grafted in, rejoice together, / Growing for the kingdom’s sake. (Hymns #1203)
    # I would cease completely / From my efforts vain, / Let Thy life transform me, / Full release to gain; / Build me up with others / Till in us Thou see / Thy complete expression / Glorifying Thee. (Hymns #841).

El Sueño de Jacob en Betel fue un sueño en cuanto al propósito de Dios, el sueño de la Casa de Dios

El Sueño de Jacob en Betel fue un sueño en cuanto al propósito de Dios, el sueño de la Casa de DiosEn nuestro avivamiento matutino en la Palabra santa hemos llegado al Estudio de Cristalización de Génesis (la tercera parte), dirigida principalmente hacia las vidas de Jacob y José.

Jacob fue alguien escogido por Dios desde el vientre de su madre y aunque él era consciente de esto, aún así peleó, engañó e hizo cosas como robar la primogenitura y la bendición a su hermano mayor Esaú.

Dios había previsto que Jacob tuviera la primogenitura, aún él mismo la quería, sin embargo él hizo algo que no era conforme a Dios -él usó sus habilidades naturales: Su fuerza natural y su astucia, para hacerse con la primogenitura. Desde su nacimiento, Jacob fue alguien que asió el tobillo de su hermano, un suplantador, y a lo largo de toda su vida él fue alguien quien actúo con astucia, sagacidad, y habilidad para obtener la primogenitura (aunque su hermano Esaú era mayor que él).

Lo que Jacob quería era lo que Dios se proponía, no obstante, su manera de hacerlo era completamente incorrecta, y esto le dio a Dios la oportunidad para exponer su habilidad natural y su astucia, las cuales no cumplen para nada con el estándar del plan de Dios, no cuentan con la bendición de Dios y necesitan ser cortadas.

Ya que Jacob robó la bendición que su hermano Esaú debió haber recibido de parte de su anciano padre, tuvo que huir de la casa familiar hacia donde vivía su tío Labán con su familia. En Genesis 28 vemos que el llegó a un lugar en el desierto, un sitio inhóspito y en una situación de soledad. Allí, tomó una piedra, la puso como almohada y se quedó dormido.

En la noche tuvo un sueño: Había una escalera en la tierra que alcanzaba hasta los cielos y ángeles de Dios subían y bajaban por ella. En el sueño Dios se le apareció y le hizo una promesa maravillosa relacionada con la tierra, la simiente y cómo él, Jacob, llegaría a ser una bendición para toda la tierra.

Al despertar dijo: Seguramente esta es la casa de Dios; este es un lugar increíble, esta es la puerta a los cielos. Y tomó la piedra-almohada y la erigió como una columna, derramando aceite sobre ella, y llamó Betel a ese lugar.

Jacob, un suplantador y un engañador, fue obligado a huir de la comodidad de su casa y a vagar por el desierto y allí Dios salió a su encuentro y le proporcionó un sueño (enlace) que se convertiría en lo más importante en Génesis y en toda la Biblia.

Llega un momento en nuestra vida personal en el cual nos encontramos en un lugar vacío, desolado y muy alejado de Dios, y allí sale el Señor a nuestro encuentro, contactamos con El personalmente, y se nos da un sueño, una visión espiritual. Dios nos esta esperando a nosotros del mismo modo en que esperaba a Jacob, de la misma manera en que el Señor Jesús esperaba por la mujer pecadora junto al pozo. ¡Él quiere que tengamos un sueño, el sueño de Dios, que llegará a ser nuestro propio sueño.

