Combatir por nuestra primogenitura y ser uno con Cristo para redimir la primogenitura de los demás

Combatir por nuestra primogenitura y ser uno con Cristo para redimir la primogenitura de los demásTodos los creyentes en Cristo tienen la primogenitura para disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios. Sin embargo, no todos los creyentes disfrutar y ejercen su primogenitura. Hay muchos cristianos que no saben nada de su primogenitura; hay muchos creyentes que han sido derrotados, que han perdido su primogenitura y viven en pobreza espiritual.

Para poder preservar nuestra primogenitura necesitamos COMBATIR. Necesitamos pelear por nuestro disfrute de Cristo; necesitamos combatir para que todos los hermanos disfruten a Cristo. Si no combatimos perderemos nuestra primogenitura como Esaú (Hebreos 12:16-17).

Debemos darnos cuenta que sólo al pelear podemos preservar nuestra primogenitura y que es nuestro no solamente disfrutar nosotros de la primogenitura sino combatir porque los otros creyentes disfruten la suya.

Nosotros no tenemos la fuerza en nosotros mismos ni la voluntad para combatir, sin embargo tenemos la fe en el Señor, nos abrimos a Él, confiamos en Él y somos uno con Él. El Señor pelea por nosotros. Nosotros simplemente necesitamos creer que Él nos ha encomendado combatir al confiar en Él, y que Él combatirá por nosotros.

Un ejemplo muy bueno de alguien que combatió no sólo por su primogenitura sino por la primogenitura de otro es Boaz, en el libro de Rut. Él disfrutó la primogenitura y pagó el precio para redimir a Rut y a Noemí y la primogenitura de ellas.

Este es nuestro Cristo: Él nos vio, los pobres pecadores que habían perdido su primogenitura y estaban en pobreza. ¡Él no nos condenó ni nos criticó sino que vino para redimirnos, trayéndonos de regreso a la primogenitura para que disfrutáramos a Dios! ¡Cristo pagó el precio para redimirnos de regreso a Dios y para que recobrásemos nuestra primogenitura! ¡Ahora pelea por nosotros, por nuestra primogenitura, y por la de los demás!

Que tengamos el corazón de nuestro Dios hacia los otros creyentes y combatamos por la primogenitura de ellos para traerlos de regreso al disfrute de Cristo como la buena tierra todo-inclusiva. Cristo como aquel que es todo-inclusivo es la buena tierra en nuestro espíritu. Él quiere que seamos sus sacerdotes (que llevan el hombre a Dios) y sus reyes (que llevan Dios al hombre).

¡Necesitamos combatir por nuestra primogenitura y ser uno con el Señor para pelear por la primogenitura de los demás para que disfruten a Dios!

Preservar nuestra primogenitura – ¡El Señor combate por nosotros!

Josué 23:10 Un varón de entre vosotros hace huir a mil, porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como Él os ha hablado.

Josué 23:10 Un varón de entre vosotros hace huir a mil, porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como Él os ha hablado.

Hay una conexión entre Deuteronomio 20:1-20 (en relación con pelear, combatir) y Deuteronomio 21:15-17 (en relación con la primogenitura). Espiritualmente hablando, pelear y la primogenitura están relacionados: Para preservar nuestra primogenitura, necesitamos pelear. Si no peleamos por nuestra primogenitura, la perderemos (como el caso de Esaú, ver Hebreos 12:16-17).

Si estamos más preocupados por nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra situación familiar, nuestro dinero, etc, que por nuestra primogenitura, o si tememos luchar, no tendremos el disfrute de la primogenitura.

En Deuteronomio vemos la vida en la buena tierra. En Josué vemos la lucha por poseer la buena tierra. Dios nos dio el Cristo todo-inclusivo como la buena tierra, pero necesitamos poseerlo. ¿Cómo? Peleando para obtenerlo y disfrutarlo. Como Josué, necesitamos ser fuertes y valientes para tomar la buena tierra (Josué 1:6).

