Dios dio a Cristo como pacto y como luz a las naciones – ¡podemos disfrutarlo en nuestro espíritu!

¡Por una parte, Cristo es el Mediador y el Ejecutor de un pacto mejor y nuevo, y por otra, Cristo mismo fue dado por Dios a Su pueblo como pacto! Al menos una vez en Isaías Jehová dice que Él ha puesto a Cristo como pacto a Su pueblo – en Isaías 42:6-7, que dice:

6. Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,
7. Para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.

¡Dios dio a Cristo como pacto a Su pueblo y como luz a las naciones! Como pacto Cristo nos trae todo lo que Dios es. Toda la plenitud de la Deidad está corporificada en Cristo y Cristo hoy como el Espíritu está disponible para que lo disfrutemos. En el nuevo pacto Dios nos justifica y nos hace justos para que podamos ocupar la posición correcta para tener este disfrute de Dios. ¡Después de ser justificados y después que Cristo llega a ser nuestra justicia, podemos disfrutar todo lo que Cristo es! ¡El amor, la paz, la vida, el gozo, la santidad, la justicia, la paciencia y la tranquilidad son todas nuestras en Cristo como el pacto dado a nosotros por Dios! Dios haría cualquier cosa estando comprometido por un pacto que Él nos hubiera dado. ¡Todo cuanto nos corresponde hacer es abrirnos a Él para disfrutar Sus riquezas, hasta que nosotros como la iglesia, el Cuerpo de Cristo, lleguemos a Ser Su plenitud!

Igualmente, Dios dio a Cristo como la luz de las naciones. Cristo es la luz de la vida; Cristo es la luz verdadera; Cristo es la luz que brilla sobre el mundo e ilumina a cada hombre (Juan 1:4, 9; 8:12; 9:5). Cristo como la luz de la vida nos regenera. Él nos aviva con la vida divina (1P 1:23). Él como la luz nos libera de la autoridad de las tinieblas (la autoridad de Satanás, el reino, la esfera de la muerte) hacia el reino de la vida y la luz (el reino de Dios de vida y luz) (1P 2:9b; Hch 26:18a). ¡Cuando oímos la Palabra de Dios, Cristo como la luz brilla en nosotros y expone (hace visibles) nuestros pecados y carencias; al mismo tiempo, si permanecemos en Su luz, seremos avivados y regenerados por Dios! ¡Esta es la luz que trae la vida y genera vida para que brille en nosotros siempre que vengamos a Dios! Mientras más tiempo estemos expuestos a la luz divina, más luz divina será generada en nosotros y crecerá en nosotros. ¡Así que, Cristo como el pacto es para que el pueblo de Dios obtenga a Dios con todas Sus riquezas como la herencia de ellos, y Cristo como la luz es para que el pueblo de Dios reciba a Dios como vida para que ellos puedan germinar de manera nueva! ¡Disfrutamos a Cristo como nuestra herencia Y Dios nos vivifica y nos hace germinar mediante Su luz para ser hijos de Dios y aquellos que disfrutan a Cristo!

¿Cómo podemos entrar en este disfrute? La clave está en Isaías 42:5, que dice que Dios es el “Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan”. ¡La clave para entrar en el disfrute de todas las riquezas de Cristo y recibir más luz generadora de vida es nuestro espíritu! Para Dios nuestro espíritu es tan importante que Él lo puso al mismo nivel que los cielos y la tierra (también ver Zac 12:1). ¡Dios formó espíritu en el hombre para que el hombre pudiera ser un vaso, un recipiente para recibir a Dios, Quien es el Espíritu como su herencia y su vida! ¡Así como necesitamos un estómago para contener y digerir los alimentos que consumimos, necesitamos un espíritu, que es como un estómago espiritual para recibir las riquezas de Dios corporificadas en Cristo! ¡Al ejercitar nuestro espíritu, disfrutamos a Cristo como la realidad del nuevo pacto y nos hallamos bajo Su brillar, el cual nos trae vida! ¡Aleluya! [Inspirado en el Estudio-vida de Isaías, mensajes 53 y 52, tal como se cita en el Avivamiento matutino del Estudio de cristalización de Isaías (2)] [read this portion in English also via, Christ was given by God as a covenant and as a light to the nationswe can enjoy Him in our spirit!]