El sueño de Jacob en Betel era el sueño de Dios – la Casa de Dios 

El sueño de Jacob fue un sueño de la meta de Dios, el sueño de Betel, el sueño de la Casa de Dios, que es la iglesia hoy y consumará como la Nueva Jerusalén, como la morada eterna de Dios y Sus elegidos y redimidos (Witness Lee. Estudio-vida de Génesis)

El sueño de Jacob fue un sueño de la meta de Dios, el sueño de Betel, el sueño de la Casa de Dios, que es la iglesia hoy y consumará como la Nueva Jerusalén, como la morada eterna de Dios y Sus elegidos y redimidos (Witness Lee. Estudio-vida de Génesis)

El sueño de Jacob en Betel era el sueño de la meta de Dios, el sueño de Betel, la Casa de Dios (ver Génesis 28:10-22). Este sueño se cumple hoy en la iglesia (1 Timoteo 3:15) y consumará en la Nueva Jerusalén como la morada eterna de Dios con Sus elegidos y redimidos (ver Apocalipsis 21:3, 22).

El sueño de Jacob era un sueño de parte de Dios, un sueño de la meta y la intención de Dios en la eternidad. Lo que Dios sueña es una casa, una morada mutua de Dios y el hombre. Hoy la casa de Dios es la iglesia de Dios y en la eternidad futura esta casa será la Nueva Jerusalén, la morada eterna de Dios con el hombre.

¡En el Antiguo Testamento la casa de Dios era el tabernáculo y luego el Templo, pero hoy la casa de Dios es la iglesia como el lugar donde Dios mora! ¡Debemos ver este sueño para que llegue a ser nuestro sueño! Hoy nos encontramos en el cumplimiento parcial del sueño de Jacob, la iglesia como morada de Dios, Su satisfacción y descanso, la mezcla de Dios y el hombre.

¡Dios tuvo un sueño, obtener la Nueva Jerusalén, una ciudad edificada como la consumación de Su economía! Este edificio es la edificación   de Dios en el hombre y del hombre en Dios! La edificación de Dios es un Dios-hombre, un edificio en el cual Dios es la morada del hombre (Salmos 90:1; 91:1, 9) y el hombre es la morada de Dios (Isaías 66:1-2; 57:15; Juan 14:20, 23; 15:5; Apocalipsis 21:3, 22). ¡Maravilloso! 

El sueño de Dios es tener un hogar, una edificación, una morada mutua y corporativa de Dios y el hombre. Este no es un edificio físico o material, sino Dios edificado dentro del hombre y el hombre edificado dentro de Dios, un proceso de edificación mutua que resulta en una morada mutua en la cual Dios llega a ser el hogar del hombre y el hombre el hogar de Dios.

La Biblia entera habla del pensamiento y el deseo de Dios de hacer de nosotros Su hogar (enlace) y convertirse en nuestro hogar.  En la ultima y consumada escena en la Nueva Jerusalén, Dios obtendrá la consumación de Su sueño, un edificio y composición universal de Dios y el hombre mezclados, compenetrados, e incorporados de manera plena!

¡Nuestro sueño como creyentes en Cristo también es llegar a ser la morada de Dios, es decir, llegar a ser la Nueva Jerusalén como la consumación de la economía de Dios! Tenemos un sueño. Nuestro sueño es el sueño de Dios, el cual también es el sueño de Jacob. Nuestro sueño es llegar a ser la Nueva Jerusalén como la consumación de la economía de Dios.

¡Que lleguemos a tener este sueño a medida en que vamos siendo infundidos con el sueño de Dios revelado en Su Palabra palabra santa, y que nunca despertemos de este sueño!

¡Algo imposible y maravilloso nos ocurre: Dios es nuestro hogar y nosotros llegamos Su hogar!

Juan 1:51 -De cierto, de cierto os digo: Veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y descender sobre el Hijo del Hombre.

Juan 1:51 -De cierto, de cierto os digo: Veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y descender sobre el Hijo del Hombre.

El principio rector de un sueño consiste en que algo maravilloso e imposible nos ocurre. Cada visión espiritual es un sueño, y cada experiencia espiritual es un sueño.

Nunca llegamos a soñar que creeríamos y disfrutaríamos del Señor. Pensábamos que era imposible creer en alguien a quien no podíamos ver, pero increíble como pueda parecer, algo aparentemente imposible nos sucedió: tuvimos un sueño! ¡Hoy vivimos un sueño! ¡Con Dios nada es demasiado maravilloso, y Él desea hacer cosas maravillosas por nosotros en este sueño celestial!