Ya que pelear es el medio para preservar nuestra primogenitura, si no peleamos, perderemos nuestra primogenitura. ¡Es una pelea el volvernos al espíritu para contactar al Señor, así que necesitamos pagar un precio y PELEAR por nuestra primogenitura! Necesitamos pelear para volvernos a nuestro espíritu y no permanecer en el yo, en la carne o en la vanidad de nuestra mente. Si somos pasivos, el enemigo hará que nos salgamos del disfrute de nuestra primogenitura.

Al pelear por nuestra primogenitura, tenemos que aprender a confiar en el Señor y no en nosotros mismos. Necesitamos darnos cuenta que estamos peleando por lo que ya nos ha dado, y el Cristo todo-inclusivo como nuestra buena tierra será nuestra posesión real y nuestro disfrute (Josué 1:2-9).

El Señor nos pide pelear por nuestra primogenitura para disfrutar la buena tierra, pero Él NO QUIERE quiere que esta pelea sea por nosotros mismos o en nosotros mismos. Necesitamos decir “¡Amén! a su requisito de pelear por la primogenitura, e inmediatamente percatarnos de que NO podemos hacerlo. Si intentamos pelear por nosotros mismos seremos derrotados. No obstante, si decimos al Señor:

¡Señor, Tú nos pides que ejerzamos nuestra herencia y peleemos por ella. Decimos “amén” a este requisito. Señor, no podemos hacer esto, pero Tú peleas por nosotros. Ven, Señor, y sé aquel que pelea por nosotros. Queremos preservar nuestra primogenitura y disfrutarla!

Cuando el Señor requiere algo de nosotros, en realidad no quiere que NOSOTROS LO HAGAMOS, es decir, no hacerlo en nosotros y por nosotros mismos, sino que quiere que digamos “amén” a Su requisito [y seamos muy activos] en permitirle a Él hacerlo en nosotros.

¡Él quiere que peleemos por nuestra primogenitura: Necesitamos decir “amén” a este requisito y entonces venir a Él y permitirle pelear por nosotros. Él quiere que peleemos por los santos y su disfrute de la primogenitura, pero [para ello] necesitamos decir “amén” a este requisito y que Él sea el que pelee en nosotros y por nosotros, y entonces tomar la iniciativa de traer a otros al disfrute de este Cristo todo inclusivo!

Boaz redimió a Ruth – Cristo redimió a la iglesia – Podemos pelear por la primogenitura de los demás

Booz atesoraba la primogenitura dada por Dios. No sólo le interesaba su propia primogenitura, sino también la de los otros. El pagó un precio para redimir la herencia de su pariente y se casó con la viuda de aquél (Rut 4:1-17). Fue debido a su compasión de la pobre y débil Rut y a su redención de su primogenitura que David, el rey que edificó el reino, fue introducido. (Witness Lee, Lecciones de la verdad — Nivel 1, tomo 1, p. 129)

Booz atesoraba la primogenitura dada por Dios. No sólo le interesaba su propia primogenitura, sino también la de los otros. El pagó un precio para redimir la herencia de su pariente y se casó con la viuda de aquél (Rut 4:1-17). Fue debido a su compasión de la pobre y débil Rut y a su redención de su primogenitura que David, el rey que edificó el reino, fue introducido. (Witness Lee, Lecciones de la verdad — Nivel 1, tomo 1, p. 129)

En el libro de Rut vemos la manera en que Boaz redimió a Rut y su primogenitura (ver Rut 1:16-18; 2:1; 3:2, 9-11; 4:1-17). Rut, una moabita, se casó con alguien del pueblo de Dios, enviudó, y por causa de su pobreza perdió su primogenitura en la buena tierra.

Ella no tenía derecho alguno de disfrutar la buena tierra, pero Boaz (su pariente) la vio, se enamoró de ella, pagó el precio para redimirla a ella y su primogenitura y la introdujo en el disfruto apropiado de la primogenitura. Por su compasión por la pobre y débil Rut, y la redención de la primogenitura de ella, David y posteriormente el Señor Jesús están incluidos.