¡Te alabamos Señor por nuestro espíritu! ¡Gracias por la clave a nuestra vida cristiana y nuestra vida de iglesia, nuestro espíritu mezclado! ¡Venimos a Ti para disfrutarte como la realidad del nuevo pacto! ¡Gracias, Señor porque podemos disfrutar todo lo que eres y tienes como nuestro pacto! ¡¡Dios es todo lo que necesitamos y es todo nuestro! ¡Señor, que sigamos disfrutándote de muchas maneras y en todas nuestras situaciones! ¡Que nos abramos a Ti y nos volvamos a nuestro espíritu para disfrutarte en todas Tus riquezas! ¡Continúa brillando en nosotros como la luz de vida! ¡Trae más vida a nosotros! ¡Señor, Te amamos tanto!

Trackbacks

  1. […] ¡Dios primeramente nos suministra con el disfrute de Él y luego laboramos juntamente con Él! ¡Primero disfrutar a Dios, luego laborar juntamente con Él! ¡Si queremos ser uno con Dios en Su obra, es necesario que lo disfrutemos primero! ¡Antes de hacer cualquier cosa para Él, necesitamos disfrutarlo! ¡Como en el día de Pentecostés, los discípulos pasaron tiempo orando y siendo infundidos por Dios hasta ser llenos del disfrute; ellos fueron llenos del “vino nuevo”, que es el Cristo celestial, como el Espíritu! ¡Una vez que fueron llenos, Pedro y los discípulos se levantaron para laborar juntamente con el Señor para anunciar el evangelio! ¡Antes de hablar el evangelio o anunciar el Señor a otros, debemos orar en Dios y disfrutar de Dios! ¡Hemos de ser llenos con el disfrute de Dios, así tendremos la autoridad de Cristo! Incluso antes de hacer las cosas prácticas que no debemos dejar de lado, debemos pasar tiempo con el Señor y ser llenos de Él. ¡En cuanto a Dios, Él primero trabaja y luego descansa; en cuanto a nosotros, primero descansamos y luego trabajamos juntamente con Dios! Al disfrutar a Dios, Él llega a ser nuestra fuerza y energía para laborar. ¡Todo proviene de nuestro disfrute del Señor! ¡Sí, laboramos juntamente con Dios, pero Dios necesita ser nuestra fuerza, nuestra energía y nuestro todo, para que podamos laborar juntamente con Él en la edificación de la iglesia como el Cuerpo de Cristo! Primero: Disfrutar a Dios; luego: laborar juntamente con Aquel que nos llena interiormente. ¡Él llega a ser nuestra fuerza, nuestra unicidad y nuestro poder! ¡Este es un pacto eterno entre nosotros y Dios para siempre! […]

  2. […] nos sucede, Dios trata con nosotros como Sus hijos. Él hace esto para ganar nuestra atención, que nos detengamos y nos abramos a Él. Él quiere tener comunión con nosotros y que veamos qué quiere Él que aprendamos. No tratemos […]

  3. […] las prácticas auténticas de vida (como invocar el nombre del Señor, orar Su Palabra o tener un avivamiento matutino cada día) – necesitamos ser medidos según la casa de Dios. ¿Alcanzamos el estándar de Su casa? […]

  4. […] la revelación central. ¡La Biblia habla principalmente de Dios (todo comienza a partir de Dios), la economía de Dios y la impartición de Dios! Más específicamente, basado en mucho estudio y consideración de las […]

  5. […] y explicado: cuando recibimos la Palabra de Dios recibimos el contenido de Dios como vida. Esta vida en nuestro interior brilla como la luz de los hombres. Esto es tan misterioso y al mismo tiempo tan cierto. ¡Es muy complicado de entender y de explicar […]

  6. […] en que opera la Trinidad Divina en cuanto a la salvación de los pecadores. Vemos especialmente que la Trinidad Divina ama en gran manera al pecador y labora conjuntamente para traerlo de vuelta a Dios. El amor y el cuidado se ven aquí. El pastor […]