Cada visión celestial y cada experiencia espiritual es un sueño, algo imposible y difícil de experimentar, y aún así lo vemos, entramos en el y lo hacemos nuestro.

Al igual que Jacob, llegamos a un lugar árido y solitario sin nada exterior en lo cual confiar y, en ese mismo instante, tuvimos un sueño. Cuando fuimos salvos, fue como un sueño. El día que tocamos la vida de iglesia en el recobro del Señor fue como un sueño.

En los últimos días los jóvenes tendrán visiones y los ancianos tendrán sueños (Joel 2:28; Hechos 2:17). En un sentido muy real, hoy somos el pueblo de las visiones y los sueños. ¡Mientras más sueños tengamos, mejor! ¡Necesitamos tener sueños cada día en nuestra vida espiritual! ¡Necesitamos experimentar algo nuevo y maravilloso de Cristo cada día de nuestra vida!

Este sueño no es una especie de alucinación sino que es nuestra entrada en algo que ya existe en la realidad espiritual pero que apenas ahora podemos ver. El apóstol Juan tuvo muchos sueños en le libro de Apocalipsis. ¡Él vio muchas realidades espirituales que ya existían, y él las soñó!

Los ateos podrán decir que Dios no existe, sin embargo en cuanto ven a Dios, creen en Él y lo aman. Dios existe, sólo que ellos no lo han visto todavía. Hay muchos aspectos maravillosos de Cristo y de la Casa de Dios que existen en la realidad espiritual. ¡Nosotros nos encontramos en medio del proceso de soñarlos (enlace) y entrar en ellos!

Toda nuestra vida cristiana es una vida de sueño tras sueño, experiencia tras experiencia de Cristo, y la mayoría de estas visiones celestiales vienen a nosotros en tiempos de sufrimientos, cuando somos separados de aquello que pertenece al hombre y ponemos nuestra confianza en lo que es de Dios (tal como vemos en Génesis 28:10-12).

Si Jacob se hubiera quedado en casa, probablemente no habría tenido el sueño de Betel. Él tuvo que salir, vagar por el desierto, sufrir soledad extrema, y ser abandonado por todos; fue entonces, cuando ya no había  nada externo en lo cual el podia confiar que Dios se le apareció.

Cuando nos apartamos de tantas cosas, estamos lejos de las distracciones y preocupaciones diarias, a veces aun siendo obligados a huir a tal lugar, veremos un sueño: ¡Dios está allí! El centro de cada sueño espiritual es Cristo mismo como la escalera, Aquel que trae el cielo a la tierra y une la tierra con el cielo (ver Juan 1:51).

Cada verdadero sueño espiritual tiene a Cristo como el centro y nos acerca mas a Dios. La experiencia apropiada en nuestra vida es tener un sueño de Cristo como la escalera puesta en tierra la cual nos lleva hacia el cielo, uniendo el cielo con la tierra. ¡Aleluya!

“¡Señor Jesús, concédenos un cielo claro y despejado para ver a Cristo, la escalera celestial, la cual une la tierra con el cielo y trae los cielos a la tierra. Señor, nosotros creemos que somos el cumplimiento de ese sueño. Llévanos a tener un sueño aún más profundo para ver más visiones de Ti. Señor, condúcenos en espíritu para ver algo que aún no hemos visto. Causa que podamos ver de una manera clara el sueño de Betel! Señor, nos gusta soñar el sueño de Tu predestinación, promesa, transformación, madurez, el reinar contigo, y todas Tus bendiciones celestiales en la iglesia hoy! Haznos soñadores, aquellos que ven el sueño de Dios y son introducidos en el sueño de Dios hasta llegar a ser el cumplimiento de Su sueño hoy!”