Del mismo modo nosotros perdimos nuestra primogenitura, así que nuestros derechos de disfrutar a Dios no existían, pero Cristo como el Boaz verdadero, nos vio, se enamoró de nosotros y pagó el precio para redimirnos juntamente con nuestra primogenitura para que pudiéramos disfrutar a Dios. Ahora tenemos el derecho y la posición para disfrutar a Cristo, así como el privilegio de ser sacerdotes, para llevar el hombre a Dios, y reyes, para llevar Dios a los hombres (ver Efesios 3:8; 1 Pedro 2:5, 9; Apocalipsis 5:10).

¡Aleluya! ¡Como creyentes en Cristo tenemos el derecho para disfrutar a Dios, contactarlo, expresarlo y representarlo! Nuestro Boaz espiritual y celestial nos ha redimido a nosotros juntamente con nuestra primogenitura.

Ahora Él quiere que Su corazón sea el nuestro para que nosotros podamos cuidar de los otros creyentes que han perdido su primogenitura y pagar el precio por ellos. Que el Señor nos dé el corazón de Boaz hacia los demás para que oremos por ellos y paguemos el precio para redimirlos a ellos y su primogenitura.

Que cuidemos no solamente nuestra propia primogenitura, también la de otros. Necesitamos tener el corazón tierno y amoroso de nuestro Dios, no criticando o acusando a otros por no disfrutar a Dios, tampoco juzgándolos por no tener mucha realidad espiritual ni condenándolos por no ser felices en el Señor.

Necesitamos cuidar la primogenitura de los demás, orando para que ellos entren en el disfrute del Señor. Nuestras opiniones y nuestro juicio no logran absolutamente nada positivo.

Necesitamos preocuparnos por que todos los santos experimenten y disfruten su primogenitura. Como Josué, necesitamos entrar en la buena tierra, pelear con nuestros hermanos y por ellos para que puedan acceder al disfrute de la tierra, y no tener reposo hasta que todo el pueblo de Dios sea introducido en la posesión plena del Cristo todo-inclusivo como esta buena tierra. El Señor quiere esto, somos uno con Él en esto, y Él luchará por nosotros.

¡Señor Jesús, queremos pelear por nuestra primogenitura y cuidar el disfrute de los demás de su primogenitura. Danos un corazón tierno y amoroso para los santos. Que atesoremos nuestro primogenitura dada por Dios para disfrutar a Dios, expresar a Dios y representar a Dios y que seamos aquellos enteramente uno contigo para pelear por los otros santos para que ellos disfruten su primogenitura. Señor, gana muchos que entren al disfrute de la buena tierra y que traigan a los demás consigo. Fortalece nuestra determinación de pagar el precio para redimir a los otros creyentes y su primogenitura!

Read the article in English, “Fighting for Our Birthright and being One with Christ to Redeem Other’s Birthright“, on the blog The Normal Believer in Christ.

Referencias e himnos

  • Inspiración: La Palabra de Dios, nuestra experiencia cristiana, el mensaje compartido por el hermano Ron Kangas correspondiente a esta semana, y las porciones del Estudio-vida de Deuteronomio (mens 21), tal y como aparecen reflejados en La palabra santa para el avivamiento matutino, semana 5, mensaje 5: La primogenitura, del Estudio de cristalización de Génesis (3) (este libro puede comprarse aquí y aquí).
  • Picture source plus some more ministry portions on this topic – Christian Pictures blog.
  • Hymns on this topic:
    # Our Christ is so enjoyable, / His life is so applicable; / He lives in us to cause the flow / To reach the world, His life to show. / Oh saints, don’t just sit idly by; / Rise up! Your gift do not despise; / Let’s eat and drink of this sweet Christ! (Song on Enjoying Christ)
    # Fight, saints, for Jesus our Lord! / Take in His life, stand in one accord! / Never fear God’s enemy; / Tread on his head triumphantly! / Pray that the daily church life be strong, / That all the saints in spirit press on, / Fighting as the one new man, / Fulfilling our Lord’s great plan! / (Glory! Hallelujah!) (Hymns #1283)
    # Fight the battle in the Body, / Never fight it on your own; / With the Body to the Head joined, / Fight the battle on the throne. / Fight the battle in the Body! / By the virtue of the Head; / Standing firmly with the Body, / Into vict’ry you’ll be led. (Hymns #885)