Read the full article in English “Jacob’s Dream at Bethel was a Dream of God’s Goal, the Dream of the House of God” on “A Normal Believer in Christ

Referencias e himnos:

  • Inspiración: La Palabra de Dios, mi experiencia cristiana, el hermano Minoru Chen y su compartir en el mensaje correspondiente a esta semana, y las porciones del Estudio- vida de Génesis, mensaje 68, tal como están citadas en La palabra santa para el avivamiento matutino de Cristalización de Génesis (3), semana 1, mensaje 1, El sueño de Betel (usted puede comprar el libro del avivamiento esta semana aquí o aquí).
  • Hymns on this topic:
    # God has a dream, this is what He’s wanting. / God has a dream, and we are part of it. / God has a dream…that we may be one with Him. / God has a dream…realized in you and me! / God, you and me…a dwelling place to be. / God in man, and man in God: one entity. / Now, it’s my dream…my vision and life to be! / God has a dream…realised in you and me! (Song on God’s Dream)
    # My words cannot express… / Dear Lord, You’re just the best! / Lovely Jesus, precious Jesus. / No other one will do, / My Love, I just want You. / Lovely Jesus, precious Jesus. / He’s far beyond your dreams, / Heaven and everything. / Lovely Jesus, precious Jesus! / He’s far beyond your dreams, / Surpassing everything. / Lovely Jesus, precious Jesus! (Song on Being Saved: what a Dream!)
    # Never did I dream before, / Such a place could e’er be found, / Where the tears of sorrow cease, / Songs of endless joy abound. / One who seldom ever sang, / Now delights his voice to raise; / Singing hymns with all the saints, / Echoing the ceaseless praise. (Hymns #1238)

Abel creyó el Evangelio y Ofreció un Sacrificio a Dios para Su Satisfacción

Abel Believed the Gospel and Offered a Sacrifice to God for His Satisfaction. Gen. 4:4, And Abel also brought an offering from the firstlings of his flock, that is, from their fat portions. And Jehovah had regard for Abel and for his offering.Abel, Enós, y Enoc, nos muestran una manera práctica de como nosotros como creyentes podemos experimentar y disfrutar a Cristo como nuestra vida y vivir una vida vencedora.Abel, Enós, y Enoc, nos muestran una manera práctica de como nosotros como creyentes podemos experimentar y disfrutar a Cristo como nuestra vida y vivir una vida vencedora.

En Abel vemos concretamente cómo el disfrutaba a Cristo como sus ofrendas para poder tener una base sólida en cuanto a su vivir – hoy tenemos que lavar nuestras ropas para que tengamos derecho a comer del árbol de la vida (Apocalipsis 22:14).

Abel también participó y presentó a Cristo como sus ofrendas, sabiendo que no tenía ninguna otra base y fundamento de pie, excepto la redención judicial de Cristo. Como resultado de ello, lo que se constituyó en Abel fue Cristo como su justicia.

¿Qué más podemos ofrecer a Dios por nuestros pecados y transgresiones sino a Cristo mismo como la realidad de todas las ofrendas? Ante Dios no tenemos otra posición, excepto la perfecta redención judicial realizada por Cristo mediante Su muerte en la cruz.

Abel fue nuestro modelo, creyendo en el evangelio que le fue predicado a él y a su hermano por sus padres, y ofreciendo a Dios un sacrificio conforme a Dios y para la satisfacción de Dios.

Hay una manera en que podemos ser vencedores – simplemente necesitamos cuidar del propósito de Dios y ofrecer Cristo a Dios como el sacrificio perfecto por los pecados, aplicando Su preciosa sangre a nuestra conciencia y a todo nuestro ser! Luego, a medida que lavamos nuestras ropas, entramos en la ciudad por las puertas para disfrutar del árbol de la vida!

La Primera Familia de Fe en la Tierra

Cuando uno lee Génesis 4 se puede preguntar cómo sabía Abel de ofrecer a Dios un sacrificio de la manada, ya que no hay ninguna orden expresa de Dios con respecto a esto. Además, Dios aún no había ordenado que el hombre comiera del ganado – el hombre sólo comía verduras y frutas desde ese tiempo hasta el diluvio (ver Génesis 1:29; 9:3-4).

Esto nos lleva a creer que Adán y Eva predicaron el Evangelio a sus hijos a medida que crecían, y Abel creyó el evangelio! Adán y Eva con sus hijos fueron la primera familia de la fe en la tierra, y Abel era un creyente, un modelo para todos nosotros.

Caín fue labrador de la tierra, sirviendo a la tierra, el trabajó por sí mismo para sustentarse y mantener su propia vida por sus propios medios. Abel, por su parte, era un ” pastor de ovejas “(Génesis 4:2).Como no podíacomer las ovejas, ¿cuál era el propósito de cuidar ovejas? La ocupación de Abel indica que él no vivía principalmente para sí mismo (como hizo su hermano), sino que vivía conforme al deseo de Dios para el cumplimiento delpropósito de Dios en Su redención.

Adán y Eva le dijeron a sus hijos la manera en que habían pecado y cómo Dios vino, les predicó el evangelio (“la simiente de la mujer herirá la cabeza de la serpiente” en Gen. 3:15),sacrificó un cordero para ellos, y los cubrió con su piel (véase también Génesis 3:21).

Abel creyó el evangelioy vivió el evangelio para agradar a Dios. Él se dio cuenta de que era un pecador, que era malvado, y que estaba contaminado a los ojos de Dios, y que sin derramamiento de sangre no hay perdón de los pecados (vea Hebreos 9:22).

El que Abel apacentara ovejas, era su trabajo no para producir alimentos para su sustento, sino para proporcionar ofrendas para la satisfacción de Dios. (vea Hebreos 10:5-10).

La Ofrenda de Abel es un Tipo de Nuestra Ofrenda de Cristo a Dios

Reconocimiento fotográfico: Google Plus – Hebreos. 11:4, Abel, aun habla Hoy.

Reconocimiento fotográfico: Google Plus – Hebreos. 11:4, Abel, aun habla Hoy.

Caín sirvió la tierra, pero Abel sirvió a Dios – y ellos establecieron un patrón a través del tiempo, ya que incluso en la actualidad sólo hay dos tipos de personas, los que sirven a Dios y los que sirven a la tierra. Pero nada de lo que podemos producir a través de nuestro trabajo en la tierra se puede llevar a Dios como un sacrificio para agradarle y ser justificados delante de Él.

Dado a que somos personas caídas, podemos llegar a Dios solamente a través de la sangre derramada de Cristo, al creer en Él, y ser aprobados según la norma de la justicia de Dios.

Abel fue el primer creyente que también fue martirizado por su fe, y que creyó en el evangelio predicado por sus padres, adorando a Dios de acuerdo a Su manera ordenada. Abel ofreció a Dios de las primicias del rebaño, muy probablemente un cordero, y derramó la sangre para su redención y quemó la grosura para la satisfacción de Dios.

¿Cómo sabía esto y quien le dijo que hiciera esto? Lo que él hizo corresponde a la ley dada posteriormente a través de Moisés al pueblo de Israel, lo que demuestra que su manera de adorar a Dios era de acuerdo a la revelación divina de Dios y no de acuerdo con su propio concepto o preferencia.

Hoy, en la era del Nuevo Testamento también nosotros hacemos lo mismo, en principio, como lo hizo Abel: confesamos nuestros pecados, nos negamos a nosotros mismos, nos dejamos de lado a nosotros mismos, y tomamos el sacrificio perfecto de Cristo como nuestra manera de acercarnos a Dios. Ofrecemos Cristo a Dios como “las primicias de las ovejas de Dios, “presentamos Su grosura como la dulzura para satisfacer a Dios, y tomamos a Cristo como nuestra cubierta.

Abel sacrifico el cordero y lo más probable es que utilizó su piel para cubrirse – nosotros ofrecemos a Cristo a Dios y tomamos a Cristo como nuestra justicia, nuestra cubierta ante Dios! La ofrenda de Abel fue un tipo de Cristo que estaba siendo ofrecido a Dios por Sus creyentes de hoy – por haber tenido tal fe y tal testimonio, Abel sigue hablando hoy (Hebreos. 11:4)!

Abel fue el Primer Sacerdote para Dios

Al ofrecer un cordero a Dios como resultado de creer en el evangelio predicado a él por sus padres, Abel adoraba a Dios de la manera ordenada por Dios y fue el primer sacerdote de Dios. Él vivió para Dios (no para él mismo) y ofreció – en tipo – Cristo a Dios para la satisfacción de Dios (verNúmeros. 18:17).

Hoy nosotros, como los muchos creyentes en Cristo estamos siguiendo el patrón de Abel de no ofrecer nada que salga o provenga de nosotros mismos a Dios como un sacrificio por el pecado, sino para ofrecer a Cristo a Dios personalmente, aplicando Su sangre y ofreciéndole a Dios para Su satisfacción.

Todos somos sacerdotes,- somos un sacerdocio real (1 Pedro. 2:9), Y nuestro privilegio, deber y responsabilidad es identificarnos continuamente con Cristo, Aquel que es absolutamente perfecto, y lo ofrecemos a Dios, al experimentarle, aplicándolo, y disfrutándole.

No necesitamos ir a un “padre” o al llamado “sacerdote” en la Iglesia Católica para ofrecer Cristo a Dios por nosotros – podemos llegar a Dios a través de Jesucristo, ofreciéndole a Dios para Su satisfacción! No necesitamos ir al reverendo, al pastor, al sacerdote de la iglesia anglicana, o a cualquier sacerdote para que ” sea un sacerdote por nosotros hacia Dios”. Todos los creyentes regenerados en Cristo son sacerdotes para Dios, y cada uno de nosotros en la vida de la iglesia es un sacerdote!

Todo lo que tenemos que hacer es tomar la manera ordenada por Dios de adorar a Dios al recibir el lavamiento de la sangre del Señor, negarnos a nosotros mismos, rechazándonos a nosotros mismos y tomando a Cristo como nuestra cubierta, para que podamos vivir en Cristo y ser justicia de Dios en Él. (vea 2 Corintios 5:21 ; Filipenses 1:19-21a). Amén!

Ahora Dios anhela vestirnos con Cristo como el mejor vestido (ver Lucas 15:22), y Él nos viste con ropas de salvación y nos envuelve con mantos de justicia (Isaías 61:10). Hemos sido plenamente aceptados y justificados por Dios en Cristo, para que podamos disfrutar a Cristo!

Gracias Señor por el modelo de Abel, el primer sacerdote de Dios. Simplemente queremos seguir sus pasos al no traer a Dios las cosas producidas por nuestro propio esfuerzo y lucha, sino más bien ofrecer a Cristo como el sacrificio perfecto a Dios. Gracias, Señor, que hay una manera de acercarnos a Dios a través de la sangre de Jesucristo. Podemos aplicar la sangre, recibir el lavamiento de la sangre eternamente eficaz de Cristo, y tomar a Cristo como nuestra justicia. Ofrecemos a Cristo a Dios como el sacrificio perfecto en este momento, y Dios se complace!

Source: Abel Believed the Gospel and Offered a Sacrifice to God for His Satisfaction

Referencias y Lectura Adicional

  • Inspiración: El hablar del hermano Dick Taylor en este mensaje y porciones del Estudio- Vida de Génesis (mensajes 22-23), citados en La Palabra Santa para El Avivamiento Matutino del Estudio de Cristalización de Génesis (1), semana / msg 10, Abel, Enós, y Enoc.
  • Compre este libro de Avivamiento Matutino (vol. 2) aquí.
  • Himnos sobre este tema:
    ¿Que me puede dar perdón? / Solo de Jesús la sangre / ¿Y un Nuevo Corazón? / Solo de Jesús la sangre # Señor, sería como Abel, Contactándote plenamente a Ti; / No por Conocimiento o concepto, sino por la vida fresca y nueva.
    Es mejor que la de Abel, ahora Tu sangre /Habla a Dios por nosotros. / Proporcionando perfecta redención, / Satisfaciendo la justicia de Dios.